Jesús el Xto

 
Parece una bobada pero... Jesús el Xto dijo: "Amarás al prójimo como a ti mismo"......... no más y no menos....... no más........ no menos.

En esa justa medida está la clave de las relaciones que tantos quebraderos de cabeza nos producen, la llave para tantas indecisiones....

No hay tú y yo, solamente hay "nosotros". O solamente hay yo que somos todos. O nada de todo eso.

Algunas veces tengo la sensación de que tan solo hay Una Cosa que se hace muchas aunque luego, en cuanto tengo que ir a trabajar (por ejemplo, o a una cena de navidad o...), vuelvo a residir no en la Unidad sino en la Multiplicidad. Y ahí me bato en duelo de vencedores cuando en realidad no hay, nunca hay, semejante cosa.

"No juzgues y no serás juzgado", dijo y qué gran verdad porque es tan solo porque yo juzgo al otro que me siento y "sé" juzgada. Porque está en mi diccionario, porque lo hago. Si no lo hiciera, no existiría, no sabría de qué me están hablando.

Dice tan bien Siddharta en sus Nodos (http://nodos-siddharta.blogspot.com/) que:

"Tao es mi dios,
Jesús el maestro amado,
Zen es el camino"

Antes de descartarlo por nombrar a Jesús que suena a cura y a iglesia, échale un vistazo, suspende el juicio, mira con ojos limpios, sin esquemas mentales... a-lo-mejor-seguro nos encontramos todos en el claro del bosque.

Total, cosas que pienso y sé y siento en el tiempo sagrado (como todos los tiempos) de otro año que comienza.

Yo, y esto no compete a nadie más que  mí misma, me reconozco occidental y norteña en las formas. En la esencia... bueno, la sangre pulsa y el corazón empuja, necesitamos el mismo aire para respirar y nos duelen los mismos dolores...
 
 

No te cortes!

 
La música corre por cuenta de un monje zen:  Leonard Cohen, "Hallelujah".

El descubrimiento se lo debo a uno de mis seis hijos reconocidos: Gran Ru, grande y no lo sabe.


¿?

   
Si no soy yo ¿quién?

Si no es aquí ¿dónde?

Si no es ahora ¿cuándo?
   (dicen los sufíes)

(Aunque la verdad es que me pregunto muchas veces al cabo del día para qué, para qué, para qué. Y me digo qué más da, qué más da, qué más da... un poco después vuelvo, como vuelvo a la respiración y la postura en el dojo cuando me pierdo, que si no soy yo quién... pero ¡dios mío, lo que cuesta a veces soltar y abandonar algunas cosas!)

Mujeres que corren con los lobos

  

 
Para cuando perdemos el aliento y nos venimos abajo. Unas y otros.

Merece la pena tenerlo a  mano y en la mano, como todos los libros. Para darlo vueltas, anotarlo, dibujarlo, mirarlo y verlo, pensarlo, sentirlo...

Ahí va un  trocito como botón de muestra, hace crecer el ánimo.

"¿Cuáles son algunos de los síntomas emocionales de una ruptura de la relación con la fuerza salvaje de la psique?

Sentir, pensar o actuar crónicamente de alguna de las maneras que a continuación se describen es haber cortado parcialmente o haber perdido por entero la relación con la psique instintiva más profunda. Utilizando un lenguaje exclusivamente femenino, dichos síntomas son: sentirse extremadamente seca, fatigada, frágil, deprimida, confusa, amordazada, abozalada, apática hasta el extremo. Sentirse asustada, lisiada o débil, falta de inspiración, animación, espiritualidad o significado, avergonzada, crónicamente irritada, voluble, atascada, carente de creatividad, comprimida, enloquecida.

Sentirse impotente, crónicamente dubitativa, temblorosa, bloqueada, e incapaz de seguir adelante, ceder la propia vida creativa a los demás, hacer elecciones que desgastan la vida al margen de los propios ciclos, sobreproteger el yo, sentirse inerte, insegura, vacilante e incapaz de controlar el propio ritmo o de imponerse límites.

No empeñarse en seguir el propio ritmo, sentirse cohibida, lejos del propio Dios o de los propios dioses, estar separada de la propia revivificación, arrastrada hacia la domesticidad, el intelectualismo, el trabajo o la inercia por ser éste el lugar más seguro para alguien que ha perdido sus instintos.

Temor a aventurarse en solitario o revelarse, temor a buscar un mentor, una madre 0 un padre, temor a presentar un trabajo hasta que no se ha conseguido la perfección absoluta, temor a emprender un viaje, temor a interesarse por otro 0 por otros, temor a seguir adelante, huir o venirse abajo, rebajarse ante la autoridad, perder la energía en presencia de proyectos creativos, sentir encogimiento, humillación, angustia, entumecimiento, ansiedad.

Temor a reaccionar con agresividad cuando ya no queda nada más que hacer; temer probar cosas nuevas, enfrentarse con desafíos, hablar claro, oponerse; sentir náuseas, mareos, acidez estomacal, sentirse como cortada por la mitad o asfixiada; mostrarse conciliadora o excesivamente amable, vengarse.

Temor a detenerse o a actuar, contar repetidamente hasta tres sin decidirse a empezar, tener complejo de superioridad, ambivalencia y, sin embargo, estar totalmente capacitada para obrar a pleno rendimiento. Estas rupturas no son una enfermedad de una era o un siglo sino que se convierten en una epidemia en cualquier lugar y momento en que las mujeres estén cautivas, en todas las ocasiones en que la naturaleza salvaje haya caído en una trampa.

Una mujer sana se parece mucho a una loba: robusta, colmada, tan poderosa como la fuerza vital, dadora de vida, consciente de su propio territorio, ingeniosa, leal, en constante movimiento. En cambio, la separación de la naturaleza salvaje provoca que la personalidad de una mujer adelgace, se debilite y adquiera un carácter espectral y fantasmagórico. No estamos hechas para ser unas criaturas enclenques de cabello frágil, incapaces de pegar un salto, de perseguir, dar a luz y crear una vida. Cuando las vidas de las mujeres se quedan estancadas o se llenan de aburrimiento, es hora de que emerja la mujer salvaje; es hora de que la función creadora de la psique inunde el delta.

¿Cómo influye la Mujer Salvaje en las mujeres? Teniéndola a ella por aliada, jefa, modelo y maestra, vemos no a través de dos ojos sino a través de los ojos de la intuición, que tiene muchos. Cuando afirmamos nuestra intuición somos como la noche estrellada: contemplamos el mundo a través de miles de ojos.

La naturaleza salvaje acarrea consigo los fardos de la curación; lleva todo lo que una mujer necesita para ser y saber. Lleva la medicina para todas las cosas. Lleva relatos y sueños, palabras, cantos, signos y símbolos. Es al mismo tiempo el vehículo y el destino.

Unirse a la naturaleza instintiva no significa deshacerse, cambiarlo todo de derecha a izquierda, del blanco al negro, trasladarse del este al oeste, comportarse como una loca o sin control. No significa perder las relaciones propias de una vida en sociedad o convertirse en un ser menos humano. Significa justo lo contrario, ya que la naturaleza salvaje posee una enorme integridad.

Significa establecer un territorio, encontrar la propia manada, estar en el propio cuerpo con certeza y orgullo, cualesquiera que sean los dones y las limitaciones físicas, hablar y actuar en nombre propio, ser consciente y estar en guardia, echar mano de las innatas facultades femeninas de la intuición y la percepción, recuperar los propios ciclos, descubrir qué lugar le corresponde a una, levantarse con dignidad y conservar la mayor conciencia posible."

