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El Tao cabalga sobre el Vacío

 

El método de la purificación de la mente consiste en esto:
Primero concentrarse.
No escuchar por la mente sino por la respiración.
El oído escucha, la mente representa.
Sólo la respiración se acomoda a cualquier situación pues es aire vacío.
Y el Tao cabalga sobre el vacío.
El vacío purifica la mente.
En el vacío de la mente penetra la luz como el paisaje por la ventana de una habitación vacía.

(Chuang Tze, Aforismos y parábolas)
La fotografía es de Chema Madoz 


Me pregunto si finalmente no será que somos vacío que respira y toma forma y luego regresa siguiendo el sendero de la respiración y vuelve a empezar interminablemente recorriendo los  mundos y habitándolos por un tiempo sin darnos tiempo a darnos cuenta......
  
  
  

Dôgen. Cuerpo y Espíritu.

   

Estos extractos del Shôbôgenzô son el regalo de Reyes del musgo.

Los he transcrito porque no me dejaron indiferente y contribuyeron a destruir "mitos". Eso siempre es bueno, me parece.

Las abundantes, y casi siempre extensas, notas a pie de página aclaran el significado y origen de muchas de las frases que se repiten sin cesar en los kusen. Se me cayeron algunos "mitos" propios sobre el Zen.





Si pinchas aquí abajo se desplegará una ventana con el texto completo. Si prefieres descargarlo elige la opción "Descargar original" que aparece en la esquina superior derecha de esa ventana.

DôGEN. CUERPO Y ESPÍRITU en pdf

DôGEN. CUERPO Y ESPÍRITU en word

Bussho Kapila para un susshi de morcilla

  

Sutra de la comida 
Bussho Kapila 

Buda nació en Kapila
Tuvo el satori en Nagada
Enseñó en Harana
Entró en el nirvana en Kuchira
Los cuencos del Tathagatha (el Perfecto)
ahora los abrimos.

Que podamos, junto a todos los seres, alcanzar el nirvana y despojarnos de las tres manchas.

La pureza universal del Buda Vairocana
La forma universal del Buda Vairocana
Todos los fenómenos son Buda;
El Buda Maitreya que nacerá en el futuro,
Todos los Budas pasados, presentes y futuros en las diez direcciones
El dharma y la comunidad de los monjes
El Gran Bodhisattva de la Sabiduría, Manjusri
El Gran y Perfecto Bodhisattva Samantabhadra
Avalokitesvara, el Bodhisattva del amor universal
Todos los Bodhisattva y los Patriarcas.

El Sutra de la Sabiduría que va más allá

1º. Mi reconocimiento va a todos los seres que contribuyeron a darme este alimento
2º. Recibo este don de alimento considerando mis imperfecciones
3º. Detener la cólera y los deseos es la verdadera religión
4º. Este alimento debe tomarse como un medicamento para la salud del cuerpo
5º. Tomo este alimento para perfeccionarme en la Vía

A vosotros, todos los muertos y todas las existencias animales (pretas) ahora os ofrezco este alimento.
Que se expanda en todo el universo.
Espero comer con vosotros.
Para el Buda, para el Dharma y para la Shanga.
Para la sociedad y la humanidad entera.
Para los inocentes y aquellos que no pueden ayudarse a sí mismos.
Para todas las existencias del universo, que este alimento se ofrezca y se coma.

La primera cucharada es para cortar el mal.
La segunda es para practicar el bien.
La tercera para ayudar a todos los seres.

Juntos seguiremos la Vía de Buda.
Lavo este cuenco con agua.
Sabe a néctar celeste.
Se la ofrezco a todos los muertos.
Que les sirva de alimento.
Que les quite la sed como el rocío de la mañana.

Susshi de morcilla



El material usado:
- Colador
- Cazuela
- Batidora y su vaso

Los ingredientes:
- Morcilla de Burgos Ríos
- Alga nori
- Mango
- Pera (lo más dulce posible)
- Manzana (lo más ácida posible)
- Jengibre
- Miel de flores
- Maizena
- Agua

El proceso:
Lo primero que hemos de hacer es sacar la morcilla de su tripa y desmigarla todo lo que podamos. Esta morcilla será lo que sustituya al arroz del sushi, así que cuanto más desmenuzada esté, mejor.

El siguiente paso es preparar las frutas. Unos bastones de mango, unos bastones de manzana y un puré de pera. Todas las frutas peladas, por favor, dado que eso hará más agradable la experiencia.

Una vez hecho esto, prepararemos la salsa en la que mojaremos nuestro sushi. Puré de pera, agua, una buena cucharada sopera de miel de flores y jengibre al gusto. Esta mezcla la dejaremos hirviendo y reduciéndose. La batiremos, colaremos, y la volveremos a echar en la cacerola junto con un vasito de agua fría y maizena. Dejaremos que espese y la serviremos a parte.

Ya sólo queda montar el sushi, y es mucho más fácil de lo que podría parecer. Ponemos una lámina de alga nori en una tabla de cortar (aunque lo más "correcto" sería hacerlo sobre una esterilla de sushi) y echamos la morcilla desmenuzada. La extendemos lo mejor y más uniformemente que podamos sobre el alga (uno de los lados tiene que quedar despejado un par de centímetros para poder cerrar el rollito) y repartimos en dos hileras los bastoncitos de mango y manzana.

Enrollamos cuidadosamente el alga, y el trozo que quedaba sin morcilla, lo pegaremos al rollo con un poquito de vinagre (al menos es lo que he usado...)

La finalización:
Cuando tengamos hecho el rollito, lo cortaremos en porciones de dos centímetros aproximadamente y lo serviremos en un plato. Acompañaremos de la salsa previamente reservada...y a disfrutar.

¿Y cuál es la sensación?
Esta receta nos daba "un poco de miedo" por el alga nori. No teníamos muy claro cómo iba a reaccionar la morcilla y no la incluímos en la cata que realizamos. Era todo un misterio y al final ha salido bien.

La experiencia de comer un sushi de morcilla es muy completa. Según entra en boca, lo primero que notas es la salsa de pera, miel y jengibre. De repente aparece el sabor a pescado del alga. Según vas masticando, aparece el crujiente de la manzana con su acidez, la dulzura y lo blandito del mango y, finalmente, cuando crees que ya nada más puede sorprenderte, un arrasador sabor a morcilla.

Si después de esto no te animas a comerlo...llámanos y nosotros lo haremos por tí :)............ dice La cocina del mapache feliz.

Buen provecho!!!

Y ahora Dôgen

 
(Del libro "Dôgen, Cuerpo y Espíritu" que a ver si termino de transcribir de una vez y lo dejo aquí listo para descargar.


