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Hexagrama 29. k´an: lo abismal, el agua




Cuando el miedo aparece..... 

(la imagen está tomada de Cuadernos de pintor)

El peligro en el I Ching se refiere a las emociones que nos llevan a la idea de dejar o abandonar el camino lento y estable de la paciente perseverancia. El peligro generalmente proviene del descontento perturbador que lleva a la ambición y la pérdida del equilibrio interior. Al ser muy ambiciosos, esperamos que nuestro esfuerzo genere algún progreso visible. Sólo un desprendimiento firme y perseverante y la independencia interior que nos permite mantenernos fieles a nuestra naturaleza más auténtica, terminan en un triunfo final.

Si estamos atrapados en el abismo emocional de la desesperación o en una situación abismal, este hexagrama nos aconseja “mantener la quietud” porque cualquiera que sea el esfuerzo que hagamos por cambiar la situación, sólo contribuirá a empeorarla. Por el momento no vale la pena preguntarnos por qué estamos en esta situación o cómo salir de ella. Toda la energía debe ponerse en intentar relacionarnos correctamente y en silenciar el conflicto interno hasta que dejemos de pensar en abandonar la situación y hasta que la solución correcta aparezca por sí misma.

Este hexagrama nos confirma que a pesar de las apariencias, existe un camino que nos saca de la dificultad pero no podremos encontrarlo si continuamos en un estado mental emotivo. Cuando reinan las emociones se dice que nuestro poder de razonamiento está encerrado en la oscuridad; cuando el alma está “encerrada en el cuerpo” no somos libres interiormente.

El peligro se origina en el miedo y en la ambición por obtener nuestro objetivo, en lugar de estar orientados perseverantemente hacia el camino. Estamos deseosos de encontrar una solución particular o las comodidades de otra época o simplemente buscamos alivio, luchamos con desasosiego para terminar con esta situación desagradable; abandonamos el trabajo lento, paso a paso, que crea los cambios que perduran.

Cuando dudamos de que al trabajar con lo Creativo y con el tiempo obtendremos lo que buscamos, es debido al deseo de crear un progreso repentino. Nuestros inferiores (los impulsos más primitivos) se resienten al tener que seguir lo que ellos ven como tedioso, como formas poco claras de corregir los asuntos. La culpa también la tiene la envidia, como ocurre cuando prestamos atención al resentimiento de nuestros inferiores cuando tienen que ser correctos mientras los demás hacen lo impropio sin castigo.

Sentimos el deseo y la envidia porque en algún momento, en el pasado, aprendimos a dudar del poder sanador de la verdad; también aprendemos a ser impacientes cuando rechazamos el camino de lo Creativo para reformar las cosas por medio del vehículo del tiempo. Tales pensamientos son creados por nuestros inferiores infantiles que sólo piensan en sus temores y en sus deseos. Insinúan secretamente estos miedos porque están convencidos de que sin forzar las cosas, la vida les robará la felicidad. Cuando escuchamos estas ideas nos olvidamos de lo obvio: que la felicidad verdadera y duradera sólo puede obtenerse al establecer las condiciones que la crean.

Debido a que la felicidad depende, en cierta medida, del desarrollo espiritual de los demás, debemos darles el espacio necesario para que puedan equivocarse, el espacio para que puedan ganar la visión que lleva al desarrollo. Mientras deseemos la comodidad personal y la ambición para conseguir un progreso rápido, no sólo no despertamos el bien en los demás sino que la duda, el miedo y la ambición alimentarán su desconfianza en nosotros y obstruirán la ayuda de lo Creativo.

Empujar hacia delante es un error que despierta nuestro orgullo. El orgullo a su vez, hace más difícil volver al camino de la humildad y la paciente perseverancia. Es importante rechazar el orgullo herido, dejar de pensar en la situación y eliminar los sentimientos de inquietud, de desilusión o de desesperanza que se reproducen con el tanto pensar en el mismo asunto.

El peligro también se refiere a la presión interior por querer hacer algo, simplemente para terminar con la ambigüedad de la situación. Debemos perseverar en la no-acción hasta que la presión se disipe y volvamos a la neutralidad y a la claridad mental.