(Con cariño especial para Gloria. 
Si alguien no puede conseguirlo, el musgo lo tiene: vitarbe@hotmail.com)
 

Contemplar la virtud y una receta fácil

 
(De "Cocina Zen", Edward Espe Brown)

Para contemplar la virtud hay que tener la mente tranquila

Cuando empecé a trabajar de cocinero en 1966, desarrollé un mal genio profesional en pocas horas.

Cuando era friegaplatos estaba tranquilo y sereno y cuando los cocineros se salían de sus casillas, me hacía gracia y sentía vergüenza ajena. No entendía cómo los cocineros podían gritar con aquella ira cuando era evidente que no obtenían ningún resultado. "Es una estupidez y es ridículo", me decía a mí mismo, enarcando una ceja. Pues bien, tuve que comerme mis palabras.

A veces las personas que trabajan contigo son demasiado educadas para enfrentarse a ti cuando te comportas mal, pero ya sabes que los demás se han dado cuenta cuando empiezan a reunirse para discutir: "¿Qué vamos a hacer con Ed?" Se necesitaron dos personas para sustituirme como friegaplatos pero eso no me ayudó a relajarme en mi nuevo cargo. "¡Saca esos huevos ahora que están calientes!" aullaba. ¿O es que no tiene que estar todo perfecto? ¿O es que o tienen que poner todos el máximo de su parte para que las cosas salgan bien? A petición de mis compañeros acepté intentar tranquilizarme un poco.

En diciembre de aquel año el Centro Zen compró Tassajara. Como yo ya era un estudiante de zen y tenía más de dos meses de experiencia como cocinero, me ofrecieron el puesto de jefe de cocina del nuevo centro. Fui aprendiendo con el tiempo; además todos sabían que la cocina no estaba muy bien organizada. Me refugié en concentrarme en lo que estaba haciendo: "Cuando laves el arroz, lava el arroz; cuando remuevas la sopa, remueve la sopa..." >>>>>>>

Estado de alarma

     
Primero cogieron a los comunistas,
y yo no dije nada porque yo no era un comunista.
Luego se llevaron a los judíos,
y no dije nada porque yo no era un judío.
Luego vinieron por los obreros,
y no dije nada porque no era ni obrero ni sindicalista.
Luego se metieron con los católicos,
y no dije nada porque yo era protestante.
Y cuando finalmente vinieron por mí nadie dijo nada porque ellos no eran yo.

(se atribuye, parece ser que erróneamente, a Bertoldt Brecht y hay mil traducciones. Da igual. Blas de Otero lo dijo, en su línea, más que claro: vendrán por ti, vendrán por mí, vendrán por todos... una vez permitimos que empiecen su hambre es insaciable)

Disculpas anticipadas por la longitud de la entrada, es así en el original http://pablolopiz.blogspot.com/  (Turbulencias).

Al final se podrá estar de acuerdo o en desacuerdo, de cualquier forma habremos contemplado los hechos desde un punto de vista más aparte del que seguramente teníamos.

No comparto la reflexión en su totalidad pero tengo claro que el fascismo amenaza con volver porque las condiciones objetivas se dan igual que se dieron "entonces". De momento estamos en Estado de Alarma. De momento.

(Dolorosamente he discutido sobre esto con casi todos los que me importan. Esta es una forma más amable y silenciosa de explicar parte de lo que sentía y quería decir.)

"Odio escribir sobre los políticos que dicen representarnos, traidores inmundos de la especie humana. Sin embargo, lo real-despreciable se impone en estas horas aciagas. Leo a amigos que aún escriben y se preocupan por la música y por la literatura, por la poesía o la filosofía, por esos espacios extraños, diferidos, en definitiva, respecto de lo real-inevitable. A mí me obsesiona ahora el gesto aquel de René Char, quien se negase a escribir mientras durase el nazismo. La escritura, dijo, no es suficiente.

Sé de la importancia del estilo, del rigor que exige la escritura, de la necesidad de revocar las formas del decir instituido. Sin embargo, hay días en que se impone el hablar claro, el abandono respecto de los juegos retóricos y las teorías. Cioran habla de cómo una noche de insomnio es capaz de destruir el más estable de los sistemas metafísicos. Yo vivo desde hace unos días algo semejante a una larga noche insomne, obsesionado por no cerrar los ojos ante lo que acontece, al terror que ya es y que se avecina.

El Estado de Alarma, hermano menor del Estado de Excepción y del Estado de Sitio, ha sido decretado por el gobierno español el 4 de diciembre de 2010. Gracias a él han quedado bajo poder militar ciertos territorios y más de dos mil ciudadanos hasta hace unos días civiles. La medida, por más constitucional que se diga, no por ello deja de poner en marcha un mecanismo fascista que supone un salto en la modalidad del ejercicio político. Decía Foucault que el fascismo no es un elemento externo a las democracias occidentales, sino precisamente una virtualidad permanente, estructural, intrínseca a nuestro sistema que se puede poner de manifiesto a la menor ocasión. Esa ocasión ya ha tenido lugar. >>>>

El dojo de Vitoria-Gasteiz

  

  Una vez estuve en el dojo de Vitoria para una jornada de costura. Es delicado, cálido, acogedor, dulce y muy hermoso. No hizo falta más que levantar levemente la nariz, como hacen las brujas para olfatear peligros o amigos y rápido llegó el aroma tenue de la determinación y la perseverancia acompañado de otros muchos perfumes (que no olores. Los perfumes y aromas son femeninos, los olores pertenecen a lo masculino, según yo).

Me pareció un dojo-kesa: cortado, cosido y contruido con la misma precisión y exquisita atención a los detalles, con la misma mezcla -a partes iguales, ¿o proporcionales?- de sentido práctico, estético y simbólico. Aunque no tengo ni idea de quién o quiénes lo pusieron en pie, es un dojo hecho por mujer.Y eso es sorprendente porque el Zen recuerda más lo masculino o eso me parece. A lo mejor es porque nos han formado y hemos heredado las formas japonesas y no estoy segura de que en Japón existan mujeres;)  parece que todo son hombres hablando con rudeza en el caso improbable de que se dignen hablar en vez de gruñir o usar la katana que es como muy suyo. Ya sé que son estereotipos. Ya sé.

Cada dojo tiene una atmósfera diferente. Se percibe en ellos pero también en sus blog (y los conozco bien porque los visito todos los días), cada uno con su idiosincrasia.

Así que el Comando no se parece al musgo aunque, como hermanos reconocidos, nos demos la mano en muchos aspectos incluido el humor iconoclasta, buenamente ácido, que es el que nos hace reír con carcajadas "malignas".

Apostaría algo a que sé quién hace las entradas de Nakama y al de Cuenca le atraviesa el mejor aire de castilla. Los más serios y ortodoxos de todos son los "másquepalabras"... y así uno por uno.

Vaya!, quería echar una mirada sobre lo femenino en el Zen y al final... Otro día.