Por otro lado pienso yo que para preservar una Tradición hay que conocerla y estaría bien que además de zazen -imprescindible- nos dejáramos cautivar y guiar por los textos de los antiguos Patriarcas, ya que no podemos escucharlos en directo)





Shôbôgenzô



Hacia el final de su vida, Kôdô Sawaki se negaba a recibir a cualquier visitante que hubiera ingerido alcohol, puesto que los efectos de la bebida habrían emborronado su verdadero rostro y la posible entrevista para hablar de la Ley del Buda no se convertiría, entonces, más que en mera charla de sobremesa para acompañar el sake, algo que habría fatigado inútilmente al anciano maestro.

En nuestra vida cotidiana y ordinaria, la mayoría nos encontramos también bajo la influencia de todo tipo de alcoholes; podemos llamarlos deseos, pensamientos, conceptos, ilusiones, creencias o como queramos, eso no cambia nada, pues los efectos siguen siendo en todo caso los mismos. Todos estos segregados característicos del género humano difuminan el verdadero rostro de la realidad y son el origen de nuestros sufrimientos y malestares.

A partir del sufrimiento de los hombres y de su propio sufrimiento y después de una larga y dolorosa búsqueda, Shâkyamuni fundó el budismo. De esta manera fue capaz de demostrarnos que nuestra visión de la verdadera realidad era errónea, explicándonos además las causas de ese punto de vista. Al mismo tiempo nos indicó el camino del Despertar y los medios para alcanzarlo.

Y sin embargo, no resulta en absoluto sencillo liberarnos de nuestra carga de ignorancia. No basta con ir a un 
templo y escuchar la predicación de algún maestro. De nada sirve tampoco consultar las obras de las librerías especializadas. Entonces, ¿puede haber algo en común entre nuestro sufrimiento personal y la ciencia budista? Conversar sobre budismo con nuestros amigos más cultivados resulta igualmente irrelevante. Por excelentes que sean, tales medios no vienen a ser más que meros acompañamientos para el sake.

En el capítulo “Zanmai-ô zanmai”[1] del Shôbôgenzô Dôgen dice: “Es necesario que sepáis que el mundo del zazen se encuentra al margen de cualquier otro mundo. Una vez se tiene claro este principio, estaréis en condiciones de alcanzar el Despertar propio de los budas y de los patriarcas y el nirvana” ¿Acaso el mismo Shâkyamuni no se liberó de su carga de ignorancia por medio de la práctica del zazen? ¿Acaso no se convirtió en el “Despierto”[2] al amanecer del séptimo día de una larga meditación?

Dôgen nos conduce hacia el centro de la experiencia zazen, aunque para él el zazen no consiste en una técnica para lograr el Despertar, sino que más bien es el Despertar mismo. Si nuestro cuerpo practica el zazen y dejamos en el suelo nuestras pesadas cargas, estaremos en disposición de conocer el verdadero espíritu de cuanto existe.

Con tal de acceder al mundo del zazen hemos elegido dos capítulos del Shôbôgenzô. El primero, “Shinjin gakudô”[3], trata del significado del zazen precisando con claridad los objetivos de su práctica. El segundo “Raihai tokuzui”[4], nos da testimonio de la originalidad de la visión no dualista correspondiente a un espíritu que ha despertado. 

Shodoka (El canto del inmediato satori)


Querido amigo, ¿no ves que este hombre del satori
ha cesado de estudiar y está inactivo?
No intenta apartar las ilusiones
ni encontrar la verdad.

La naturaleza real de nuestra ignorancia
es la naturaleza de Buda;
nuestro cuerpo vacío e ilusorio
es el cuerpo del Buda Dharma-kaya.

Si comprendemos el cuerpo de Buda,
no hay nada más.
Manantial original,
nuestra naturaleza propia
es el puro y verdadero Buda.


Las nubes flotantes
de los cinco agregados van y vienen
en el cielo,
la espuma de los tres peces
aparece y desaparece sobre el océano.

Si comprendemos la realidad,
ya no existe nada más para nosotros
ni el hombre, ni la ley,
instantáneamente el peor karma,
el karma del infierno,
es destruido.

SUTRA HANNYA HARAMITA

 
http://kirtimichel-traumwelten.de/id448.htm


Lo cantan unos alemanes que tienen la gracia en -----
En el Zen se habla poco, casi nada.

Pero oí decir que los dioses se regocijan cuando oyen cantar a los humanos (I Ching, Libro de los Cambios, echadle un vistazo, puede parecer un poco coñazo pero cuando te familiarizas con él, y no para adivinar COSAS, es un lujo de sabiduría)

Habréis escuchado el mismo sutra en otras tradiciones y cantado de mil maneras. Aquí, como se canta es muy austero, no tiene gracia (hasta que la encuentras, jai jai..) no por capricho, no se trata de hacer arte de la voz sino SIMPLEMENTE CANTAR, cada uno con su voz INVOCA... No imitéis a nadie, sólo cantad, como las sirenas y los delfines.

A continuación dejamos una traducción del Hannya. Al final hay un breve e interesante glosario. 
Traducción del texto chino al español por Bhikshuni Dzau Dzan, Fernando Tola y Carmen Dragonetti
Asociación Budista China en Argentina - Templo Tzong Kuan
Fundación Instituto de Estudios Budistas
Buenos Aires 1996

Cuando el Bodhisattva Avalokiteshvara practicaba la profunda Perfección del Conocimiento (Prajñaparamita), percibió con claridad que los cinco skandhas son todos vacíos y superó todo sufrimiento.

Oh Shariputra, la forma no es diferente del Vacío (shunyata), el Vacío no es diferente de la forma; la forma es el Vacío, el Vacío es la forma. Lo mismo (ha de decirse con referencia a) la sensación, la percepción, la volición, la conciencia.

Oh Shariputra, todos los dharmas tienen como característica esencial el Vacío. No surgen, no desaparecen, no son ni impuros ni puros; ni aumentan ni disminuyen. Por esta razón en el Vacío no existe la forma, ni la sensación ni la percepción ni la volición ni la conciencia; ni ojo, ni oído, ni nariz, ni lengua, ni cuerpo ni mente; ni forma, ni sonido, ni olor, ni sabor, ni lo tangible ni las concepciones mentales; ni dhatu-ojo ni dhatu-conciencia de la mente; ni ignorancia, ni extinción de la ignorancia, ni la vejez y la muerte, ni la extinción de la vejez y la muerte; ni el sufrimiento, ni su origen, ni su cesación, ni el Camino; ni el Conocimiento ni la obtención. Como no existe nada que pueda ser obtenido, el Bodhisattva, por apoyarse en la Perfección del Conocimiento (Prajñaparamita), tiene su mente libre de obstáculos; por carecer de obstáculos, no siente temor, ha superado el error y la ilusión: ¡es el Parinirvana!