La imagen del agua cayendo por el abismo, llenando los lugares bajos para continuar luego con su rumbo, simboliza la doctrina china del wu wei, que significa fluir con los acontecimientos y dejar que actúe el tiempo en lugar de resistirse. Podemos confiar en la acción sanadora de la naturaleza para que resuelva nuestros problemas, apoyándonos en la no-resistencia y en la aceptación.

El agua activa, simbolizada por k´an, representa el esfuerzo más sincero y puro que podamos hacer para obtener lo correcto. Necesitamos darnos cuenta de que cuando un esfuerzo sincero no produce resultados tangibles, nuestro ego, que mide nuestro esfuerzo y siempre está buscando recompensas, empieza a pedir que abandonemos el esfuerzo infructuoso. Esta forma de pensar hace peligrar la perseverancia porque desde el punto de vista del ego, siempre que intentamos hacer lo correcto y fallamos, caemos en el peligro y la desconfianza. Si podemos perseverar durante esos momentos, llenaremos estos agujeros en nuestro carácter.

La actitud de I Ching en cuanto al peligro es la de ser sincero al intentar entender la situación desde el punto de vista cósmico. Cuando alcanzamos el punto de vista cósmico, corregimos nuestra actitud interior. Según el punto de vista cósmico, debemos retirarnos cuando la fuerza oscura entra y debemos avanzar cuando la fuerza de la luz vuelve. Manteniéndonos desapegados evitamos echarnos a perder o despertar nuestro orgullo; así nos mantenemos libres para responder al flujo y al reflujo de la situación, adhiriéndonos a lo que es relevante y esencial sin predeterminar lo que haremos. No debemos dejarnos desviar por los pactos que dicta nuestro ego: las promesas de “abandonarlo todo si no funciona” o de hacer esto o lo otro en cada caso. Al contrario, mantenemos una mente abierta y nos dejamos guiar por los requerimientos de la verdad interior, con la que nos mantenemos asiduamente conscientes.

Otro peligro es el de la expectativa y el de asumir posiciones en lugar de mantener una mente abierta.

Tenemos una mente abierta cuando recordamos que todos tenemos el potencial para desarrollar y lograr la naturaleza superior. Es una pretensión arrogante decidir qué nos depara el futuro, si la gente podrá desarrollarse y si lo hará (incluido uno mismo). La perseverancia es necesaria si estamos dispuestos a mantener una mente abierta a pesar de un comportamiento inferior (propio o ajeno).

Si, por otro lado, esperamos o asumimos que el potencial para el bien de otra persona saldrá a corregir las cosas, vamos demasiado lejos. Sólo podemos adherirnos a la idea de que los demás también tienen potencial para sobreponerse. El que desarrollen su proyecto cósmico depende enteramente de cada uno; cada persona debe probarse a sí misma.

Tener una mente abierta quiere decir no asumir nada de una forma u otra. Una cosa es adherirse a la idea de que de alguna manera una persona tendrá éxito y otra asumirlo. Tal asunción da la impresión equivocada de que no tiene que desarrollarse a sí mismo ni tiene que corregir sus errores.

Una persona turbulenta, difícil, irracional o injusta, se traicionará a sí misma frente a otra que permanezca
alerta y en una actitud neutral, independientemente de cómo intente la primera disfrazar sus actitudes o halagar para lograr la aceptación. La persona alerta debe mantener la decisión de no ser manipulada.

Estar alerta quiere decir que no asumimos automáticamente nada bueno ni malo, sino que escuchamos. Al hacerlo sentimos la inocencia o la falta de ella. Debemos insistir interiormente en que sean dignos de confianza. Si con anterioridad se han equivocado al tratar con nosotros, debemos estar dispuestos a confiar en ellos pero sólo cuando nos sintamos seguros de que están firmemente comprometidos a hacer lo correcto. Seguiremos las pautas con cautela y limitándonos  los problemas que nos conciernen directamente, sin interferir en los problemas de los demás. Ésta es la forma en que nos trata el cosmos; ésta es la forma en que debemos tratar a los demás. Sea lo que sea que hayamos hecho, el universo acoge nuestra decisión de volver al buen camino pero no vacila en exigir una virtud firme y digna de confianza.