(La foto pertenece a su blog http://www.zenvitoria-gasteiz.org/)
   

Un bello poema árabe

   
ومن بين خمس عشرة وعشرين فتاة ،
 
فتاة طيبة عشرين إلى خمسة وعشرين ،

والحساب امرأة وثني من خمسة

وعشرين الى ثلاثين ، المباركة هو

الذي يحظى ذلك العصر! والثلاثين

لخمسة وثلاثين لأسباب لا ابتهاج ،

ولكن يمكن تناوله مع الملح

والفلفل. ولكن لخمسة وثلاثين

والأربعين ، والمشي على أعتاب

مدرب. خمسة وأربعين ألف شخص هو

الذي يتحدث كثيرا ، ولعب يدعو

للكلمة. أكملت الدورة في صورة

ضرائب الخرافية عبادة. لخمسة

وخمسين التي تراكمت لديه العديد

من فرص العمل والفقر ، فتاة ، فتاة

وامرأة ، تبلغ من العمر ساحرة ،

الساحرات والخرافية ، في ان يجلب

الشيطان

Qué hermoso, ¿verdad? no os dieron ganar de llorar cuando dice?:
 
 عشرين إلى خمسة

وعشرين ، والحساب طيف امرأة
 
(Cortesía de Pilar Campos)
 

Adicción al sufrimiento

 
Es cierto que toda persona "bien construida" tiene desarrolladas aptitudes como el valor, la resistencia a la frustación y otras de la misma familia, para cuando pueda necesitarlas. Pero como todo lo relacionado con el ego, son instrumentos para vivir que no es poco aunque sólo sea eso.

"Sufro, luego existo". Por extraño que pueda parecer el sufrimiento es sumamente adictivo. Es muy fácil llegar a la conclusión inconsciente de que nuestra existencia se justifica por el hecho de tener dificultades que superar, problemas que solucionar y por la cantidad de sufrimiento que podemos aguantar. Eso nos hace "grandes" y obtenemos tantos elogios y simpatías con ello que casi sin querer aprendemos a utilizarlo como moneda de cambio para ser apreciados o compadecidos o comprendidos y disculpados y justificados por nuestra tristeza y cansancio. Y entonces nos acostumbramos tanto a tener tal o cual problema que en el fondo creemos que sin ellos seríamos "nadie". En este mal momento el sufrimiento se acaba de convertir en el indicador de cuánto podemos ser apreciados.

Más adelante, de tanto exhibir nuestra dificil situación y recibir cariño a cambio, nos asusta pensar qué seria de nosotros si no tuviéramos todo eso para mostrar ante los demás o ante nosotros mismos.


Si no tengo problemas ¿de qué voy a hablar?. Muchas de nuestras comunicaciones interpersonales se basan en procurar que los demás comprendan nuestros problemas o en apiadarnos de los suyos. Una actitud sanísima si no fuera porque generalmente nos quedamos atascados en compartir continuamente y sin alivio alguno el mismo asunto una y otra vez.

Tal vez porque en el fondo buscamos que estén de acuerdo con nosotros y nos aprueben. Para muestra, un botón: resulta desesperante que al contar por enésima vez un problema a un amigo esperando que de nuevo te dé la razón, de pronto, no sólo no lo haga sino que encima se le ocurra señalar que a lo mejor te estás agarrando a ello o que cuándo vas a dejar de quejarte y sufrir poniéndole un remedio que suele ser más que evidente por simple.

En conclusión: es importante evitar rebozarnos en el barro de las dificultades y es importante evitar exhibirnos engalanados con ellas, ante nosotros mismos y los demás como si fueran medallas de guerra, nuestra mejor ropa, nuestras mejores plumas de pavo real.

Al fin y al cabo lo que nos hace libres no es la historia trágica que haya sucedido en nosotros sino qué hacemos con ella.

¿Vender sufrimiento sufriendo todos los días de esta preciosa vida?!

:(((
  

Zen y acupuntura: publicidad indebida

    
Una buena nevada que normalmente debería haber cubierto de silencio el chirrido de mi ruido interno. Y no lo logró.

Un par de días por delante sin trabajo ni excesivas obligaciones sociales pese a que casi es navidad y parece que hay que ponerse a cenar a todas las horas, incluidas las diurnas, como si lo fueran a prohibir. Y no me animó ni una pizquita diminuta de nada.

Y desmotivada, sin ilusión, sin sal, sin "ver" y encima a lo tonto y a lo bobo, sin ningún motivo de peso excepto mi propia ñoñería....

Y no era día de dojo que me salvara la vida como hace siempre sin faltar a su palabra ni una sola vez.

Sólo me quedaba una magia de las grandes -reales y verdaderas- que convocar porque yo sola no conseguía remontar (las cosas como son y aunque no me gusten). Llamo al centro de acupuntura (que en este caso es muiso pero que en cuenca es ramóno teddy en madrid y koldo en bilbao) para ponerme unas agujitas como antenas al cielo que me devuelvan a lo grande, lo hermoso, la alegría... en definitiva lo que me es propio y a lo que tengo pocas ganas de renunciar (que para eso me pertenece)....... me las pone y

veinte minutos más tarde el universo y yo volvemos a ser un poco más uno que dos, un poco mejor que peor o sea, lo normal que debería ser para todos todo el tiempo.

Es que no me puedo (ni quiero) callar sin recomendar tanto zazen como acupuntura cada cosa con su ritmo y sin abandono, cada cosa para su función.
 

Tolerancia

 
"La tolerancia es un pacto perverso en el que cada parte renuncia a la pasión pública de sus razones y las convierte en estólidas e impenetrables convicciones, o sea en verdades encerradas en un ghetto, a cambio de una paz que no es concordia sino claudicante empecinamiento y ensimismada cerrazón.

Ante lo que inevitablemente ha de sentirse como sinrazón ajena cabe moverse, en todo caso, entre una impaciente indulgencia y una paciente agitación, nunca pararse en esa indiferencia o desdén definitivo que es la tolerancia. "
(Vendrán más años malos y nos harán más ciegos de Rafael Sánchez Ferlosio, pg.139)

Habrá que pensar un poco por si acaso la tolerancia no fuera tan buena como creemos, por si después de todo no sirviera al progreso del ser humano  que no siempre tiene que ver ni va parejo con el tecnológico (y digo tecnológico, no científico).


Que pudiera ser que no sea lo mismo tolerancia que respeto y que el respeto no tiene por qué expresarse siempre con silencio.


La tolerancia se ejerce desde una posición de superioridad, como si tratáramos al otro como a un niño con quien no se pudiera entablar un debate por carecer, en nuestra opinión, de las cualidades necesarias.  El respeto, muy al contrario, permite y arropa el intercambio y la comunicación de la misma forma amable que la ausencia de ellas.


El respeto solamente se da entre iguales que así se consideran mututamente. La tolerancia implica una desigualdad indigna impuesta unilateralmente por el que tolera. El respeto valora y aprecia aunque no comparta. La tolerancia desprecia aunque sea de una forma muy sutil. Se puede sentir.


Esta distinción se advierte con claridad en la tradición zen. No es tolerante con según qué cosas (y de eso tenemos experiencia todos) y profundamente respetuoso sin embargo. Porque el zen, como la vida y la naturaleza, se atiene a lo que ES y no a la razón tan solo. Atiende y se pone de acuerdo con la Realidad en todas sus manifestaciones. O eso creo y hasta ahí me "llego".
 