Todos los Budas de los tres tiempos (pasado, presente y futuro), por apoyarse en la Perfección del Conocimiento (Prajñaparamita), alcanzan la Suprema Perfecta Iluminación. Por esta razón ha de conocerse este Gran Mantra de la Perfección del Conocimiento (Prajñaparamita), este Mantra de la Gran Sabiduría, este Mantra Supremo, este Mantra igual a lo Inigualable, que puede eliminar todo sufrimiento, que es la Verdad por no ser falso; por esta razón ha de recitarse el Mantra de la Perfección del Conocimiento, el Mantra que dice así:

GATE GATE PARAGATE PARASAMGATE BODHI SVAHA (sánscrito)
(CHIEH TI, CHIEH TI, PO LO CHIEH TI, PO LO SENG CHIEH TI, PU TI SA PO JO -chino-)

Glosario breve
Avalokiteshvara: Uno de los Bodhisattvas más importantes del Budismo, símbolo de la Gran Compasión.

skandhas: Los skandhas son las cinco clases de dharmas (o factores de existencia) cuya reunión da origen a un hombre. Ellos son: la sensación, la percepción, la volición, la conciencia y la forma (equivalente en este caso al componente corporal). El texto enumera más adelante los skandhas para declararlos "vacíos".

forma: Rupa es propiamente la apariencia externa (forma, color) bajo la cual las cosas se presentan ante la vista. También por extensión designa a la materia y, tratándose del hombre, su cuerpo.

Vacío: el Vacío es la naturaleza auténtica de las cosas y como tal no existe como algo separado y diferente a ellas.

dharmas: Elementos constitutivos de la realidad empírica. La palabra dharma tiene múltiples sentidos: Doctrina (especialmente la Budista), elemento de lo existente, objeto del conocimiento mental, etc. Siendo los dharmas insustanciales y por consiguiente irreales, no pueden tener ni surgimiento ni desaparición reales. Se utiliza la yuxtaposición de contrarios para describir a los dharmas, cuya verdadera naturaleza escapa al conocimiento humano.

En el Vacío no existe la forma: En la realidad verdadera, que está al margen de todo lo que constituye la realidad empírica en que existimos.

dhatus: Los dhatus, como los skandhas, son dharmas en su sentido de elementos o factores constitutivos de la existencia, agrupados con miras a explicar la constitución del individuo. El término dhatu, como skandha, es un término técnico budista de valor colectivo, que designa a determinados dharmas: los seis órganos de los sentidos (vista, oído, olfato, gusto, tacto y mente), sus seis objetos (forma, sonido, olor, sabor, lo tangible y los dharmas) y las seis clases de conciencia (o conocimiento) correspondientes, de modo que resultan seis tríadas: el dhatu-ojo, el dhatu-forma, el dhatu-conciencia del ojo, etc. De todos los dhatus el texto sólo menciona el primero (ojo) y el último (mente), sobreentendiéndose a los demás. También tenemos aquí la negación del Pratityasamutpada o Surgimiento Condicionado. Los dharmas que lo conforman son:

1. la ignorancia,
2. los residuos kármicos,
3. la conciencia,
4. la individualidad,
5. los seis dominios (es decir los seis sentidos y sus respectivos objetos),
6. el contacto (de los sentidos con sus correspondientes objetos),
7. la sensación,
8. el deseo,
9.el apego,
10. la existencia,
11. el nacimiento y
12. la vejez y la muerte, con todos los dolores y sufrimientos que comportan.

El Prajñaparamitahridayasutra sólo menciona el primero de esos dharmas (la ignorancia) y el último (vejez-muerte). El texto en esta enumeración está negando el Pratityasamutpada no sólo en su orden natural (anuloma), que expresa que con la existencia de uno de los factores de la fórmula se produce la existencia del siguiente y así sucesivamente, sino también en su orden contrario (pratiloma), que expresa que con la destrucción o cesación de uno de los factores, se produce la destrucción o cesación del siguiente y así sucesivamente.

El sufrimiento, su origen, su cesación y el camino que lleva a su cesación constituyen las Cuatro Nobles Verdades enseñadas por Buda. No existe el Conocimiento de la verdadera naturaleza de las cosas y de la
Verdad Suprema (Prajñaparamita) ni la obtención de la Iluminación y del Nirvana, a que dicho Conocimiento conduce.

Tener la mente libre de obstáculos: Pasiones, odios y confusión mental con respecto a la verdadera naturaleza del mundo.

Parinirvana: La meta última, el summum bonum, la felicidad suprema, que pone término a las reencarnaciones y al sufrimiento. Por no participar en nada de las categorías y características propias de este mundo, por ser lo completamente heterogéneo y distinto, puede ser calificado de Absoluto, pero debiéndose excluir de la noción de Nirvana todo elemento deificante o sacralizante.

Buda: Aquí el término "Buda" (en sánscrito buddha) designa no al fundador histórico del Budismo, sino en general a todo aquel que ha llegado a la Iluminación (Bodhi).

Bodhi: En el texto bodhi, literalmente "despertamiento", "despertar" (francés "eveil", inglés "awakening"). El ser, durmiendo en el error, se despierta al conocimiento de la verdadera realidad de todo: el Vacío. El
Despertar, la Iluminación convierte al ser que la ha alcanzado en un Buda, en un Tathagata. Como tal obtiene un Mundo de Buda donde pasa a existir por millones y millones de años, predicando la Doctrina a otros seres y guiándolos hacia la Iluminación. Después de esa existencia quasi-eterna en su Mundo, el Buda ingresa en el Nirvana, la maravillosa extinción total.

Hay otra traducción en el blog del Comando:
http://comandodharma.blogspot.com/

siempre es bueno ver distintas traducciones. Por si acaso alguna de ellas es la llave de nuestra alma.
 

Shin Jin Mei (Poema de la Fe en el Espíritu)

Kanchi Sozan (606 dC.)

(Las traducciones son complejas, ya lo comentamos. Recuerdo los kusen de Rafu traduciendo de mil maneras diferentes algún sutra o haiku, interpretando y reinterpretando, mirando desde muchos puntos, seguramente porque no hay un único punto salvo el Único. Y Ése... de momento no lo tengo a mano.

Esta es otra forma de escribir el Shin Jin Mei o Hsin Hsin Ming o Poema de la Fe en el Espíritu, o...