Así como debemos evitar las expectativas sobre la gente, también debemos evitar las expectativas en el sentido de contar con que lo Creativo nos beneficie. La ventura es el resultado, también, de una actitud humilde y libre de juicios previos para con lo desconocido. Permite que el universo te sorprenda mientras colaboras con él.

Hexagrama 27.- I (La nutrición)

       




27.- I (Las comisuras de la boca, la nutrición)



Observa cómo te alimentas de fantasías, deseos, preguntas, preocupaciones y sentimientos de enajenación que constituyen una "vasija llena de gusanos"

Presta atención a la nutrición y a aquello que un hombre busca para llenarse la boca. En sentido general, la alimentación está relacionada con la obtención de todo lo necesario para la vida. Y también se refiere al material que usamos para alimentar nuestros pensamientos: la información (que se ha vuelto un ¿bien? de consumo compulsivo. Más, más, más... ), las fantasías con que nos entretenemos o las imágenes con las que poblamos nuestra mente. Los símbolos que estudiamos.......

El hexagrama advierte: elige con cuidado el alimento de tu mente (que estén construidos con hermosas palabras y que los actos las respalden) y también el de tu corazón (escoge con quiénes compartir Vía y vida.). Por supuesto el de tu espíritu (que se nutra del Espíritu hasta que el Uno se reconozca a Sí mismo en ti (Sí) mismo. El Shin Jin Mei lo dice mucho mejor: "Dios y yo no estamos separados").

No es un asunto banal.
   

Hexagrama 49.- Ko (La Revolución)

 
Para este Junio... qué curioso que la "tirada" sea sincrónica con lo que está pasando! Bueno, o no, que para eso es el I Ching pero siempre me sorprende, mujer de poca fe :)

49.- Ko (La Revolución)
  Los cambios son ahora posibles


Un tiempo que anuncia cambios. Sin embargo el cambio primero se debe fomentar en uno mismo, mediante la modificación, mejoramiento y renovación del carácter y las circunstancias.

Este tiempo de cambios no es tan solo para uno mismo, debe ser por el bien de todos, incluido uno mismo

Cuando nuestra independencia interior es tal que los acontecimientos no nos inquietan por muy adversos o beneficiosos que sean, adquirimos la confianza necesaria para lograr los objetivos. Cuando hemos podido mantener el equilibrio durante momentos de tensión o situaciones delicadas, se manifiesta una revolución: aparece la Fe. No es posible crear algo nuevo sin fe. No es posible crear sin creer.

Recibir este hexagrama quiere decir que aunque nuestra preparación para la revolución tiene lugar en el plano inconsciente, la revolución misma requiere dar un paso consciente. Ahora necesitamos asegurarnos de que nuestros motivos son correctos y necesarios, en armonía con el tiempo propio y el Tiempo, para que se manifieste lo que es universalmente justo. La victoria está asegurada por el poder de la verdad interior. Sólo necesitamos esperar activamente.

Concretando:
Provocar un cambio de opinión, de ideas, de costumbres o de actitudes, normalmente se hace por necesidad y no por aburrimiento, porque esté de moda, porque otros lo hagan o por intereses mezquinos o rastreros.

Y saber reconocer cuándo es el momento oportuno y la forma adecuada de renovarse y cambiar puede ser tan difícil, o más, que hacerlo.

Además, provocar un cambio y llevarlo a cabo requiere abandonar ciertos comportamientos, actitudes y costumbres, y, por otro lado, aceptar, asumir y adaptarnos a la nueva situación que viene a sustituir a la anterior.

Es importante reconocer y considerar con objetividad las ventajas que puede llegar a proporcionar un cambio o renovación y encontrar el momento oportuno y la forma adecuada para llevar a cabo una renovación o un cambio necesarios.

Las preguntas que debemos hacernos:
¿Estamos seguros de que provocar un cambio o renovación en este momento es la única opción posible. O por el contrario sería conveniente esperar el momento oportuno?

¿Disponemos de las aptitudes necesarias para poder afrontar de forma adecuada un cambio o renovación en este momento?

¿Evitamos dejarnos llevar tanto por dudas o temores ficticios como por la precipitación o motivaciones poco consistentes, cuando nos vemos en la necesidad de afrontar un cambio o renovación?

¿Provocamos un cambio o renovación basándonos en argumentos sólidos y razones justificadas y no por intereses mezquinos o rastreros?

