El crisantemo y la espada o la necesidad de traducir el zen




¿Por qué un “pilar” tiene que estar cubierto por el kesa o, en los últimos tiempos, el rakusu. ¿Porque está más guapo?

¿Para qué existe la figura de “pilar” en las sesshines?

¿Por qué Rafu ciñe su cintura con un cordón bajo el kesa? ¿Porque estiliza su figura?

¿Por qué usamos kimonos para la práctica de zazen? ¿Para uniformarnos?

¿Por qué un monje se puede poner un kimono blanco bajo el kolomo negro y un bodhisattva no? Y puestos a pensar ¿por qué o para qué un kesa?

¿Por qué el bodhisattva tiene rakusu y el monje tiene rakusu y kesa? ¿Por qué si no estás ordenado no puedes tener ni uno ni otro?

¿Por qué no puedo circular en el dojo de derecha a izquierda? ¿Para no tropezarme con el que prefiere hacerlo al contrario?

¿Por qué caen las cortinas (o puerta o lo que sea) del dojo durante el zazen y abrimos las ventanas en kinhin? ¿Para juntar el olor  sudor primero y para que se vaya después y se vuelva a juntar a continuación?

¿Por qué me pasan el espantamoscas por la cabeza en la ceremonia de ordenación?

¿Por qué llamamos ceremonia al canto del hannya?

¿Por qué el Dharani antes de la guenmai?

¿Por qué descubro mi hombro del kesa cuando pido y recibo kyosaku? ¿Para que no se gaste? ¿por respeto al kesa que no debe ser ni golpeado ni maltratado y  sí mi carne?  ¿será que es impura? ¿sí?

Se me ocurren tantas... y no será que hemos olvidado o no sabemos el significado que une todos los mundos detrás de cada gesto?

¿Y acaso importa? susurra una vocecilla en mi oreja derecha. Pues claro que sí, contesta rápidamente, indignada, otra en mi oreja izquierda. Y ahí me han pillado entre dos fuegos, lo cual, después de todo, quiere decir que me voy a quemar haga lo que haga y no quiero eso. ¿Entonces? ¿importa o no importa el conocimiento para que no importe al final en absoluto?

Después de leer "el crisantemo y la espada" no puedo por menos que preguntarme si no estaré rechazando mi propia tradición tan sólo porque es como si fuera mi idioma materno y no me resulta exótica.

Todo en el zen es japonés excepto la base, zazen que se llame como se llame viene a ser  lo que en términos occidentales tendría otro nombre. El resto, todo el resto, es un asunto cultural, de formas propias de un territorio concreto y una personalidad nacional concreta aunque, eso sí, tienen su equivalente en formas que acostumbramos a usar en esta otra parte del mundo donde vivimos.

¿a qué equivale sanpai?

¿a qué equivale el kesa?

¿a qué equivale cerrar un espacio sagrado?

¿a qué le llamamos sagrado?

¿a qué equivale la ordenación.................... en nuestro mundo?

Irrelevante? pudiera ser que sí si nos juntáramos para nada más que estar y ser: chamanes y rabinos, monjes y sacerdotes, yoguis y lamas, cálidamente unidos por un solo aliento que respira.


Aprende japonés



Ya no pongo más aplicaciones, lo prometo, enseguida vuelvo con mi opiniones y descubrimientos, enseguida vuelvo para contar cosas zen y de zen pero ésta me pareció interesante por si podemos entender qué dicen y a qué se refieren cuando dicen lo que dicen y se refieren a lo que se refieren. Y ponernos de acuerdo.

Ya digo de antemano que estoy leyendo "El crisantemo y la espada" de Ruth Benedict y que se me están cayendo hasta los palos del sombrajo. Pero eso será en unos pocos días, cuando lo tenga un poco asimilado.

A lo que iba, que es una web que lo pone fácil y me parece que hasta algo divertido con juegos y todo eso.

Échale un vistazo si te apetece:

aprende japonés aquí

mindfulness bell



sonido de nada suspendido en vacío


Si te bajas esta aplicación (mindfulness bell) al móvil escucharás una campana que suena cada cuanto le digas y que te recuerda lo que quieras, que te mete en la calma del dojo o lo que mejor te parezca. Es para android pero supongo que iphone lo tendrá también (y mejor, seguro que mejor, que es que soy iphonera convencida aunque ahora sobreviva con un android!)

La he puesto cada cinco minutos, de momento, y me doy cuenta de la facilidad que tengo para dispersarme por mil y un mundos en ese breve tiempo. No es que me desagrade, más bien me hace gracia y me sienta bien porque me doy cuenta de que cinco minutos casi equivalen a un trozo grande de eternidad por lo mucho que cabe.

Se lo agradezco infinito a mindfulness granada que lo colgó.

Una asignatura pendiente: agradar


  

Existen situaciones de las que uno no puede salir felizmente, y son esas que en inglés se conocen como “lose-lose situations”, o circunstancias en las que no se puede ganar. 

Un ejemplo es del conocido chiste de la madre judía que le regala a su hijo dos camisas y cuando éste se pone una, le asegura: 

"lo sabía, sabía que no te gustaría la otra"

A que sabes de qué estoy hablando? Bueno, pues... no te dejes.
  

hannya





El hannya es el hannya y se canta como se canta, cada sílaba descansando entera en el golpe al mokugyo.