La cuestión es que nos "toque" aunque sólo sea un poquito.

Seguiremos añadiendo, poco a poco, los comentarios de Deshimaru de alguna forma. Algo se nos ocurrirá.)

1.- Penetrar la Vía no es fácil ni difícil.
basta con que no haya amor ni odio, ni elección ni rechazo.

2.- Basta con que no haya ni amor ni odio
para que la comprensión aparezca,
espontáneamente clara,
como la luz del día en una caverna.

3.- Si en el espíritu se crea una singularidad,
por ínfima que sea,
el cielo y la tierra quedan separados
por una distancia ilimitada.
 


4.- Si realizamos el satori aqui y ahora,
las ideas de justo y falso
no penetran más en nuestro espíritu.

5.- La lucha entre lo justo y lo falso
en nuestra conciencia,
conduce a la enfermedad del espíritu.

6.- Si no penetramos en el origen de las cosas
nuestro espíritu se agotará en vano.

7.- La Vía es redonda, pacífica,
amplia como el vasto cosmos, perfecta,
sin la menor noción de aparecer o desaparecer.

8.- Queremos atrapar o rechazar,
en verdad, ésta es la razón por la que no somos libres.

9.- No corráis detrás de los fenómenos,
no permanezcáis en la vacuidad (ku)

10.- Cuando nuestro espíritu permanece tranquilo,
se desvanece espontáneamente.

11.- Si detenemos todo movimiento
nuestro espíritu se tranquilizará
y esta tranquilidad, a continuación
provocará de nuevo el movimiento.

12.- Si permanecemos en uno de los dos extremos
¿cómo podremos comprender el otro?
(Deshimaru comentó: "Dios es universal, único. Dios y yo no estamos separados)

13.- Si no nos concentramos sobre el origen
perdemos los méritos de los dos extremos.

14.- Si abrazamos únicamente la existencia,
perdemos la vacuidad.
Si abrazamos únicamente la vacuidad,
perdemos la existencia.

15.- Aunque nuestras palabras sean justas,
aunque nuestros pensamientos sean exactos,
esto no es aún conforme a la verdad.

16.- El abandono del lenguaje y del pensamiento
nos conducirá más allá de todo.
Si no se puede abandonar el lenguaje ni el pensamiento
¿cómo resolver la Vía?

17.- Retornando a la raíz original tocamos la esencia.
Siguiendo los reflejos perdemos el origen.

18.- Al iluminarnos en todas las direcciones,
aunque sólo sea un instante,
superamos la vacuidad ordinaria.

19.- La aparición de la vacuidad ordinaria
depende del nacimiento de las ilusiones.

20.- No busquéis la verdad.
Contentaos con no tener prejuicios.

21.- No permanezcáis en ninguno de los dos extremos.
No busquéis el dualismo.

22.- Si la noción de justo o de falso permanece,
aunque sea muy débilmente,
nuestro espíritu se ensombrecerá en la confusión.

23.- El dos depende del uno
pero no os apeguéis ni siquiera al uno.

24.- Si el espíritu no se manifiesta,
los fenómenos serán sin error.

25.- Sin error no hay dharma.
Sin dharma no hay espíritu.

26.- El sujeto desaparece siguiendo al objeto.
El objeto se oscurece siguiendo al sujeto.

27.- El objeto puede ser realizado en tanto que verdadero objeto
a través de la interdependencia con el sujeto.
El sujeto puede ser realizado en tanto que verdadero sujeto
a través de la interdependencia con el objeto.

28.- Si queréis comprender el sujeto y el objeto
tenéis que daros cuenta de que, en definitiva
los dos son vacuidad.

29.- Una vacuidad idéntica al uno y al otro
incluye todos los fenómenos.

30.- No discriminéis entre lo sutil y lo grosero.
No hay ningún partido que tomar.

31.- La sustancia de la Gran Vía es generosa,
no es difícil ni fácil.

32.- Las personas que tienen un espíritu fuerte
caen en la duda.

33.- Si nos aferramos a un espíritu mezquino
perderemos toda medida
y nos precipitaremos en la vía del error.

34.- Si lo expresamos libremente somos naturales.
En nuestro cuerpo no hay lugar al que ir y permanecer.

35.- Confiando en la naturaleza
podemos estar en armonía con la Vía

36.- Ken hen se opone a la verdad,
kontin se escapa de ella.

37.- Si queremos ir,
tomando el vehículo supremo,
no debemos detestar las seis manchas.

38.- Si no detestamos las seis manchas
podemos alcanzar el verdadero estado de Buda.

39.- El hombre sabio no actúa.
El hombre estúpido ama y odia,
encadenándose él mismo.

40.- En el Dharma no hay ninguna diferenciación,
pero el hombre estúpido se encadena él mismo.

41.- Servirse del Espíritu con el espíritu
¿es gran confusión o armonía?

42.- Los estados ken hen y kontin
surgen de la duda.
el amor y el odio no existen
en la conciencia del satori.

43.- Hacemos demasiadas consideraciones
acerca de los dos aspectos de todo (cualquier) elemento.

44.- Como un sueño, un espejismo, una flor de vacuidad,
así es nuestra vida.
¿Por qué sufrimos intentando atrapar esta ilusión?

45.- La ganancia, la pérdida, lo justo, lo falso,
os lo ruego, abandonadlos.

46.- Cuando nuestros ojos no duermen
todos nuestros sueños se desvanecen.

47.- Cuando el espíritu no está sometido a las discriminaciones
todas las existencias del Cosmos se vuelven unidad.

48.- Cuando nuestro cuerpo experimenta profundamente la unidad
podemos cortar instantáneamente todas las relaciones.

49.- Considerando todas las existencias con ecuanimidad
retornamos a nuestra naturaleza original.

50.- Si examinamos esto
nada puede ser comparado.

51.- Cuando cesamos el movimiento,
deja de haber movimiento.
Cuando movemos la inmovilidad
deja de haber inmovilidad.

52.- Al ser imposible el dos
el uno lo es igualmente.

53.- Por último, en definitiva,
no hay regla ni regulación.

54.- Cuando el espíritu coincide con el Espíritu,
el origen y las huellas de las acciones desaparecen.

55.- Al no existir las dudas del zorro
las pasiones se extinguen completamente
y, de repente, aparece la fe.

56.- Al ser todos los elementos impermanentes
no queda ninguna huella en la memoria.

57.- Iluminar la propia interioridad con la luz del vacío
no requiere el uso del poder del espíritu.

58.- Respecto a hishiryo
es muy difícil hacer consideraciones.