¿Sabemos encontrar el momento oportuno y la manera adecuada para llevar a cabo un cambio o renovación necesaria?

¿Sabemos hasta dónde es posible llegar cuando afrontamos un cambio o renovación, considerando los efectos y las consecuencias que se pueden llegar a producir?
 

Hexagrama 24.- Fu (El retorno)

 
Para este Mayo...


  24.- Fu (El retorno)
(El cambio decisivo)
Nos apartamos del oscuro poder del orgullo y el deseo.


Recibimos este hexagrama en el momento que entrevemos que hemos dejado el buen camino.

La imagen de la luz del alba.

Debido al titubeo y la duda, hemos caído (o se nos ha tentado a caer) en los viejos sistemas de creencias, en los métodos de autodefensa, en las estrategias para resolver los problemas, en las formas preestructuradas de relacionarnos con los demás o nos hemos vuelto indolentes al enfocar el problema. Hemos evitado el esfuerzo de mantener la autodisciplina o no hemos puesto atención a nuestra actitud interior.

Recibimos este hexagrama cuando hemos entrevisto vagamente el problema. Es posible que debamos llevar esta visión poco clara a la plenitud de la luz para poder exponerla a la plenitud de la conciencia y así iniciar la acción correctiva.

El retorno no sólo se refiere a la claridad de la luz del alba que vuelve después de haber estado ausente, sino también a que debemos volver a la percepción correcta y al camino no preestructurado. Dejamos la resistencia y volvemos a la disciplina, a la humildad y a la aceptación.

Renunciamos a todo razonamiento que nos haga discutir, exigir, usar la influencia o la fuerza.

Aquietamos las voces con que claman los inferiores y prohibimos a nuestro ego mirar la situación y satisfacer sus frívolos sentimientos de malestar. De esta forma desplazamos su influencia y dejamos espacio para un entendimiento total.

Sobre todo, nos retiramos del poder del orgullo. Despertamos nuestro orgullo cuando vemos que no nos hemos equivocado. Si no resistimos al orgullo, inmediatamente permaneceremos cogidos por las garras de la fuerza oscura. El orgullo no sólo impide que tengamos una buena influencia en la situacíón sino que también nos impide pedir ayuda y luz.

El orgullo también "oscurece nuestra propia luz" y nos vuelve a hundir en el eclipse.

Es importante renunciar al orgullo y pedir ayuda cuando la necesitamos.

También debemos renunciar a las viejas intenciones de crear los efectos deseados. Seguir el camino del deseo nunca nos llevará a la unión basada en la justicia y a un estado duradero que es lo que realmente buscamos cuando renunciamos al deseo.

Al renunciar al deseo también renunciamos a la ambición y a la impaciencia. Volvemos al progreso creado por pequeños pasos cuidadosamente tomados, volvemos a la verdadera gracia de la humildad y a la dependencia de lo más grande.

Concretando:
Perder la estabilidad, el control o la serenidad en cualquier situación en que nos encontremos, puede llegar a provocar un estado de ánimo que si no se corrige rápidamente, añadirá con seguridad nuevas dificultades a las ya existentes.

Asumir y aceptar cuanto antes las circunstancias, las actitudes o los hechos que han podido ser la causa de una pérdida de estabilidad, control o serenidad, facilita la recuperación de la capacidad de pensar y actuar como conviene de acuerdo con las circunstancias.

Consejos:
- Corregir lo antes posible cualquier pérdida de estabilidad, control o serenidad evitando hacer algo que pueda crear nuevas dificultades o problemas.

- Entrenar la capacidad de mantener la estabilidad, control o serenidad aun en circunstancias poco favorables.

- Procurar no generar nuevos problemas o dificultades como consecuencia de un exceso de orgullo o soberbia que nos impida asumir y acoger con calma nuestra realidad.


En resumen:
- Evitar tomar decisiones o poner en marcha nuevas ideas cuando hemos perdido la estabilidad, el autocontrol o la serenidad.

- Darnos tiempo para recuperar la capacidad de pensar y actuar como conviene de acuerdo con las circunstancias.
 

I Ching para abril 2011

              

44.- Kou
(Ir al encuentro)

Es grande, en verdad, el sentido del tiempo del Ir al encuentro.