No golpea el tambor, acompaño su silencio.

Cae el palo, suelto la sílaba y le hablamos al mismo tiempo, con la misma fuerza, a la misma cosa intangible.

Hay un momento que huele y suena a principio de mundo, un instante sagrado donde hasta el aire está vacío y sé repleto y preñado. El universo queda suspendido en un “ay” y nadie sabe qué va a salir.

Kan (como un big bang) va tan deprisa seguido de ji (el siguiente minúsculo segundo de la Creación) que no tengo tiempo de darme cuenta que no hay marcha atrás: hemos vuelto a comenzar.

Curiosamente todo el hannya está determinado por el momento en que se lanza el sutra: maka hannya haramita shingyo... desde la tripa encaramándose a la garganta del responsable de esa cosa tan delicada que es conjurar y parir en el abismo, la tierra que sostendrá nuestro siguiente paso.

Hay unos pocos instantes en que nos  esforzamos suavemente por encajar, hasta que las voces empastan y las diferencias se asientan unas en otras y unas con otras.

Cada uno lo entona a su manera y las hay de lo más divertido sobre todo al principio, cuando no te lo sabes de memoria y tienes que seguir en el papel unas palabras que parecen cualquier cosa menos palabras en un folio eterno donde las líneas saltan como si tuvieran vida propia y te despistas y terminas por cerrar la boca o abrirla para reírte hasta del mismísimo dios que hasta el momento habías creído ser.

Los hay alegres y los hay pesados, los hay tensos, los hay que abren la vida siguiente y los hay que cierran todo lo anterior (que viene a ser lo mismo pero no igual).

Mis preferidos son los que me vacían, los que me dejan un sabor a agua como aire limpio de montaña. Será por la ligera hiperventilación. Será.

No te rindas



Uno de los más grandes: BENEDETTI

 


No te rindas, aún estas a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.

Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos,

No te rindas por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas sola,
porque yo te quiero.

La bella durmiente




El día que nací y siguiendo la Tradición de todos los mundos a la que también están obligados hadas y brujas, duendes y demás habitantes del mundo intermedio, llegaron cada uno para regalarme su particular bendición.

Vale que según iba descubriéndolas al paso de los años no todas me lo parecieron. Algunas más bien tenían el olor nauseabundo de las maldiciones. Y lo eran. Otras no.

La de enero me regaló el don de poner calor donde todo era invierno
La de febrero, el aprecio por los genios de la mente
La de marzo, que sea mi amigo el viento
La de abril me aseguró que opinara yo lo que opinara en el primer momento, cualquier agua que me alcanzara sería de verdad una lluvia de bendiciones
La de mayo, cotillear con las flores y el permiso de comer sus hojas y tallos sin intoxicarme
La de junio,  el intermedio de una nada dulce entre dos todos
La de julio, la confianza imprescindible para que el amor lo sea y te sea ajena la guerra
La de agosto, recolectar y repartir
La de septiembre, guardar para repartir
La de octubre, el dulce entretenimiento de recordar pasado, presente y futuro
La de noviembre, soltarlo todo
La de diciembre, soñar de nuevo......

La última..... volver a empezar

Y como me concedieron poner calor donde el invierno congela, desconozco el frío
Como me concedieron apreciar los genios, las fronteras del conocimiento son el campo donde libro mis batallas
Como me concedieron la amistad del viento, él se encarga de soplar mis penas
Como me concedieron la lluvia, las bendiciones me empapan
En la nada me reparo
En la confianza me abandono
Recolectando, reparto
Al guardar, conservo
Con los recuerdos, construyo el pasado
Porque suelto, libero
Con los sueños, construyo el futuro
Al volver a empezar, me confundo con lo infinito y eterno que siempre vuelve y nunca llega.

Todas prometieron que en el más profundo de mis sueños un beso me despertaría. 

¿O dijeron que con una sola palabra bastaría?

Luz de vida (de Javier)


Jurozu es uno de los pocos bodhisattvas del dojo (y menos que va a haber porque seguro que cualquier día de estos se hace con un kesa y muta a monje)... bueno, que Jurozu tiene un amigo que es su Amigo y este Amigo tiene un hijo normal y corriente si no fuera porque, pese a que estudia informática como casi todo el mundo joven, también entrena poesía y presenta a concurso sus letras bien cosidas en palabras.

Por ejemplo al de microrrelatos de Ávila.

Y va y gana, hale, por hacerlo bien!

Total, que Jurozu lo envió al musgo como regalo de Año Nuevo y al musgo le parece que éste es de los nuestros, o sea, que va a terminar sentado.


LUZ DE VIDA

Cada paso era hermoso, caminaba descalzo y no tenía prisa, mi destino no dependía del espacio ni del tiempo.

Sentí paz, y me sentí bien, así que dejé de caminar y me limité a sentir. Sentí cómo la brisa acariciaba mi rostro con ternura, meciéndome en la infinitud del instante eterno. También sentí cómo mi cuerpo se encendía y rebosaba luz de vida.

Aquella luz era parte de mí, maravillado la contemplé, y por primera vez pude ver.

¡Amigo... Qué belleza oculta descubrí!

Así, sintiendo entendí, y sin buscar me encontré. 
Javier Dapena Velázquez