Las tres llaves perdidas del alivio del alma
La reconciliación con todos los pasados
El disfrute de todos los presentes
La esperanza en todos los futuros
Etiquetas:
recomendaciones
Conmovida
(Es cocinero de oficio y pertenencia........... desde que nació prácticamente)
Conozco un maestro zen que no ha practicado zazen en su vida. Ni incienso ni sanpai ni kimono ni kesa. Casi no sabe qué cosa es el zen. Pero está hecho a escuadra y cuando estás cerca de él y habla, de pronto todo ocupa su lugar: la comida no se tira y el agua caliente del grifo es un milagro que agradece.
Tiene una historia turbia que lamenta y quiere reparar el daño hecho de forma que no produzca ni una pizca más de dolor en aquel a quien ofendió. No cuida de sí: cuida del ofendido. Esa es la forma correctamente hermosa de reparar el daño hecho.
Pocas veces he estado cerca de alguien tan de verdad y tan honesto. Pocas porque no hay tantos y tengo que decir en alto que es un hombre bueno que puede ser muy malo, igual que todos nosotros. Justo eso: que puede ser muy malo y elige no serlo, es lo que hace tan valiosa su elección. Y la nuestra.
Ojalá no me atara el secreto y pudiera contar su vida. Lo que sí puedo hacer es desear que siempre quede, al menos, uno como él en el mundo porque entonces, claramente, la Luz va a ganar una vez más y como siempre.
Etiquetas:
gente de la Vía
Bien simple (Kodo Sawaki)
Un empresario que tenia mucho dinero escuchaba una de mis conferencias y llegó a la conclusión: lo que puedo hacer, lo puedo hacer y lo que no, no. Voy a hacer con mi cuerpo lo que puedo hacer y no hacerme preocupaciones innecesarias.
Algunos monjes dicen: “yo me rapo la cabeza en mi corazón” y se dejan crecer el pelo. ¿Qué es lo que se han pensado? Lo que se siente al llevarse la cabeza rapada lo entenderás sólo si llevas la cabeza rapada. Lo que se siente cuando se lleva un buzo deportivo lo entiendes cuando te pones un buzo deportivo. Por eso yo prefiero ponerme el kesa.
El satori no se realiza en tu cabeza, el satori se realiza con el cuerpo y significa practicar la postura del Buda. Lo que llamamos “espiritual” debe tratarse con mucho cuidado. La práctica del Zen debe comenzar por el cuerpo.
Práctica significa llevar una vida religiosa.
El espíritu se manifiesta en el cuerpo o, mejor dicho, en la postura que se toma con respecto a la vida.
Los sutras no son más que el agua que le tienes que echar desde arriba a una bomba de agua, para que la bomba de agua comience a trabajar. Si luego practicas con el cuerpo, tu postura con respecto a la vida actuará como una bomba que trae el agua de la verdad eterna hacia la superficie.
Dar significa no exigir nada (ni las "gracias". Por eso Kodo Sawaki no agradecía ningún regalo que se le hiciera. Decía que éso sería "hacerlo pequeño"). En esto no se trata ni de dinero ni de bienes materiales. No debemos esperanzar ni el satori ni el paraíso; o tenerle miedo al infierno. Se trata de vivir nuestra vida cotidiana como una expresión del dar. Tenemos que vivir lo que es “bueno para nada”. Entonces dejaremos el apego a nuestra propia vida y nuestro verdadero ser se manifestará libre y soberanamente en nuestra postura en cuanto a la vida.
El camino no se expresa mediante su comprensión intelectual: Nuestra postura en frente a la vida y nuestro carácter son el camino.
Zen es tu vida cotidiana. Si vas al baño, tienes que inventar tu vida de nuevo en el baño. Si te subes a la bañera, en la bañera tienes que volver a la vida religiosa. De lo que se trata en zazen es de llenar con aire fresco nuestra vida cotidiana.
Satori no significa, aprender nuevos conceptos. Satori significa inventar la propia vida de nuevo. Significa, vivir la propia vida en todo instante de nuevo.
Si te quejas de que hace frío, te va a parecer mas frío de lo que ya es. Mejor quédate quieto. Cuando hablamos sobre algo, lo único que hacemos es hacernos tontos a nosotros mismos con las palabras.