Lo débil se enfrenta con lo firme.

Cuando el Cielo y la Tierra se encuentran y se juntan, todas las criaturas adquieren alineamientos firmes.

Cuando lo firme acierta a dar con el centro y con lo recto, todo bajo el cielo avanza magníficamente.

En cierto sentido "ir al encuentro" implica tener una mente abierta frente a lo que se nos ofrece pero este hexagrama matiza que se trata de "ir hasta medio camino". Cuando cualquier persona, situación o idea requiere que sacrifiquemos nuestra naturaleza superior o que comprometamos nuestra dignidad, eso sería "ir demasiado lejos". No es cuestión nunca de traspasar los límites de la dignidad ni los del comportamiento correcto.

El comentario de que "el hombre vulgar se encumbra únicamente porque el hombre superior le considera inofensivo y le otorga poder", quiere decir que permitimos que arraiguen las malas ideas y situaciones mediante el rechazo de las advertencias, a ráfagas, de la intuición que nos dice: "por ahí no, no de esta forma...".

Lo fácil, lo seductor o halagador, está descrito en el I Ching como "una descarada muchacha que se entrega con ligereza, arrebatando de este modo, para sí, el dominio de la situación". Ya se trate de una persona, una situación o una idea, halagadora o reconfortante, al llegar de una forma descarada y fácil, debería ser advertencia suficiente como para mantenernos firmes en nuestras líneas directrices internas acerca de lo que es correcto y esencial.

El I Ching dice que en este tiempo es muy fácil tropezar con algo aparentemente inofensivo y seductor, que ofrece numerosas ventajas y beneficios con poco esfuerzo y cuyas consecuencias son fáciles de asumir. Advierte que este tipo de situaciones pueden esconder segundas intenciones poco claras o efectos y consecuencias desconocidas e imprevisibles.

Su consejo: que hay que observar, hasta descubrir, si existen intenciones dudosas tras las apariencias de algo que se ofrece fácilmente.

* Si nos mantenemos al margen de ellas.

* Si desenmascaramos las verdaderas intenciones que se ocultan tras las apariencias.

* Si rechazamos con seguridad, por convicción propia y sin dar demasiada importancia a las formas, todo aquello que el sexto sentido nos indica que huele más bien a podrido...

Por último y dadas las mutaciones (3,5,6) que salieron en la "tirada", la sobriedad y buen hacer al manejar todo esto conduce al hexagrama 40: La liberación. ¡Buen augurio!
 

63.- Chi Chi (Después de la Consumación)

  
(como siempre, el hexagrama no lo he elegido a propósito sino que es el que ha resultado de la consulta de hoy 2-3-2011 sobre el trabajo indicado durante este mes para quienes hasta aquí lleguemos)


 63.- Chi Chi
(Después de la Consumación)

Es éste un buen tiempo que requiere perseverancia, cautela y cuidado. Mimarlo, mantenerlo y alentarlo como si fuera un brote verde.

El cambio de lo “viejo” a lo “nuevo” ya se ha consumado y se necesita suavidad y firmeza para mantener el orden que empieza pues al igual que se avanza, se retrocede. Orden y caos se presentan juntos, como doble posibilidad y uno u otro se manifestarán según sea el comportamiento adoptado.

Ahora todo está en su sitio, cada trazo en su puesto correcto: los fuertes en los puestos fuertes, los débiles en los puestos débiles. Esta es una constelación muy favorable. Sin embargo, una vez alcanzado el equilibrio cabal, cualquier movimiento desafortunado puede hacer que de ese estado surja de nuevo la confusión.

Es imprescindible comprender esta Ley del Cambio e impedir que aparezca el caos y el desorden ocupándose de los pormenores diarios y pequeños: una "pequeña" pereza, un "pequeño" daño, una "pequeña" ira injustificada, un "pequeño" lo que sea...

Una vez alcanzado este punto cómodo, algunas veces tras arduas batallas, es muy fácil dejarnos seducir por la relajación porque ahora las cosas parecen ir por sí mismas. Sin embargo, como en zazen, el trabajo consisten en continuar manteniendo la tensión justa, la atención delicada sin crispación.