59.- En el mundo de la realidad tal y como es
no hay ego ni ninguna otra diferencia.

60.- Experimentar lo uno
sólo es posible en el no-dos.

61.- Al ser esto no-dos,
todas las cosas son idénticas, parecidas,
y las contradicciones toleradas.

62.- Los sabios, toda la humanidad entera,
van hacia la enseñanza de la fuente original

63.- Un momento de conciencia equivale a diez mil años.

64.- Ni existencia ni no-existencia
por todas partes ante nuestros ojos.

65.- Lo mínimo es idéntico a lo máximo.
Debemos borrar las fronteras de los diferentes lugares.

66.- Lo infinitamente grande es igual a lo infinitamente pequeño.
No podemos ver los límites de los lugares.

67.- La existencia misma es no-existencia.
La no-existencia misma es existencia.

68.- Si esto no es así,
no debéis contentaros con protegerlo.

69.- Lo uno es todo.
Todas las cosas son uno.

70.- Si esto es así,
¿por qué es necesario considerar lo no-finito?

71.- La fe es no-dos
No-dos es la fe.

72.- Finalmente, las argucias de nuestro lenguaje
se resquebrajarán totalmente
y pasado, presente y futuro dejarán de ser limitados

HSIN-HSIN-MING



Creer en la Mente - El Libro de la Nada.

Sosan (tercer patriarca Zen, falleció el 606 d.C.)



El Método Perfecto no conoce dificultades
Salvo que rehusa hacer preferencias;
Sólo cuando está libre de odio y amor
Se revela plenamente sin disfraz;
Basta la diferencia de un décimo de pulgada
Para que cielo y tierra se separen;
Si deseas verlo con tus propios ojos,
No fijes tu pensamiento en su favor ni en su contra.
Alzar lo que te gusta contra lo que te disgusta
Es la enfermedad de la mente:
Cuando no se entiende el profundo significado (del Método),
La paz de la mente se perturba para nada.

(El Método es) perfecto como el vasto espacio,
Con nada que falte, con nada superfluo:
En realidad, debido a que se escoge
Su talidad se pierde de vista.
 
No persigas las marañas externas,
Mora en el vacío interno;
Sé sereno en la unidad de las cosas,
Y (el dualismo) se desvanecerá por sí solo.

Cuando te esfuerzas por ganar la quietud, deteniendo el movimiento,
La quietud así ganada está siempre en movimiento;
Mientras te demores en el dualismo,
¿Cómo puedes realizar la unidad?

Y cuando la unidad no se entiende cabalmente,
De dos modos se soporta la pérdida:
La negación de la realidad es su afirmación,
Y la afirmación del vacío es su negación.

Verbosidad e intelección...
Cuando más les hacemos compañía, Más nos extraviamos;
Fuera, pues, con la verbosidad y la intelección,
Y no habrá lugar por donde no podamos pasar libremente.

Cuando volvemos la raíz, ganamos el significado;
Cuando perseguimos los objetos externos, perdemos la razón.
En el instante en que nos iluminamos por dentro,
Atravesamos el vacío de un mundo que nos enfrenta.

Las transformaciones que se suceden en un mundo vacío que nos enfrenta
Parecen reales en su totalidad debido a la Ignorancia;
Procura no ir en pos de lo verdadero,
Cesa tan sólo de no abrigar opiniones.

No mores en el dualismo,
Evita cuidadosamente perseguirlo;
Tan pronto tengas lo correcto y lo erróneo,
Sucederá la confusión, y la Mente se perderá.

Los dos existen por causa del Uno,
Pero no te aferres siquiera a este Uno;
Cuando la mente no está perturbada,
Las diez mil cosas no prodigan ofensa.

No se prodiga ofensa, no hay diez mil cosas;
No se produce perturbación, y ninguna mente es puesta a trabajar:
El sujeto se aquieta cuando el objeto cesa,
El objeto cesa cuando el sujeto se aquieta.

El objeto es un objeto para el sujeto,
El sujeto es un sujeto para el objeto:
Has de saber que la, relatividad de los dos
Reposa, en última instancia, en un solo Vacío.

En un Vacío los dos no se distinguen,
Y cada cual contiene en sí la totalidad de las diez mil cosas;
Cuando no se hace discriminación entre esto y aquello;
¿Cómo puede surgir un criterio unilateral y prejuicioso?

El Gran Método es calmo y longánime,
Para él nada es fácil, nada es árduo;
Los criterios pequeños son irresolutos,
Cuando más se apresuran, más lentamente avanzan.

El apego jamás se mantiene dentro de límites,
Con seguridad se va por el camino equivocado;
Abandónalo, y las cosas siguen sus propios rumbos,
Mientras la Esencia ni se marcha ni permanece,

Obedece a la naturaleza de las cosas y estarás en concordia con el Método,
Calmo, cómodo y libre de molestias;
Mas cuando tus pensamientos están atados, te apartas de la verdad,
Crecen más pesados y torpes, y para nada son sanos.

Cuando no son sanos, el espíritu se altera;
¿De qué sirve entonces ser parcial y unilateral?
Si quieres recorrer el curso del Vehículo Único,
No seas prejuicioso contra los seis objetos sensorios.

Cuando no tienes prejuicios contra los seis objetos sensorios,
Entonces eres uno con la Iluminación;
Los sabios son no-activos,
Mientras los ignorantes se atan;
Mientras en el Dharma mismo no hay individuación,
Ignorantemente se apegan a los objetos particulares.
En su propia mente que crea las ilusiones,
¿No es ésta la máxima contradicción?

Los ignorantes abrigan la idea de sosiego y desasosiego,
Los iluminados no tienen gustos ni disgustos:
Todas las formas de dualismo
Son urdidas por los ignorantes mismos.
Se parecen a visiones y flores en el aire;
¿Por qué perturbarnos en asirlas?
Ganancia y pérdida, verdad y error,
¡Fuera con ellos de una vez por todas!
Si la Mente retiene su absoluto,
Las diez mil cosas son de la Talidad única.

Cuando se sondea el hondo misterio de la Talidad,
De improviso olvidamos las marañas externas;
Cuando las diez mil cosas se ven en su unidad;
Volvemos al origen y permanecemos donde siempre estuvimos.

Olvida el origen de las cosas,
Y alcanzaremos un estado que trasciende lo análogo;
El movimiento se detiene, y no hay movimiento,
El reposo se pone en movimiento, y no hay reposo;
Cuando el dualismo no subsiste más,
La unidad misma no mora.