Los 12 innen

 
(esto nos pasa y así funcionamos de segundo en segundo y ciclo a ciclo)  

Los 12 innen, doce causas interdependientes o la producción condicionada es el mecanismo que pone en marcha nuestro condicionamiento. En la rueda de Samsara cada una de las doce causas esta simbolizada por una imagen (que bien vista y mirada explica de todo y más):



1. El primer lazo lo simboliza una imagen de un ciego que avanza dificultosamente con el bastón.

Ritual: sentido y cambios según el monje Roland Yuno Rech

 
(Lo hemos hablado tantas veces y nos ha desesperado otras tantas -y muchas más nos ha hecho reír y hacer chistes- eso de los cambios, eso de que 'ahora ya no es así lo que de toda la vida ha sido así y estábamos tan cómodos y por qué tiene que cambiar ahora que ya sabíamos hacerlo como dios manda' que, cuando lo encontré por ahí, "fisgando"  y lo leí despacito, pensé que a lo mejor podía servirle a alguien más que a mí sola)

La razón de ser de este teisho, es una conversación escuchada esta mañana después de la guen mai, por la que me he dado cuenta de que algunos de vosotros estáis molestos por los cambios que se han dado en nuestro ritual. A algunos, esto les va a producir dudas en su mente con respecto al sentido de su práctica y su participación. Lo que me ha parecido lo suficientemente importante como para hablar de ello inmediatamente.

Voy a hablar a varios niveles: por una parte de la importancia o la necesidad de las ceremonias, del recitado e incluso del estudio de los sutras. Y por otra parte -de forma más práctica- por qué desde hace cuatro o cinco años, veis periódicamente cambios en el ritual en la Gendronnière e incluso en las sanghas.

En primer lugar voy a tratar de aclarar la necesidad, si la hay o el sentido, si lo hay. Luego responderé a vuestras preguntas.

De la necesidad de las ceremonias

Para empezar por si las ceremonias son necesarias o si lo es el recitado de los sutras, quisiera decir que mi postura es exactamente la misma que la de Nyojo, contada por Dôgen en el Hokyoki, cuando, interrogado por Dôgen, Nyojo le dice:
“La esencia del zen es la práctica de zazen, cuerpo y mente totalmente despojados, shin jin datsu raku.”

Y Nyojo añade:
“No es necesario ofrecer incienso, rendir homenaje a Buda Shakyamuni, a los patriarcas, etc., o recitar el nembutsu (que estaba de moda en la época de Dôgen y Nyojo: ‘Namu Amida Butsu’ que se repetía como un mantra.) Tampoco es necesario hacer penitencia o arrepentirse, leer los sutras o recitarlos. Sólo sentarse en zazen con un sólo espíritu: shikantaza.

En la continuación del mondo, Dôgen pregunta:
 “Pero, ¿qué quiere decir shin jin datsu raku?”

Entonces Nyojo insiste diciendo: "shin jin datsu raku es zazen: cuando hacéis zazen con un solo espíritu, es decir totalmente concentrados, absorbidos en la práctica de zazen, sois liberados de los cinco deseos y elimináis los cinco obstáculos."

Es decir que estáis verdaderamente despiertos, liberados.>>>>>>>>

23.- Po (La Desintegración)

    
(Recordad que no es una "adivinación" ni un augurio, es más bien algo que podemos "trabajar"y observar durante este mes en las ocasiones que se nos presenten)


23, Po (La Desintegración)

"Cuando se lleva demasiado lejos el adorno, se agota el éxito.
Desintegración significa descomposición y alude al nexo entre putrefacción y resurrección porque el trazo luminoso de arriba se presenta como invencible ya que en su caída engendra nueva vida, como el grano que se hunde en la tierra.

Lo blando modifica lo fuerte mediante un imperceptible influjo paulatino.

El noble observa con cuidado el cambio entre mengua e incremento, entre plenitud y vacío; pues ese es el curso del Cielo"

La duda y el temor ya nos han hecho desviar del camino o amenazan con hacerlo. La duda principal es si vamos a conseguir nuestro objetivo siguiendo el camino de la "no-acción", de si seremos capaces de aceptar que al adherirnos al poder de la verdad acatándola, se podrá corregir la situación. Creemos que tenemos que alterar los acontecimientos a través de una acción o de un plan. Incluso contemplar la posibilidad de intervenir es una forma de desviarse del camino. Cuando nos desviamos del camino, ponemos los asuntos en manos de nuestros deseos más inferiores.

A menudo recibimos este hexagrama cuando anticipamos que hemos de ponernos en guardia frente a una situación que será embarazosa, que comprometerá nuestros principios o que nos creará nuevas dificultades. Tomar medidas preventivas, incluso pensar en hacerlo, es una forma de desviarse del camino.

Tenemos que confiar en que recibiremos la protección que necesitamos porque mientras insistamos en protegernos a nosotros mismos, nos veremos abandonados a nuestros propios recursos. Al no confiar, nos aislamos de toda ayuda. Lo que hagamos con nuestros propios recursos demostrará ser inadecuado e ineficaz; en el peor de los casos obtendremos un resultado destructivo; en el mejor, habremos impedido que la situación progrese. "Ir con la corriente", "no empujar el río" (wu wei), facilita la obra de lo creativo. >>>

ZEN y enfermedad

 
(Leedlo hasta el final (por favor, claro) aunque a la mitad os entren ganas de dejarlo por creer que el autor está lejos del Zen. Ya veréis que no. La reflexión que hace es tan Zen como el Shin Jin Mei y merece la pena. O eso me parece y...
de todos modos, todas las tradiciones son la Tradición sea cual sea la forma)

"Encontrándose Tozan enfermo, un monje le preguntó:


- Su reverencia se encuentra mal. Hay alguien ahí que no está enfermo?
- Sí, lo hay, dijo Tozan.
- Ese que no está enfermo cuida a su reverencia?, volvió a preguntar el monje
- El viejo monje es quien le cuida a él en realidad,  fue la respuesta de Tozan
- ¿Qué es lo que sucede cuando su reverencia cuida de él?, quiso saber el monje
- Entonces el viejo monje no ve que haya enfermedad, contestó Tozan"

He escogido este koan por razones evidentes, puesto que en esta entrega se trata de hablar de la enfermedad desde el punto de vista del Zen. Desde hace muchos años (veinticinco aproximadamente) vengo siguiendo la rama del budismo conocida como el Zen, pero fue cuando sucedió súbitamente la experiencia llamada kensho, cuando de hecho entré en el camino. "El camino no es difícil, decía Nansen, únicamente no elijas". No elijas la salud cuando tienes enfermedad, podríamos decir. No elijas tampoco la enfermedad, cuando tienes salud.

La salud y la enfermedad son de hecho como el día y la noche, se suceden la una a la otra durante...

"Elegid@s para la gloria"

  
Teniendo en cuenta en lo que trabajo y teniendo en cuenta en lo que "debería" trabajar,  a veces se me pasa por la cabeza que estoy bastante desperdiciada. Tanta información y lectura, tanta carrera y esfuerzo, tanto tiempo dedicado...

... y no me pasa solamente a mí, la verdad es que a mi alrededor los mejores (se entiende que de más calidad humana desarrollada) suelen estar en los puestos "más bajos". No tengo ningún amigo (ni conocido) que sea presidente de gobierno de ningún país ni autor de éxito ni influyente comunicador ni sanador-que-todo-lo-cura ni nada de nada.

El caso es que en uno de estos días tontos en que pensaba algo parecido a: "Pues vaya con la bobada de papel 'histórico'  que hago!" me acordé de una anécdota que ni se sabe de dónde saqué...