Para ilustrar el equilibrio y su mantenimiento, el hexagrama evoca la imagen del agua en la marmita colgando sobre el fuego. Ambos elementos están en mutua relación. Mutua relación implica que puede ser armónica u hostil.

Nuestro cuidado, como el del tenzo,  es que, al hervir, no se derrame el agua sobre el fuego, apagándolo.

Que el fuego no sea excesivamente fuerte y provoque que el agua se evapore.

Lo justo es que agua y fuego sirvan a la función de cocinar el alimento.

Que las lentejas no resulten al final ni demasiado duras ni casi deshechas.
  

52.- Ken (El Aquietamiento)

  
52.- Ken
el aquietamiento

Si por un momento intentamos aquietar y sosegar nuestros pensamientos, limitándonos a observarlos sin intervenir, sin participar, sin alimentarlos, sin alimentar los contrarios, sin involucrarnos y sin dejarnos arrastrar por ellos (sin cavilar, que diría muiso), simplemente viéndolos llegar y permitiendo que se alejen hasta desaparecer..... será como zazen

Si lo que hacemos es escoger una idea, concepto o pensamiento; lo observamos con todo detalle, lo analizamos desde todos los puntos de vista e intentamos comprenderlos hasta sus últimas consecuencias, lo que estamos haciendo es concentrarnos, enfocar el asunto del que se trate.

El hexagrama propone para este mes aprender a conjugar en la vida diaria ambas formas simultáneamente -lo está poniendo difícil :( -

por un lado aquietar nuestros pensamientos y concentrarnos en el momento presente
por otro adecuar nuestras inquietudes y reacciones a las circunstancias en las que nos encontramos

6 cuestiones que preguntarnos, una por cada línea del hexagrama:
- ¿Nos detenemos antes de que las apariencias, nuestros intereses o nuestro ego, puedan llegar a distorsionar o tergiversar la perspectiva de la situación en la que nos encontramos?

- ¿Somos conscientes de la dificultad que implica adecuar nuestros pensamientos y emociones al momento presente cuando nos encontramos sujetos a compromisos y condicionamientos?

- ¿Nos exigimos y nos imponemos a la fuerza demasiadas normas, reglas y límites, pudiendo llegar a perjudicarnos a nosotros mismos?

- ¿Intentamos aquietar nuestros pensamientos y emociones concentrándonos y dirigiendo nuestra atención al momento presente con el fin de superar y controlar nuestro ego?

- ¿Conseguimos adecuar lo que expresamos o manifestamos a las circunstancias en las que nos encontramos, concentrándonos y dirigiendo nuestra atención al momento presente?

- ¿Aquietamos nuestros pensamientos y nos concentramos en el momento presente, consiguiendo así, al superar nuestro ego, adecuar nuestras actitudes y reacciones a las circunstancias en las que nos encontramos?

El hexagrama habla del aquietamiento de la espalda. El texto señala que es necesario aquietarla y, con ella, los cordones nerviosos que la recorren de modo que se serenen el cuerpo, el corazón, la mente.

Aclara sin embargo que la quietud es un estado que debe ser compensado por su opuesto, el movimiento.
 
 

9.- Hsiao Ch´u (La fuerza domesticadora de lo pequeño)

 

9.- Hsiao Ch´u
La fuerza domesticadora de lo pequeño




Alimentando la esperanza
Despacito y buena letra (Gloria)

La imagen central de este hexagrama es la del elemento fuerte (todas las líneas son yang) "dominado, refrenado temporalmente" por la línea débil en la cuarta posición (el lugar del ministro). Al ministro, dada la naturaleza de su rango, le hace falta autoridad -en el sentido de completa confianza de los otros- y la fuerza para sojuzgar los elementos fuertes de una vez por todas aunque puede continuar teniendo un influjo moderador mediante "firme determinación interior, suavidad y adapatabilidad".