El fin último de las cosas donde no pueden ir más adelante
No está ligado por normas ni medidas;
En la Mente armoniosa (con el Método) tenemos el principio de la identidad,
En el que hallamos que todos los esfuerzos se aquietan;
Las dudas e irresoluciones están completamente desechadas,
Y se fortalece la fe correcta;
Nada se deja detrás,
Nada se retiene,
Todo es vacío, lúcido, y auto-iluminador;
No hay ejercicio, ni derroche de energía...
Esto es donde el pensamiento nunca llega,
Esto es donde la imaginación no logra medir.

En el reino superior de la Talidad verdadera
No hay "yo" ni "otro":
Cuando se busca la identificación directa,
Sólo podemos decir "No dos".

En ser "no dos" todo es lo mismo,
Todo lo que es, está comprendido en él;
Los sabios de los diez sectores
Entrarán todos en esta Razón Absoluta.

Esta Razón Absoluta está más allá (del tiempo)
Que se apresura y (del espacio) que se extiende,
Para ella un instante es diez mil años;
Véasela o no,
Se manifiesta por doquier en la totalidad de los diez sectores.

Las cosas infinitamente pequeñas son tan enormes
Como las cosas enormes pueden serlo,
Pues aquí no subsisten condiciones externas;
Las cosas infinitamente enormes son tan pequeñas
Como las cosas pequeñas pueden serlo,
Pues aquí los límites objetivos no se consideran.

Lo que es lo mismo como lo que no lo es,
Lo que no lo es, es lo mismo que lo que es:
Donde este estado de cosas no logra subsistir,
Ciertamente, no hay que detenerse allí.

Uno en Todo,
Todo en Uno...
Si sólo se comprendiese esto,
¡No te preocuparías más por no ser perfecto!

Donde la Mente y cada mente creyente no están divididas,
Y donde están sin dividir cada mente creyente y la Mente,
En donde las palabras fallan;
Pues no es del pasado, del presente ni del futuro.

(*) Hsin La Mente-Corazón

Genjokoan (Sobre la actualización del koan)

El Genjokoan es el primer libro del Shôbogenzo (El Ojo del Tesoro de la Verdadera Ley). Fue compuesto por el maestro Dôgen en 1233 y originalmente era una carta dirigida a uno de sus discípulos.

Hay una interesante distinción entre el Dharma y los dharmas. El Dharma universal se refiere al orden cósmico. En cuanto a los dharmas o dharmas individuales, se refiere a la naturaleza propia, de cada uno, determinada por su karma. Para entendernos entre nosotros se ha adoptado la costumbre de usar la mayúscula para el universal y la minúscula para el propio.

Cuando todos los dharmas son conformes al Dharma, hay ilusión y despertar de la ilusión, práctica, nacimiento y muerte, Buddha y seres vivos.

Cuando los diez mil (diez mil en chino designa lo innumerable, es decir, lo infinito) dharmas ya no poseen ningún yo, no existen ni ilusión ni despertar, ni Buddhas ni seres vivos, ni nacimiento ni extinción.

[...]

Sean cuales sean nuestros pesares (en otra traducción: "aunque no nos guste"), las flores se marchitan y las malas hierbas crecen.

[...]

Salir al encuentro de todos los dharmas para practicarlos es ilusorio (aun cuando éste sea uno de los votos del bodhisattva: "por numerosos que sean los dharmas hago el voto de practicarlos todos"). El Despertar tiene lugar cuando los dharmas nos persiguen y nos practican.

Los que se despiertan enteros son los Buddhas, los que yerran por el interior del Despertar son los seres sensibles. Además, algunos obtienen un Despertar superior al Despertar; otros yerran por el interior del error.

Cuando los Buddhas son auténticamente Buddhas, les es inútil tener conciencia de ello. Sin embargo son Buddhas reconocidos y ellos mismos dan testimonio del Buddha. Con todo su cuerpo y todo su espíritu, captan las formas y los sonidos pero, para ellos, no son más que imágenes en el espejo o el reflejo de la luna en el agua. Cundo un lado se ilumina, el otro permanece en la sombra.

Estudiar la Vía es estudiarse a sí mismo.
Estudiarse a sí mismo es olvidarse de sí mismo.
Olvidarse de sí mismo es ser certificado (atestiguado) por todos los dharmas.
Ser certificado por todos los dharmas es abandonar el cuerpo y el espíritu, el yo y el tú (shin jin datsu raku).
Es ver desaparecer todo rastro de Despertar y hacer aparecer el Despertar sin rastros (abandonar hasta el deseo de abandonar, decía el maestro Ju-ching, el último rastro, el último abandono)

[...]

Cuando un hombre alcanza el Despertar, ocurre como con la luna que se refleja en el agua. La luna no se moja, el agua no se altera. La luz infinita de la luna cabe en una gota de agua. La luna y el cielo enteros están a gusto en el rocío sobre una brizna de hierba.

En estas gotas son flores lo que se refleja, pero viene a ser lo mismo para lo que nos ocupa.
 

Hokyo Zan Mai


Tozan Ryokai
Sin error, sin duda, así es el Dharma. Buda y los Maestros de la Transmisión no han hablado de él, pero vosotros podéis obtenerlo ahora. Por eso os ruego que los protejáis conservándolo intacto.

La nieve blanca se amontona en la planicie de plata. La luz de la luna envuelve a la garza blanca. Son parecidas, pero no idénticas. Están íntimamente mezcladas, pero cada una comprende su propio estado.

La conciencia no es el lenguaje pero si es necesario debemos expresarnos.

Turbado por las palabras caes en el abismo.
En desacuerdo con la palabras llegas al callejón sin salida de la duda.

Alejarse o tocar. Ni lo uno ni lo otro vale. Es como una bola de fuego. Expresarse con leguaje decorado pertenece al mundo de las manchas.

Medianoche es la verdadera luz. El alba no es clara. Esta es la frase clave para vivir en el mundo material. Si la utilizáis correctamente podréis ahuyentar todo sufrimiento y dificultad.

Aunque es sin conciencia no es sin lenguaje. Cuando es inconsciente se vuelve lenguaje. Esto es como mirarse en un espejo. La forma y el reflejo se miran. Tú no eres el reflejo pero el reflejo eres tú.

Esto tiene cinco características. Es como un bebé recién nacido: No va, no viene, no surge, no permanece, no habla, baba gua gua... finalmente, no puede obtener el objeto deseado ya que su lenguaje no es justo.

Las seis líneas del hexagrama shuri deciden el juego mutuo. No obstante, la causa del establecimiento del tres, resulta ser el cinco. Esto es como los cinco sabores de la planta chisso. Esto es exactamente como un cetro de diamante.