Era un niño esperando para ver qué papel le daban en la consabida obra de navidad del colegio. Por lo visto estaba muy ilusionado con ello así que su madre quería que le dieran algo un poco "importante" más que nada porque el pequeño no se sintiera desilusionado.

El día del reparto allí estaba, a la salida del colegio, con el corazón por el resultado,  cuando el niño salió, con los ojos requetebrillantes de alegría y orgullo, gritando:

-¡Mamáaaaaaaaaa! ¿a que no sabes para qué me han elegido?
-Pues.... no....
-Para aplaudir y animar!!!


Pues eso. A eso me dedico.

(Pensándolo bien ¿cómo es posible que en algún momento me haya parecido "poco"?!)
 

Cabalgando el tiempo

     
En “Alicia a través del espejo”, la Reina Blanca le dice a Alicia que "la memoria funciona en ambas direcciones". La reina no solo recuerda cosas del pasado sino tambien "cosas que pasaron la semana que viene". Alicia le replica que no puede recordar cosas antes de que sucedan, a lo que la reina responde: "Se trata de una clase de memoria bastante pobre la que sólo funciona hacia atrás".

"Nosotros, como el tiempo, también nos desdoblamos"

Una entrevista a Jean-Pierre Garnier Malet, padre de la teoría del desdoblamiento del tiempo.

Esta teoría permitió explicar la llegada al cinturón de Kuiper de planetoides que están en el origen de explosiones solares de envergadura, pero Garnier va mucho más allá y nos cuenta que esa ley es aplicable a nuestra vida:

"Tenemos un cuerpo muy bien hecho que nos permite proyectarnos en el porvenir: ir a ver el futuro, arreglarlo y volver para vivirlo.

Y es durante la noche cuando tenemos la capacidad de arreglar ese futuro que hemos construido durante el día.

Podemos ver los peligros antes de vivirlos por medio de la intuición, y borrarlos".

Expuso su teoría (explicada en "Cambia tu futuro por las aperturas temporales") en la librería Épsilon de Barcelona.

Su teoría ¿está avalada por la ciencia?
La respetada revista American Institute of Physics de Nueva York y su comité científico la han validado publicándola en 2006 porque es una teoría que ha permitido, primero prever y luego explicar, la llegada de planetoides al sistema solar. ¿Quiere que le explique para qué sirve la ley del desdoblamiento del tiempo?

Sí, pero sencillito.
Tenemos dos tiempos diferentes al mismo tiempo: un segundo en un tiempo consciente y miles de millones de segundos en otro tiempo imperceptible en el que podemos hacer cosas cuya experiencia pasamos luego al tiempo consciente.

Esto no es la Vía

 
El primer ministro de un rey, un día, paseando por los jardines de palacio, vio por primera vez en su vida un halcón real.



Hasta entonces, el ministro jamás había visto semejante clase de paloma, de modo que cogió unas tijeras y ni corto ni perezoso, cortó con ellas las garras, las alas y el pico del halcón. Por lo visto debió pensar que le sobraban.

Encantado con su "obra" le hizo saber al halcón:

«Ahora pareces un pájaro como es debido. Estabas muy descuidado!».


¡!

(Las conclusiones van por vuestra cuenta)
 

Con esto sí podemos ¿no?

   

ZEN, la versión japonesa de la Tradición

         
Es decir: el Zen parece ser que es la versión japonesa de un estilo de "meditación" que se gestó en la India, pasó por China y terminó de depurarse en Japón. Y esa es una aplastante verdad que no hay que olvidar jamás, al menos si uno es occidental de pura cepa y más en concreto si pertenece al área mediterránea. Porque las cosas no son lo mismo aquí que en Japón. Ni muchísimo menos. Así que antes de decidir practicar zazen, idea que, por otro lado es una grandísima y feliz idea, uno tiene que saber algunas cosas.

Hay que saber que cuando uno tropieza con el Zen lo que ha hecho en realidad es aterrizar en un planeta distinto. Ni el idioma, ni las costumbres, ni la valoración de las cosas, ni el vestido... casi nada es lo mismo que en la vida normal y corriente. Así que hay que aprenderlo todo de nuevo y casi a ciegas porque la gente del Zen no da explicaciones de ningún tipo ni siquiera bajo tortura :)

y..............

Simbolismo del kesa (empezando a coser)

 
... tenemos que coger la aguja, enhebrar el hilo y comenzar a coser.

Hay una especie de vértigo (que si lo haré bien, que si lo haré mal, que si la puntada será suficientemente pequeña o excesivamente grande, que si la siguiente estará muy separada o demasiado junta...). De cualquier forma entro desde arriba que es el plano en el que tengo la idea de las cosas y cómo quiero hacerlas y, penetrando en el tejido, intento darle forma, la materializo. Bajo, entro en la tela (que equivale a bajar a la “arena del circo”, hacer realidad lo que digo ser) y ya está conformada la puntada.

¡Qué curioso y por qué será!? que es cuando la veo en relación a la anterior el momento en que "siento-sabiendo" si es armónica o no...

Y así una a una. Puntada a puntada la aguja asciende verticalmente y desciende de igual modo haciendo uno el plano ideal con el real, “como una caja con su tapa”.

Este doble recorrido que hace la aguja tiene su inicio en la parte inferior e interior de la tela como si se quisiera decir que todo el proceso comienza en el lugar más oculto de lo que somos y es fácil que el más oscuro, el que menos queremos mostrar, nuestro propio corazón, el lugar del anhelo por hacer (del verbo "hacer") realidad eso que cada tradición nombra de una forma diferente pero que siempre es lo mismo y todos conocemos y a dónde nos dirigimos aunque sea dando vueltas y revueltas, tropezones y sinsabores o todo lo contrario que de todo hay...

Dan ganas de dedicar la vida entera al bello oficio de coser grandes kesas y pequeños rakusus aunque sea para otros, aunque no sea para nuestro propio y rápido beneficio.

Tal vez algún día.
  

Simbolismo del kesa (juntando piezas)

 
La tradición dice que el futuro monje saldrá a buscar los retales en aquellos lugares donde puede encontrarlos: los basureros o los restos de las piras funerarias o tal vez pueda recortarlo de alguna ropa usada... en cualquier caso se trata de mirar alrededor y localizar las 21 "piezas" que necesitamos para construir el centro del kesa de siete bandas.

No hace falta ir muy lejos, estarán en nuestros amigos, familiares, compañeros de trabajo, en los enemigos que suelen ser grandes maestros del reconocimiento de uno mismo.

Necesitamos reunir 21 aspectos propios que están diseminados como ajenos y no todos son lo que solemos etiquetar como negativos. Muchas veces creemos que lo hermoso está fuera, que no nos pertenece. Tampoco es verdad.

Sólo 21 piezas etiquetadas como A1, A2... egoísmo, honestidad, intuición, tolerancia, avaricia... cada uno sabe. No buscamos tela fea ni tela bonita. Buscamos materia dispersa y despreciada para unirla en un manto que nos cubra como el Cielo y nos sostenga como la Tierra.

Tras encontrarlas, reconocerlas y hacernos con ellas, la tradición dice que tendremos que lavarlas (vale decir despojarlas de juicios y prejuicios) y teñirlas con el color de la tierra en la que se dan los frutos (vale decir que las convertiremos en caldo de cultivo de alimento propio y ajeno que viene a ser lo mismo aunque no sea igual) y tras ello cortarlas (que es tanto como decir que las dejaremos en su justa y adecuada medida para que sean útiles. En definitiva, dominarlas y hacerlas servir).