Un profesor de judo decía: “En mi escuela se trata de mantenerse fluyendo”. Por ejemplo: si el contrincante te ha agarrado de la muñeca izquierda ya es demasiado tarde para preocuparse de la mano derecha. Fluir significa entonces abrirte un camino con la mano izquierda. Cuando comienzas a practicar judo, lo primero que tienes que aprender es fluir. Teniendo ochenta años todavía hoy sigo aprendiendo lo que significa “fluir”. De esta manera “fluir” significa crear la propia vida de nuevo. No quedarse en ningún sitio, no dejarse estar, no apegarse a nada. El que no reinventa de esta manera diariamente su vida se quedará estancado en la vida cotidiana.
Si no te apegas a ti mismo, la vida en el mundo no es tan difícil. Sólo porque te apegas a ti mismo, todo te parece complicado y problemático. Tú crees que la luna esta triste o esta feliz porque la miras desde tu propio punto de vista. ¡Mejor mírate a ti mismo desde el punto de vista de la luna!
No hay razón para sentirse decaído. Cuando tú pierdes significa que tu contrincante ha ganado. En los ojos de Dios lo uno es tan bueno como lo otro. Estás atrapado en tus ilusiones y de esta manera te amarras tú mismo. Para salir del callejón sin salida, tienes que contemplar el universo en su totalidad, sin darle preferencia a ningún detalle. Ni las ilusiones se dejan atrapar. Tú eres tú y yo soy yo. Lo que es la felicidad para la cabeza, no es una felicidad para los pies. Si miras todo el universo en su totalidad, los conceptos endurecidos sobre los que se basan tus ilusiones, por si mismos se desvanecerán.
Zen ist die größte Lüge aller Zeiten / Sawaki Kodo. Traducido desde el japonés al alemán por Muho. Frankfurt, 2005. Versión original: Ikuru chikara toshite no zen.
Es un texto de Kodo Sawaki que encontré en http://www.sotozen.cl/ (y que es muy recomendable).
Nunca he encontrado mucho de él por la red, por eso no pude aguantarme y, tal cual, he hecho el copypaste correspondiente. Además porque me ha gustado. Y además porque, como pasa algunas veces, hay cosas que hablan directo de corazón a corazón; en este caso del suyo al mío. Y también porque no puedo resistirme, ni quiero, al espíritu de la Biblioteca de Alejandría. Ahí seguimos.
Un empresario que tenia mucho dinero escuchaba una de mis conferencias y llegó a la conclusión: lo que puedo hacer, lo puedo hacer y lo que no, no. Voy a hacer con mi cuerpo lo que puedo hacer y no hacerme preocupaciones innecesarias.
Algunos monjes dicen: “yo me rapo la cabeza en mi corazón” y se dejan crecer el pelo. ¿Qué es lo que se han pensado? Lo que se siente al llevarse la cabeza rapada lo entenderás sólo si llevas la cabeza rapada. Lo que se siente cuando se lleva un buzo deportivo lo entiendes cuando te pones un buzo deportivo. Por eso yo prefiero ponerme el kesa.
El satori no se realiza en tu cabeza, el satori se realiza con el cuerpo y significa practicar la postura del Buda. Lo que llamamos “espiritual” debe tratarse con mucho cuidado. La práctica del Zen debe comenzar por el cuerpo.
Práctica significa llevar una vida religiosa.
El espíritu se manifiesta en el cuerpo o, mejor dicho, en la postura que se toma con respecto a la vida.
Los sutras no son más que el agua que le tienes que echar desde arriba a una bomba de agua, para que la bomba de agua comience a trabajar. Si luego practicas con el cuerpo, tu postura con respecto a la vida actuará como una bomba que trae el agua de la verdad eterna hacia la superficie.
Dar significa no exigir nada (ni las "gracias". Por eso Kodo Sawaki no agradecía ningún regalo que se le hiciera. Decía que éso sería "hacerlo pequeño"). En esto no se trata ni de dinero ni de bienes materiales. No debemos esperanzar ni el satori ni el paraíso; o tenerle miedo al infierno. Se trata de vivir nuestra vida cotidiana como una expresión del dar. Tenemos que vivir lo que es “bueno para nada”. Entonces dejaremos el apego a nuestra propia vida y nuestro verdadero ser se manifestará libre y soberanamente en nuestra postura en cuanto a la vida.
El camino no se expresa mediante su comprensión intelectual: Nuestra postura en frente a la vida y nuestro carácter son el camino.