Cuando lo recto y lo oblicuo se encuentran y encajan, maravillosamente, pregunta y respuesta coinciden exactamente.

Íntimo con el Origen, familiar con la Vía. Si la mezcla se produce hay felicidad. Pero no debemos cometer ningún error.
Esto es inocente y misterioso y no pertenece ni a la ilusión ni al despertar.

La ley de la interdependencia y el momento oportuno se realizan en la claridad y el silencio del corazón.

El microcosmos se funde en el macrocosmos. Los límites del macrocosmos son los mismos límites que los del microcosmos. Pero si se crea una diferencia, por ínfima que sea, si surge la diferenciación, se rompe la armonía musical.

En nuestros días se habla de súbito y gradual. El Zen se parcela y se convierte en medida de comparación. Hay separación y comparación. A pesar de que a través de las distintas escuelas se consiga una cierta comprensión y realización, esto es una mancha en el verdadero Satori.

Exteriormente tranquilidad. Interiormente movimiento... como el caballo trabado, como la rata que se esconde.

¡Cómo se han afligido todos los maestros de la Transmisión con este punto! Por eso sienten la urgencia de transmitir el Dharma. Todos van tras la ilusión llena de errores. Confunden lo blanco con lo negro. Pero en el instante en que la ilusión se desvanece cada uno puede comprender por sí mismo.

Si deseas armonizarte y seguir las antiguas huellas transmitidas, te lo ruego, observa con atención el ejemplo de los antiguos.

El árbol ha sido trabajado durante diez millones de años para alcanzar la Vía del Buda. Como el punto débil del Tigre, como los ojos nocturnos del caballo.

Porque se subestiman, porque miran los objetos como si fueran tesoros raros, los seres humanos creen inaccesible el tesoro y su espíritu da vueltas en el horror. Por ello el Maestro Zen debe transformarse en gato o en buey blanco.

El maestro de tiro con arco, gracias a su elevada técnica puede alcanzar el blanco, incluso a la mayor de las distancias. Pero si la flecha y la lanza se encuentran en pleno vuelo, la técnica más elevada pierde entonces toda su eficacia.

El hombre de madera canta, la mujer de piedra se levanta y baila.

Los súbditos deben obedecer al rey, el hijo debe obedecer a su padre. Desobedecer no es propio de un buen hijo, rebelarse no es propio de un buen súbdito.

La acción secreta, oculta, rebelada íntimamente, parecerá limitada y estúpida. A esto se le llama sujeto fundido en el objeto. Sólo triunfa esto.

Dôgen dice acerca del kesa

«En el Sutra del Loto se dice que los méritos del kesa se extendieron por los pueblos, por las ciudades, por las aldeas y por los campos. Se extendían de una persona a cincuenta. El mérito del kesa no tiene límites. Otros tesoros nacionales también tienen méritos, pero los méritos del kesa son completamente diferentes. Los demás tesoros no llevan la transmisión correcta del Dharma budista, pero el kesa si la lleva».

«Aquel que transmite correctamente la Vía transmite siempre el Dharma y el kesa budista juntos. Nunca se ha conocido, ni en el cielo ni en la tierra, a un Patriarca sin Dharma o sin Kesa. Esta es la razón por la que la forma, el color, la materia, los grandes méritos, el cuerpo, la mente, los huesos y la médula del kesa se encuentran únicamente en la transmisión correcta».

Shobogenzo Den-e
«La Transmisión del kesa»
de Eihei Dôgen
 

Los maestros hablan sobre el kesa

(extraído de http://www.eabweb.arrakis.es/Textos/Japon/Japon.html)

"La Llovizna y El Rocío, La Neblina y Las Nubes cubren nuestros cuerpos". Esta prenda de vestir es el kesa. En escritos anteriores vimos que la naturaleza de El Buda es la madreperla de las defensas. Ahora nos enteramos de que la naturaleza de Buda también es el kesa.

Un día un una persona cualquiera me preguntó por el significado de el kesa. Cuando le respondí, "el kesa es algo que no está claro", ésta me miró como si yo estuviera diciendo disparates. Pero realmente el kesa es algo indefinido, tanto en su apagado color (el color indefinido de las ruinas o los harapos) como en sus medidas, que no obedecen ninguna regla exacta realmente. Su color y sus medidas no tienen apariencia exterior. Por esta razón ha sido llamado La Prenda de Vestir del Arrozal de La Felicidad Ilimitada.

Se dice que el kesa de Shakyamuni midió diez pies y una pulgada, y que el de Maitreya mil pies. Es ni grande ni pequeño, pero sin apariencia. Realmente es muy extraño.

El kesa es el símbolo de la substancia de La Ley de El Buda, la prenda de vestir de "La Llovizna y El Rocío, La Neblina y Las Nubes". El Cielo y La Tierra, El Universo Entero, son Un Único Kesa. Ningún mundo existe aparte del kesa. No caemos al infierno o nos elevamos al cielo, no vamos a ningún lugar, venimos de la nada. Sólo hay Un Kesa. Los pueblos de Kioto y Nara fueron colocados en los estampados de un kesa. "La Llovizna y El Rocío, La Neblina y Las Nubes cubren nuestros cuerpos". Usar el kesa es algo que nos debemos a nosotros mismos.


El Príncipe Shotuku, quien introdujo el Budismo a Japón, usó el kesa para manejar los asuntos de estado y para comentar sobre Los Tres Sutras del Mahayana. El Emperador Shomu también lo usó para gobernar. Las generaciones de emperadores han tenido fe en el kesa. Era lo mismo en el mundo de los guerreros: Kikuchi Taketoki, Takeda Shingen y Uesegi Kenshin, todos ellos se beneficiaron de las virtudes infinitas de el kesa. Llevar el kesa y transmitir el kesa es la felicidad suprema de la humanidad. Las personas que piensan que éste es sólo una carga de formalismo estrecho, son los juguetes de su mal karma. Pero aquellos que se regocijan en llevar el kesa tienen sus acciones llenas de felicidad.
La gran felicidad que el kesa trae del Universo Entero, fue mejor expresada por Daichi Zenji:

"Soy feliz en mi kesa,
serenamente poseo El Universo.
Yo me quedo o me marcho como él desea.
La pura brisa conduce a las nubes blancas"

Y en otro poema:

"Dondequiera que él va,
el caracol está en casa cuando muere.
No hay ningún mundo fuera de el kesa"

Cuando "La Llovizna y El Rocío, La Neblina y Las Nubes cubren nuestros cuerpos", estamos en calma y despreocupados. Llevando El kesa, encontramos paz en ambos, en mente y cuerpo.