Y entonces...
   

Simbolismo del kesa (reconociendo el tejido)

    
Se quiera o no se quiera, se diga o no se diga, la práctica de zazen supone una iniciación al conocimiento de la realidad en toda su amplitud y las leyes que la rigen.

Sucede que desde el mismo momento en que se nos cuela en el cuepo esa especie de anhelo que es la seña de identidad de la estirpe de los buscadores, se produce automáticamente la puesta en marcha de un proceso de desmembramiento del yo. No es que lo hagamos adrede, es que sucede así. Comenzamos a estudiar al más puro estilo científico nuestra realidad local y pequeña, la que tenemos a mano y que somos nosotros mismos.

Solemos encontrarnos entonces con que estamos hechos de una mezcla de muchas cosas que consideramos y etiquetamos como buenas, malas o regulares.

Digamos que somos perezosos (aunque no siempre ni para todo) o sublimes (desde luego que tampoco todo el tiempo ni con todas las cosas) o mentimos o poseemos toneladas de lealtad o... total, que estamos hechos de trozos que hasta el momento estaban amalgamados y parecían un solo tejido: yo, pero que de pronto se aparecen ante nuestros ojos de "ver por dentro" como separados y con un nombre que los define.

Este es el inicio de la construcción de un kesa.

Como "ser xxxxxx" no es para estar orgullosos y produce algo parecido al terror reconocernos así de feos, generalmente lo proyectamos fuera.

Sabemos que estamos proyectando en alguien algo que nos compone y habita porque al ver en ellos el defecto nos ponemos de muy mal humor, lo criticamos y juzgamos con acidez por ser "pura envidia" o "manipuladora" o "lujuriosa" o "egoísta"... cosa que evidentemente yo no soy (o sea, sí). No es que lo veamos y sencillamente, sin terremotos de hostilidad interna, opinemos que no está bien y punto, no, nos saca de quicio.

Y es el enfado visceral lo que indica con toda seguridad que esa característica también nos pertenece.

Son los "trozos de tejido despreciables y despreciados por todos" con los que la tradición Zen dice que tendremos que confeccionar el kesa (Continuará...)
 

No seas muy severo contigo mismo

 

Gasshô

 
Bodhidharma es famoso por un par de cosas además de por su ceño fruncido para decirlo de  forma suave y sin menosprecio del resto de sus cualidades. Insistió, con la terquedad que por lo visto le caraterizaba, sobre la importancia de dos prácticas en concreto y las dos esencialmente físicaszazen y gasshô.

Entro en el dojo: gasshô. Antes de sentarme en el zafu: gasshô. Antes de quedarme quieta hasta que la campanita me libere de la inmovilidad: gasshô. Voy a iniciar kinhin: gasshô. Termino kinhin: gasshô...

A la hora de comer gasshô ante el que me sirve la comida, gasshô ante la comida, gasshô si me pasan la sal, gasshô si pido más...

Gasshô por todos sitios a todas las cosas y a todas las horas. Tanto es así que recuerdo que al principio, cuando no sabía qué había que hacer, yo, por si las moscas, hacía gasshô. Naturalmente me equivocaba muchísimas veces pero no me importaba. Siempre me ha sentado bien. Y sanpai mejor todavía.

Gasshô para dedicar mi respeto y agradecimiento al trabajo (por ejemplo) de mis compañeros de vida y a los de la Vía, a lo grandes que son algunas cosas que ni intuyo, a las acciones invisibles y generosas. Gasshô por poder sentir ese respeto y ese agradecimiento que en sí mismos son toda una bendición...

Gasshô para recordar y no olvidar que, excepto que me ponga bruta, suspicaz o caprichosa y no acepte los regalos de todos los días, la vida me trata bien.

Al fin y al cabo sigue sin desplomarse el cielo sobre mi cabeza como me aseguraron Astérix y Obélix. Que no es poco.
      

El Reino del Agua

      
Sólo cuando la Virtud se pierde, predomina la benevolencia.
Sólo cuando la benevolencia se pierde, predomina la rectitud.
Y sólo cuando la rectitud se pierde, predomina el decoro.
En verdad, el decoro surge cuando la lealtad y la sinceridad escasean.
Es lo que marca el inicio del desorden.
(Lao Tsé)

Es imposible comprender y asimilar la Medicina Tradicional China sin entrar en una dimensión simbólica y poética de la realidad. Hay que atreverse a entrar en el mundo de equivalencias y correspondencias, de alusiones y asociaciones y paralelismos, del simbolismo y recuperar así los tesoros escondidos en el Reino del Agua.

Algunas aclaraciones previas
El concepto de “reino”. Los cinco reinos mutantes a los que hace referencia la Medicina Tradicional China, muy impregnada de taoísmo, son en realidad cinco estados o fases, cinco manifestaciones, cinco aspectos, cinco estancias, en las que reposa por momentos la Energía Única en su ciclo de manifestación y actividad, vale decir de concretización, conformación o condensación. Uno de ellos, el primero, es el Reino Mutante del Agua.

El concepto de mutación. Hace alusión al hecho de que cada reino al transformarse en el siguiente le genera pero también pervive en él. El reino generado conserva la memoria de su “progenitor”, la incorpora y aporta su propia forma. Todo junto pasa al siguiente. Algo similar a lo que sucede de generación en generación de padres a hijos.

El Agua alberga en su interior el dharma individual, aquello para lo que fuimos creados o, como lo expresan algunas tradiciones occidentales, para lo que fuimos "llamados de la tumba".

El Agua, nuestra agua, tiene el secreto del sentido de nuestra existencia en este mundo, en este tiempo y sus coordenadas geográficas e históricas. Guarda la función a la que solamente nosotros, cada uno, podemos dar cumplimiento.

18.- Ku (El trabajo en lo echado a perder)

  
18, Ku. (El trabajo en lo echado a perder)

Formado por el trigrama de la Montaña, el Aquietamiento (arriba) y el Viento, lo Suave (abajo).
Trata acerca de corregir hábitos mentales decadentes y trabajar sobre lo que se ha echado a perder.

El hombre que ha cometido un error y no lo corrige, comete un error aún mayor (Confucio)

"El trabajo en lo echado a perder tiene elevado éxito", dice el I Ching. La imagen presentada en este hexagrama es la de una escudilla en la que proliferan los gusanos: tres días y la decadencia humana son la causa de la corrupción.

Una escudilla en la que proliferan los gusanos es una analogía que señala las ideas falsas que nosotros u otros podemos tener acerca de cómo funcionan las cosas. Las ideas falsas se forman por percepciones incompletas. Recibir este hexagrama nos dice que algunas ideas que damos por supuestas son incorrectas. También nos dice que encontremos las formas decadentes con las que podemos estar relacionándonos con el Tao, el destino, otras personas o nuestra situación en general. Esta búsqueda debe incluir la forma en que reaccionamos al trato incorrecto de los demás. Antes de que podamos seguir avanzando es necesario reconocer y corregir nuestras ideas y actitudes falsas.

Tres días simboliza los tres pasos para la corrección de uno mismo:

- la sinceridad necesaria para encontrar nuestros defectos
- la diligencia necesaria para decidirnos resueltamente contra ellos
- la decisión necesaria para resguardarnos contra su reaparición

La formación del ego

   
Hablar de la experiencia de la iluminación, de lo que es y no es, sólo consigue llenar la mente de fantasías de forma que estaremos tan ocupados con lo que “tiene que ser”, con lo que “tenemos” que sentir o lo que sentiremos cuando "logremos" la iluminación, que todo lo que estaremos logrando momento tras momento será un buen dolor de cabeza y más alienación todavía.