Este hexagrama nos indica que nuestra influencia está prácticamente limitada por las circunstancias. Otras personas están empezando a entender nuestra firmeza de carácter y a respetar nuestra forma de vida pero no lo suficiente como para corregir de forma permanente su relación con nosotros. Sólo hemos progresado hasta el punto en que la insolencia de la otra persona es refrenada, por lo que no podemos asumir que todos los problemas estén resueltos. Hasta que las relaciones sean firmes y estructuralmente corregidas, tenemos que mantener la discrección y la cautela conservando el sentido de cuidadosa responsabilidad para hacer lo que es correcto. Siempre existe la tentación de abandonar la autodisciplina. Tras conseguir pequeñas victorias nuestros "inferiores" preguntan: "¿Y ahora me puedo relajar? o ¿Tengo que seguir prestando atención, seguir siendo responsable...? y ¿Cuándo voy a disfrutar?"

Hemos de evitar la ambición (como disposición descontenta del ánimo) de querer progresar. Una victoria final no sólo es imposible ahora sino que la ambición ejercería una presión negativa. La presencia de la ambición indica que todavía no tenemos confianza en el camino de la no-acción o en el poder de adherirse a la verdad para cambiar la situación. Esta duda que es subconscientemente percibida por los demás, impide que transmitamos la impresión correcta.

Debemos descansar tranquilos con lo poco logrado. Al aceptar modestamente la forma lenta en que la naturaleza funciona, se da el margen que necesitan los otros para aceptar nuestro camino, descubrir el suyo propio y hacerlo juntos.

Mutación en la cuarta línea. "Si eres sincero, la sangre desaparece y el miedo cede. No hay culpa"
Se dan tres interpretaciones.
Primera: aunque no nos gusten algunas líneas del I Ching, éstas nos son proporcionadas con el espíritu sincero de ofrecer ayuda. El sabio ofrece su consejo a pesar de que podamos despreciarlo por ello.
Segunda: estamos en una posición de responsabilidad comunicando a otros el ejemplo del camino del sabio. Debemos hacer lo que es correcto desligándonos de los retos provocados por los egos de los otros (y del nuestro) y soltarlos aunque nuestra acción sea mal entendida. Al final, siendo fieles a nuestros principios, e consigue el efecto correcto. Vivir correctamente consiste en "mediar" entre el mensaje del sabio y los demás.
Tercera: si somos sinceros en nuestro camino no recurriremos a métodos impropios. Al dejar los métodos impropios "la sangre desaparece". Esto quiere decir que se evita la amenaza de la confusión y la prolongada amargura. La sangre simboliza las palabras y los actos que hieren emocionalmente, como cuando blandimos la luz blanca de la verdad cual si fuera un sable. Necesitamos darnos cuenta de que la verdad no es una luz blanca dura, cortante, sino la luz amarilla de la moderación. Cuando nuestro entendimiento se aleja de la modestia y de la moderación, éste se aleja de la verdad. Hablar demasiado en caliente debido a las emociones nos recuerda el efecto de una explosión atómica: la radiactividad es venenosa y contamina la relación por mucho tiempo. Entonces, en lugar de tratar con la persona, tratamos con la radiactividad.

(La mutación indica que por este camino desembocaremos en el primer hexagrama del I Ching: Lo Creativo, El Cielo)
 

23.- Po (La Desintegración)

    
(Recordad que no es una "adivinación" ni un augurio, es más bien algo que podemos "trabajar"y observar durante este mes en las ocasiones que se nos presenten)


23, Po (La Desintegración)

"Cuando se lleva demasiado lejos el adorno, se agota el éxito.
Desintegración significa descomposición y alude al nexo entre putrefacción y resurrección porque el trazo luminoso de arriba se presenta como invencible ya que en su caída engendra nueva vida, como el grano que se hunde en la tierra.

Lo blando modifica lo fuerte mediante un imperceptible influjo paulatino.

El noble observa con cuidado el cambio entre mengua e incremento, entre plenitud y vacío; pues ese es el curso del Cielo"

La duda y el temor ya nos han hecho desviar del camino o amenazan con hacerlo. La duda principal es si vamos a conseguir nuestro objetivo siguiendo el camino de la "no-acción", de si seremos capaces de aceptar que al adherirnos al poder de la verdad acatándola, se podrá corregir la situación. Creemos que tenemos que alterar los acontecimientos a través de una acción o de un plan. Incluso contemplar la posibilidad de intervenir es una forma de desviarse del camino. Cuando nos desviamos del camino, ponemos los asuntos en manos de nuestros deseos más inferiores.