Zen es tu vida cotidiana. Si vas al baño, tienes que inventar tu vida de nuevo en el baño. Si te subes a la bañera, en la bañera tienes que volver a la vida religiosa. De lo que se trata en zazen es de llenar con aire fresco nuestra vida cotidiana.
Satori no significa, aprender nuevos conceptos. Satori significa inventar la propia vida de nuevo. Significa, vivir la propia vida en todo instante de nuevo.
Si te quejas de que hace frío, te va a parecer mas frío de lo que ya es. Mejor quédate quieto. Cuando hablamos sobre algo, lo único que hacemos es hacernos tontos a nosotros mismos con las palabras.
Un profesor de judo decía: “En mi escuela se trata de mantenerse fluyendo”. Por ejemplo: si el contrincante te ha agarrado de la muñeca izquierda ya es demasiado tarde para preocuparse de la mano derecha. Fluir significa entonces abrirte un camino con la mano izquierda. Cuando comienzas a practicar judo, lo primero que tienes que aprender es fluir. Teniendo ochenta años todavía hoy sigo aprendiendo lo que significa “fluir”. De esta manera “fluir” significa crear la propia vida de nuevo. No quedarse en ningún sitio, no dejarse estar, no apegarse a nada. El que no reinventa de esta manera diariamente su vida se quedará estancado en la vida cotidiana.
Si no te apegas a ti mismo, la vida en el mundo no es tan difícil. Sólo porque te apegas a ti mismo, todo te parece complicado y problemático. Tú crees que la luna esta triste o esta feliz porque la miras desde tu propio punto de vista. ¡Mejor mírate a ti mismo desde el punto de vista de la luna!
No hay razón para sentirse decaído. Cuando tú pierdes significa que tu contrincante ha ganado. En los ojos de Dios lo uno es tan bueno como lo otro. Estás atrapado en tus ilusiones y de esta manera te amarras tú mismo. Para salir del callejón sin salida, tienes que contemplar el universo en su totalidad, sin darle preferencia a ningún detalle. Ni las ilusiones se dejan atrapar. Tú eres tú y yo soy yo. Lo que es la felicidad para la cabeza, no es una felicidad para los pies. Si miras todo el universo en su totalidad, los conceptos endurecidos sobre los que se basan tus ilusiones, por si mismos se desvanecerán.
Zen ist die größte Lüge aller Zeiten / Sawaki Kodo. Traducido desde el japonés al alemán por Muho. Frankfurt, 2005. Versión original: Ikuru chikara toshite no zen.
Es un texto de Kodo Sawaki que encontré en http://www.sotozen.cl/ (y que es muy recomendable).
Nunca he encontrado mucho de él por la red, por eso no pude aguantarme y, tal cual, he hecho el copypaste correspondiente. Además porque me ha gustado. Y además porque, como pasa algunas veces, hay cosas que hablan directo de corazón a corazón; en este caso del suyo al mío. Y también porque no puedo resistirme, ni quiero, al espíritu de la Biblioteca de Alejandría. Ahí seguimos.
Etiquetas:
lo encontré por ahí,
Zen
El monje de las manos sudorosas
Kasan , monje y maestro Zen, debía oficiar durante el funeral de un noble famoso. Mientras esperaba a que llegara el gobernador de la provincia y otras personalidades notables, notó que le sudaban las palmas de las manos.
Al día siguiente reunió a sus discipulos y les confió que todavia no estaba listo para ser un verdadero maestro. Explicó que todavia no se consideraba igual a los demás seres humanos, fueran ellos mendigos o reyes. Todavía no podia pasar por alto los papeles sociales y las identidades conceptuales y ver la igualdad de todos los seres humanos. Entonces se fue para convertirse en pupilo de otro maestro.Ocho años depues regresó donde sus antiguos alumnos ya iluminado.
Al día siguiente reunió a sus discipulos y les confió que todavia no estaba listo para ser un verdadero maestro. Explicó que todavia no se consideraba igual a los demás seres humanos, fueran ellos mendigos o reyes. Todavía no podia pasar por alto los papeles sociales y las identidades conceptuales y ver la igualdad de todos los seres humanos. Entonces se fue para convertirse en pupilo de otro maestro.Ocho años depues regresó donde sus antiguos alumnos ya iluminado.
Etiquetas:
cuentos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