Así que vamos a ver cómo se forma el ego,  la materia prima con la que trabajamos en la Vía.

La mayor parte de las religiones se refieren a esta materia prima de forma peyorativa. En el Zen no se le considera tan repugnante sino un terreno extremadamente fértil. (De hecho es lo que estudiamos y por ese estudio, abandonamos y olvidamos. Que ya lo dice Dôgen: "... estudiarse a sí mismo... olvidarse de sí mismo... ser certificado por todas las existencias...)
 
Fundamentalmente sólo existe un inacabable espacio abierto y luminoso. Solamente existe el Fundamento último (y es de esto de lo que trata la metafísica y la Tradición). Eso es lo que somos de verdad cuando se apartan todos los velos (lo que por aquí llamamos "la naturaleza original" )


Nuestro estado fundamental, antes de la formación del ego, tiene una libertad básica, una cualidad abierta. En la percepción de un objeto, simplemente hay eso: percepción. Es luego cuando nos ponemos a buscarle un nombre. Este proceso de evaluación es ilusorio, no toma todavía una forma sólida. Pero se crea una conciencia de yo estoy bailando en el espacio” . Y el espacio se hace sólido, en vez de ser uno con el espacio (inconsciente, natural y automáticamente), lo sentimos como algo separado y tangible y...

... comienza la primera dualidad: el espacio y yo; surge la forma, lo otro. Para que esto suceda tiene que haber cierta privación, cierto desmayo en el sentido de que se nos olvida lo que somos. Hay un alto repentino, una pausa, desaparece su cualidad blanda y aireada. Vidya (que normalmente se traduce por "ignorancia" y que la Tradición occidental nombra como "La Caída") lo ha transformado en percepción de espacio sólido.

Este es el primer skandha: la creación de la forma-ignorancia que tiene tres aspectos, tres etapas.

En la *primera... supongamos un desierto en el que de repente un grano de arena levanta la cabeza, mira y se da cuenta de todo: el sol que brilla, la textura del desierto... nos "damos cuenta" de que somos algo separado.


Samhain, el Año Nuevo celta

  
Entre el 1 y el 3 de noviembre los antiguos celtas celebraban Samhain, que quiere decir literalmente el "fin del buen tiempo".


Cosmológicamente es un periodo breve durante el cual se suspenden las leyes relativas al tiempo y al espacio que rigen en nuestro plano; la barrera entre los mundos se desvanece y es más fácil la comunicación con los espíritus (durante Samhain sucede una cosa curiosa: los mundos se mezclan y se nota, el aire es menos denso), más allá de eso se facilita la comprensión de la Realidad metafísica. Más allá todavia, la conciencia y realización de la Unidad está más cerca y al alcance de la mano.

Puesto que los antiguos celtas contaban por noches y no por días, la celebración comenzaba en la noche del 31 de octubre. Todos los miembros del clan debían asistir a la reunión en la que se debatirían los asuntos económicos, políticos o cotidianos pendientes. De esta forma cerraban una parte del ciclo anual y se preparaban, limpios y sin cuentas por saldar, para la siguiente. A la reunión le seguía una alegre e interminable fiesta repleta de comida, vino, danzas, canciones y hogueras que duraba hasta el 3 de noviembre.

Samhain marca el comienzo del reinado de la Diosa Anciana, llamada Cailleach, ella encarna las fuerzas de concentración, necesaria ahora puesto que es el momento en que han de comenzar los trabajos interiores, los del alma.

Yin del año, tiempo de norte e invierno que empuja al hombre a replegarse hacia dentro tras la catarsis de la fiesta.

Samhain, el dios celta de la muerte reina con Cailleach. Por eso...

Silencio en el corazón, habla el Espíritu.
 

Proteger zazen



"...organizar una vida en la que zazen esté protegido de forma continua como el momento más importante del día, para defender el cual se anulan compromisos y no al revés..."

"El hecho es que el lazo entre personas que practican juntas tiene (debería tener) en su base la colaboración para que la propia (y ajena) práctica de zazen se pueda desarrollar del modo más sereno, continuado y profundo posible..."

"... en cierto sentido, nosotros para ellos y ellos para nosotros, no somos personas, se puede decir que somos algo más y en cualquier caso algo diferente. Hace falta proteger cuidadosamente este tipo de relación..."

(Extraído de la entrada "Sexo, Zen y Paideia" en Huellas del Zen)
  

Haiku de "uno de los nuestros"


   

olvidando sus orillas
quedó sin nombre
 el mar

Gyoko, octubre 2010
         

Materialismo espiritual

    
El ego, como si fuera el Sol, el único Sol, trata constantemente de adquirir y aplicar las enseñanzas de la espiritualidad para su propio beneficio. Las enseñanzas se toman entonces como algo externo a nosotros que intentamos imitar. No queremos convertirnos en las enseñanzas, de modo que si la Tradición habla de renunciar al yo, tratamos de remedar la renuncia al ego.

Hacemos los gestos espirituales, somos actores hábiles, pero no queremos renunciar a nada, no entendemos nada, pero nos consolamos diciendo que estamos en la Vía. Si comenzamos a sentir algún conflicto o contradicción entre las enseñanzas y nuestras acciones, interpretamos la situación de manera que la racionalización allana el conflicto. El intérprete es el ego en su condición de consejero espiritual.

Es difícil bregar con este tipo de racionalización porque todo lo vemos a través del ojo de la filosofía y la lógica de nuestro ego y todo lo acomodamos dentro de nuestro esquema individual y nuestro esfuerzo es tan serio y honrado (sin ironía, de  verdad que intentamos ser serios y honrados, todos. Sobre esto al menos,  no tengo la menor duda) que es difícil llegar a sospechar de él. Siempre creemos en la integridad de nuestro consejero espiritual, los textos sagrados, las fórmulas esotéricas, la lógica matemática, la psicología profunda...

El capitalismo excluye cada vez a más gente

   
¿Qué es una crisis capitalista?
Veamos en primer lugar lo que no es una crisis capitalista:
*Que haya 950 millones de hambrientos en todo el mundo, eso no es una crisis capitalista.
*Que haya 4.750 millones de pobres en todo el mundo, eso no es una crisis capitalista.
*Que haya 1.000 millones de desempleados en todo el mundo, eso no es una crisis capitalista.
*Que más del 50% de la población mundial activa esté subempleada o trabaje en precario, eso no es una crisis capitalista.
*Que el 45% de la población mundial no tenga acceso directo a agua potable, eso no es una crisis capitalista.
*Que 3.000 millones de personas carezcan de acceso a servicios sanitarios mínimos, eso no es una crisis capitalista.
*Que 113 millones de niños no tengan acceso a educación y 875 millones de adultos sigan siendo analfabetos, eso no es una crisis capitalista.
*Que 12 millones de niños mueran todos los años a causa de enfermedades curables, eso no es una crisis capitalista.
*Que 13 millones de personas mueran cada año en el mundo debido al deterioro del medio ambiente y al cambio climático, eso no es una crisis capitalista.
*Que 16.306 especies están en peligro de extinción, entre ellas la cuarta parte de los mamíferos, eso no es una crisis capitalista.

Todo esto ocurría antes de la crisis. ¿Qué es, pues, una crisis capitalista? ¿Cuándo empieza una crisis capitalista?

