Gasshô

 
Bodhidharma es famoso por un par de cosas además de por su ceño fruncido para decirlo de  forma suave y sin menosprecio del resto de sus cualidades. Insistió, con la terquedad que por lo visto le caraterizaba, sobre la importancia de dos prácticas en concreto y las dos esencialmente físicaszazen y gasshô.

Entro en el dojo: gasshô. Antes de sentarme en el zafu: gasshô. Antes de quedarme quieta hasta que la campanita me libere de la inmovilidad: gasshô. Voy a iniciar kinhin: gasshô. Termino kinhin: gasshô...

A la hora de comer gasshô ante el que me sirve la comida, gasshô ante la comida, gasshô si me pasan la sal, gasshô si pido más...

Gasshô por todos sitios a todas las cosas y a todas las horas. Tanto es así que recuerdo que al principio, cuando no sabía qué había que hacer, yo, por si las moscas, hacía gasshô. Naturalmente me equivocaba muchísimas veces pero no me importaba. Siempre me ha sentado bien. Y sanpai mejor todavía.

Gasshô para dedicar mi respeto y agradecimiento al trabajo (por ejemplo) de mis compañeros de vida y a los de la Vía, a lo grandes que son algunas cosas que ni intuyo, a las acciones invisibles y generosas. Gasshô por poder sentir ese respeto y ese agradecimiento que en sí mismos son toda una bendición...

Gasshô para recordar y no olvidar que, excepto que me ponga bruta, suspicaz o caprichosa y no acepte los regalos de todos los días, la vida me trata bien.

Al fin y al cabo sigue sin desplomarse el cielo sobre mi cabeza como me aseguraron Astérix y Obélix. Que no es poco.
      

10 pensamientos +:

unsui dijo...

No pavonearse en la vida,estar agradecido, buscar siempre el lugar más bajo, como el agua, no ser rígido... ¿es el camino que lleva a la felicidad?
Gassho Ane!

Siddharta dijo...

Pues si, estoy profundamente convencido (y además, no es una creencia, es experimental, con los años que llevo lo he podido comprobar) de que ese es el camino que lleva a la felicidad.

GASSHO.

Siddharta dijo...

Ane, esta entrada me gusta mucho. ¡Totalmente de acuerdo! Gassho a todas las cosas y a todas las horas. Hacer gassho (con el correspondiente estado de conciencia) es quizas el gesto mas grande que puede hacer un ser humano. Cada vez lo practico más, y cuando más lo practico, más me gusta. Gassho ante un arbol, gassho ante mi ordenador, gassho ante la comida al empezar a cocinar, gassho ante una persona que se dirije a mi con malas maneras, gassho.

Por cierto, ¿puedo abusar un poco de tí? ¿me podrias dejar el monje para mi blog?

Ane dijo...

Es todo nuestro, yo también lo cogí de algún sitio y lo subí a imageshack para que se inclinara :)

Muiso dijo...

Personalmente he experimentado que cada vez que hago gassho............luego me estiro más.

Tambien he de decir que prefiero hacer gassho a que me lo hagan a mi. Uffff ahí tengo una pequeña piedra que apartar. :-(((

Ane dijo...

Sobre el "monjecito en gassho" y por si alguien lo quiere usar en donde sea:

- pinchad con el botón derecho sobre la imagen
- id a propiedades
- copiad la dirección url
- id a la entrada (o la cabecera del blog o el lugar donde lo queráis poner)
- si es en una entrada, colocaos dentro, pinchad el icono de imagen para subirla
- elegid "subir desde url"
- pegad la dirección
- ya solamente falta publicarla

Dicen que hay veces que tarda un poco en recogerla y mostrarla. No sé, a mí no me ha pasado :)

Comando Dharma dijo...

Lo has puesto tan fácil que te hemos “birlado” el monjecito para el Comando Dharma.
Gracias Ane,

To Kai

Ane dijo...

Intercambio, ja! qué cosa grande... me copié el vuestro,tan tierno.

saludos

Ladrón de Guevara dijo...

Me ha gustado esta entrada (como casi todas), pero si quieres seguir divirtiéndote, en la entrada anterior he dejado mi contraataque.

Pero que sepas que soy digno descendiente de Numancia, y no es fácil conquistarme ni con Zen ni con catapultas... Jeje.

Ane dijo...

Yo también y a mí tampoco.

Eso sí, si tengo que rendirme lo hago con toda "la dignidad que la victoria no conoce" y con el respeto que merece quien me ha con-vencido (total y al final: que vencemos juntos y ambos ganamos. Lo contrario sería el triunfo del miedo que demasiado bien conocemos).

Podría anticiparte que estoy de acuerdo contigo en lo que dices en la entrada anterior pero los debates me encantan y aunque sólo sea por jugar... sea: juguemos.

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