(Fuente: Boletín Zen Nº 65. AZI París. Compilado por Raphaël Triet. )

La Práctica de el kesa.
"Llevar el kesa, practicando Zazen, recibir la ordenación, es la felicidad más grande. Esta es la razón más noble para nuestra vida en la tierra, la etapa final". (Kodo Sawaki )

El kesa y El Zazen.
El kesa y el Zazen son como las dos alas de un pájaro.
El kesa es el símbolo de la fe en El Zazen, y la práctica de El kesa es la prueba de El Zazen. (Taisen Deshimaru)

No es sólo una prenda vestir, el propio kesa es El Zazen. Es la Túnica del Zazen y la Túnica de la Verdadera Práctica del Zen. Desde la época de Shakyamuni, todos los maestros que han recibido la transmisión, han respetado, han llevado, han enseñado y han pasado por el kesa. El gusto por el Zazen, es nada misterioso o místico, pero es una parte natural de nuestra práctica diaria.

Algunos podrían decir que el kesa realmente no es importante: "Es un formalismo, es innecesario, el Zazen por sí solo es suficiente, yo no necesito llevarlo". Y por supuesto si alguien puede hacer Zazen sin un kesa, éste no es absolutamente necesario. Pero sin el kesa, el Zazen se convierte sólo en un método de entrenamiento de mente-cuerpo, no en una verdadera religión. Para aquellos que buscan el Camino, el kesa tiene un gran valor.

Llevando el kesa y haciendo Zazen, inconscientemente; naturalmente; automáticamente, nosotros podemos recibir los grandes méritos de el Camino Verdadero. Cualquiera puede llevar el kesa, y si es el Gran Kesa o el rakusu (mini kesa), los méritos son los mismos. Éste nos protege como protege a el Camino mismo.

Tradicionalmente el kesa (el funzo), fue cosido de harapos que fueron inservibles para el mundo social. Es un símbolo de cómo lo peor se puede transformar en lo más grande, a través de el kesa, a través de el Zazen.

La Práctica de Llevar el kesa.
Quien lleva el kesa no está separado de el Camino. Cuando nosotros llevamos el kesa, no estamos guiados por nosotros mismos, estamos guiados por la práctica, estamos guiados por el kesa. (Bárbara Kosen)

El kesa es la prenda de vestir más importante usada para el Zazen. Y siempre que sea posible, si tienea uno, lleva el Gran Kesa en el Zazen, en lugar del rakusu (especialmente durante la sesshin).

El rakusu también puede ser llevado para el Zazen. Pero así como la práctica de el Zen no está limitada a el Dojo, tampoco es el kesa. Durante el día, éste (el rakusu) debería llevarse tan a menudo como sea posible, para que la práctica de el Camino siempre esté presente en nuestras mentes. El rakusu es llevado especialmente durante el samu, durante la sesshin y cuando viajamos. Cuando nos quitamos nuestro rakusu, es para protegerlo. Se quita al comer (excepto durante la sesshin), al ir al baño, a las fiestas y para hacer samu que podría ensuciar o dañar el rakusu. Pero cuando vamos de viaje, usted puede guardarlo a lo largo del viaje.

Protege el Kesa.
"El kesa es el corazón de el Zen, es la médula de sus huesos". (Eihei Dogen )

El kesa no es una decoración o un accesorio para nuestra práctica. Es, con el Zazen, la esencia de la transmisión, la esencia de nuestra práctica. De modo que, los respetos que nosotros rendimos a el Kesa no son simples formalismos, pero son representativos de los respetos que nosotros rendimos a toda lakexistencia.

Cuando te pongas el kesa, ponlo siempre, primero, sobre la cabeza y canta el Sutra de el kesa tres veces, (así lo cantamos nosotros en el Dojo junto con los otros cada mañana). Al ponértelo, o quitártelo, desdóblalo o dóblalo, concéntrate completamente en los gestos correctos. Guárdalo en su envoltura en un lugar de respeto en su cuarto o en el dojo.

Usa el zagu para el sanpai, cuando lleves el Gran Kesa. Manténlo planchado y limpio (lavándolo cuando sea necesario por el método correspondiente). El kesa nunca toca la tierra por descuido.

Cosiendo El Kesa.
"De la misma manera que los puntos de el rakusu siguen uno al otro para formar una línea recta, nuestra concentración aquí y ahora en cada una de nuestras acciones forma una línea, recta y verdadera a través de nuestra vida" (Taisen Deshimaru)

"Si cosemos el kesa sin estudiar el método correcto, no habrá una correcta transmisión" (Dogen)

Si es posible, todos deberíamos coser un rakusu o un Gran Kesa siguiendo el verdadero método transmitido, en la práctica con la Sangha. Puedes coser uno para tí mismo, para el Templo, o para otro. Es el regalo más grande que puedes dar.

El color de el kesa es kasaya (color pálido). Tiene un color, no dispone de un color definido. Negro o marrón oscuro para bodhisattvas, y monjes, color más claro para kesas de nueve franjas y otros colores y colores más claros para kesas de maestros. Uno puede usar cualquier material, mientras que éste sea seleccionado sin uniones.

Respetamos el kesa contemporáneo así como respetamos el kesa cosido que nosotros llevamos. A partir del momento en que has escogido la tela, no permitas que el material toque la tierra. Guarda la tela pulcramente doblada en un lugar muy limpio, cuando no estés trabajando en ella. Y respeta el cuarto de costura como a un Dojo.

Y lo más importante, concéntrate completamente en cada puntada y en cada medida. Aunque sin forma, el kesa tiene una forma rigurosa. La actitud de mente es ¡punto! pai: Una puntada, un pai.

"El punto debería ser tan pequeño como sea posible, pero no es necesario que se vuelva una decoración. Lo que es importante es que usted mismo lo cosa, si está bueno o malo ese no es el problema". (Kodo Sawaki)


La Fe en El Kesa.
En el Zen, tenemos fe en el kesa. Aunque material, el kesa es infinito. Todos los maestros de la tradición respetaron totalmente el kesa.

Es más importante, la auténtica transmisión de el kesa y nos dice más acerca de el Dharma que todas las explicaciones de los Sutras. Nunca deberíamos olvidar esto.

El Kesa es El Hilo de El Zen. (Dogen)
La fe en el kesa no es algo de la mente, pero sí, una práctica del cuerpo. Y la comprensión profunda de el kesa, deviene solamente por la práctica larga y continuada.

El Kesa Por Kodo Sawaki Roshi
Cntro de Budismo Ch'an/Zen - Zhèng huò
Traducido por: Upasaka Zhèng huò