Hablamos de crisis capitalista cuando...

Los Tres Señores de la Guerra que defienden el ego

 
Hay en La Vía numerosos desvíos que sólo conducen a una versión deforme y egocéntrica de la espiritualidad: nos convencemos de que estamos creciendo espiritualmente cuando en realidad solo fortalecemos nuestro egocentrismo con las técnicas espirituales (me suena, me suena... lo tengo tan cerca... ¿seré yo misma quien huele mal?).

Los problemas básicos del materialismo espiritual son comunes a todas las disciplinas espirituales.

En la práctica de la meditación despejamos la confusión del ego, quemamos las confusiones, cortamos las actitudes negativas para entrever el estado del despertar. La iluminación no es algo que se produzca, es permanente, siempre ha estado ahí, es sólo que en un momento determinado la descubrimos.

El núcleo de la confusión es que el hombre cree tener un yo que le parece algo continuo y sólido. Cada vez que surge un pensamiento, una emoción u ocurre algún acontecimiento se tiene la sensación de que alguien toma conciencia de lo que sucede. En realidad este sentido del yo es un hecho discontinuo y transitorio. La lucha por mantener un yo continuo y sólido es obra del ego.

Se podría decir que el ego puede adoptar tres formas básicas:

El Señor de la Forma, el Señor del Pensamiento y el Señor de la Palabra.

Para los tenzos

    
de Templos y monasterios, sesshines, "jornadas" y cocinas de su propia casa. Para que sepan que conocemos y apreciamos lo que hacen. Y que se lo agradecemos ¡tanto! porque el Abad Montesclioro nos hizo saber que:


 
Nuestro brillante pensamiento procede del muslo de ese animal que algunos llaman "una idiota gallina" y que si no hubiera sido por el tenzo no habríamos podido ni siquiera hincarle el diente (en el caso supuesto de que un tenzo cocinara animales, cosa que, como todo el mundo sabe, no es lo normal).
 


(Tengo un amigo que un día me contó, con cara de estar encantado por su descubrimiento, que la alegría está hecha de naranjas)
    

Bashô

 
Un viejo estanque
al zambullirse una rana
ruido de agua

En japonés "suena" así (dilo en voz alta y con su ritmo, te vas a sorprender):

furu ike ya
kawazu tobikomu
mizu no oto

El más crucial e importante haiku que se haya escrito jamás y es   ZEN en estado puro, sin añadidos.
 
                     

Gran Yo, pequeño yo

 
Un día, en una sesshin,  la monja que la dirigía (esta vez y para variar era monja) dijo que Deshimaru decía:

 "Es el Gran Yo quien decide que mueran el pequeño yo de cada uno y su cuerpo. Es el pequeño yo y el cuerpo que habita quienes mueren".

Fuera porque estaba en zazen y ya se sabe que estando así todo lo que se dice "entra", fuera porque estaba de dios que me enterara... fuera por lo que fuera, lo que importa es que se me quedó incrustado en la carne, sangre, corazón, mente y espíritu que lo que yo llamo "yo" es el yo pequeño, traducción y manifestación del Gran Yo.

Es muy cierto que se me descargó la espalda y hasta el alma de tantas cosas que me sobraban por ser asunto del pasado  y no del presente que es lo único que me corresponde. Por eso, de vez en cuando, cuando las cosas se ponen feas me recuerdo a mí misma que es el Gran Yo quien decide y que Él sabe más y endereza los caminos aunque sean tantos como alientos (lo dicen los sufíes, los cabalistas, los maestros Zn, los cristianos -que no he dicho católicos-, los chamanes, los Vedas, la Biblia y el Zohar, los taoístas, masones y templarios, metafísicos de todos los tiempos y todos los que todavía no he conocido... si tantos lo dicen, yo incluida que también cuento, igual es verdad y puedo fiarme de mi nariz).

Hermoso y Simple, con mayúsculas, está escrito en el Shin Jin Mei: "Dios y yo no estamos separados" (lo pone así. Ya sé que en el Zn no se habla de Dios ni nada de eso, pero de verdad que en la edición de Miragüano de Dokushô está traducido con esa palabra que suele darnos tanto reparo pronunciar,  no sin razón). Y me lo creo a pies juntillas con todas sus implicaciones que son muchísimas y todas liberadoras.

Un saludo para todos los del Comando Dharma que han facilitado, con su última entrada, que recordara todo esto y alguna cosa más.
 

Dinero y Conciencia.

 
Joan Melé, Subdirector General de Triodos Bank, se explica ampliamente sobre su idea para hacer evolucionar el estado actual de la economia en un sentido humano.

Dinero y Conciencia Pincha aquí para ver y escuchar el video.

(Cortesia de Isa)
 

Haiku del gusano


un diminuto ingeniero
que va midiendo en el día
las longitudes del suelo
   
      

Kayros, el Discrimen de todos los días

 
En la estructura temporal de la civilización moderna, se suele emplear una sola palabra para significar el "tiempo". Los griegos tenían dos: Chronos y Kayros. Chronos es el tiempo del reloj, el tiempo que se mide. Kayros, el momento justo, no es el tiempo cuantitativo sino el tiempo cualitativo de la ocasión, la experiencia del momento oportuno (dice wikipedia).

Justo éste que no es el siguiente, que no espera al siguiente ni se pudre estancándose en el anterior, inapelable, precioso como un brillo de plata a la luz de la luna y que solemos perder con pasmosa facilidad por estar tan distraídos.

Nosotros estamos en Kronos.
El Espíritu está en Kayros.................
(me cuentan que Rafu habló de estas cosas en la sesshin).

Curiosamente, mientras él comentaba kayros por aquí aludíamos al discrimen. Ésta es la historia que logró que sintiera -de sentir con las tripas más que con la cabeza- lo que los griegos querían señalar con kayros y los romanos con discrimen que aunque no son lo mismo, son parecidos. Primos hermanos.


10 de enero del año 705 desde la fundación de Roma, el 49 antes del nacimiento de Jesús el Cristo.

Hacía mucho rato que el sol se había puesto tras los Apeninos. Los soldados de la legión XIII aguardaban en la oscuridad, en perfecta formación y en orden de marcha. Aunque la noche era fría, estaban acostumbrados a los sufrimientos. Durante ocho años habían seguido al gobernador de la Galia de una sangrienta campaña a otra, a través de la nieve y del abrasador verano, hasta los mismísimos confines de la Tierra. Ahora, tras regresar de las tierras salvajes del norte, estaban dispuestos a cruzar una frontera muy diferente. Frente a ellos fluía un pequeño arroyo. La orilla en la que se encontraban los legionarios pertenecía a la provincia de la Galia; la otra, a Italia, y en ella estaba el camino que llevaba a Roma. Sin embargo, si los soldados tomaban ese camino, estarían cometiendo el más grave de los crímenes, pues no sólo atravesarían los límites de su provincia, sino que quebrantarían las leyes más sagradas del pueblo romano. De hecho, comenzarían una guerra civil. Pero los legionarios lo sabían desde que emprendieron la marcha hacia la frontera, y estaban dispuestos a hacerlo. Golpeando el suelo con los pies para ahuyentar el frío, esperaban a que los trompetas les diesen la señal de entrar en acción, de echarse las armas al hombro, de avanzar... de cruzar el Rubicón.

Pero ¿cuándo iba a llegar la orden? En el silencio de la noche...