A menudo recibimos este hexagrama cuando anticipamos que hemos de ponernos en guardia frente a una situación que será embarazosa, que comprometerá nuestros principios o que nos creará nuevas dificultades. Tomar medidas preventivas, incluso pensar en hacerlo, es una forma de desviarse del camino.

Tenemos que confiar en que recibiremos la protección que necesitamos porque mientras insistamos en protegernos a nosotros mismos, nos veremos abandonados a nuestros propios recursos. Al no confiar, nos aislamos de toda ayuda. Lo que hagamos con nuestros propios recursos demostrará ser inadecuado e ineficaz; en el peor de los casos obtendremos un resultado destructivo; en el mejor, habremos impedido que la situación progrese. "Ir con la corriente", "no empujar el río" (wu wei), facilita la obra de lo creativo. >>>

18.- Ku (El trabajo en lo echado a perder)

  
18, Ku. (El trabajo en lo echado a perder)

Formado por el trigrama de la Montaña, el Aquietamiento (arriba) y el Viento, lo Suave (abajo).
Trata acerca de corregir hábitos mentales decadentes y trabajar sobre lo que se ha echado a perder.

El hombre que ha cometido un error y no lo corrige, comete un error aún mayor (Confucio)

"El trabajo en lo echado a perder tiene elevado éxito", dice el I Ching. La imagen presentada en este hexagrama es la de una escudilla en la que proliferan los gusanos: tres días y la decadencia humana son la causa de la corrupción.

Una escudilla en la que proliferan los gusanos es una analogía que señala las ideas falsas que nosotros u otros podemos tener acerca de cómo funcionan las cosas. Las ideas falsas se forman por percepciones incompletas. Recibir este hexagrama nos dice que algunas ideas que damos por supuestas son incorrectas. También nos dice que encontremos las formas decadentes con las que podemos estar relacionándonos con el Tao, el destino, otras personas o nuestra situación en general. Esta búsqueda debe incluir la forma en que reaccionamos al trato incorrecto de los demás. Antes de que podamos seguir avanzando es necesario reconocer y corregir nuestras ideas y actitudes falsas.

Tres días simboliza los tres pasos para la corrección de uno mismo:

- la sinceridad necesaria para encontrar nuestros defectos
- la diligencia necesaria para decidirnos resueltamente contra ellos
- la decisión necesaria para resguardarnos contra su reaparición

59.- Huan (La dispersión. Disolviendo el egoísmo)

 
El que ha salido. 

59.- Huan La dispersión
(Disolviendo el egoísmo)
Un egoísta es aquel que se empeña en hablarte de sí mismo cuando tú te estás muriendo de ganas de hablarle de ti (Jean Cocteau)

La dispersión se refiere a la disolución de los sentimientos y los pensamientos que nos llevan a adoptar un punto de vista rígido en cualquier aspecto de nuestra vida y respecto a cualquier asunto. Tales pensamientos hacen que condenemos a las personas como imposibles y como incapaces de cambiar.

Es muy fácil que se produzcan este tipo de pensamientos cuando, al abrirnos a los demás, encontramos que no son tan receptivos como habíamos anticipado. Es importante disolver la la duda, los sentimientos heridos o la ira, para volver a una actitud inocente e independiente, no condicionada. Una vez que nuestra independencia interior ha sido reestablecida, los demás se relacionarán con nosotros de mejor manera.

La dispersión, como imagen, describe una técnica para liberarnos de las garras de las emociones. Esta técnica supone deshacerse de los sentimientos como si los entregáramos al viento (sun) o como si los lavara el agua (k´an), el agua activa y persistente que está asociada con el esfuerzo. [Este hexagrama contiene estos dos trigramas: sun y k´an] A través del esfuerzo de la voluntad acumulamos la fortaleza necesaria para abandonar todos los sentimientos y pensamientos negativos.

7.- Shih (El ejército)

   
Hexagrama7. El ejército

Recibimos este hexagrama cuando estamos a punto de ser desafiados por una situación difícil, por una "guerra", ya se trate de un problema objetivo o un conflicto con uno mismo o una situación que amenza nuestra independencia emocional. Al margen de cuál sea su naturaleza, debemos subyugar firmemente nuestro corazón infantil (ego) como parte de ese desafío.

Alcanzar nuestros fines por el camino de lo creativo requiere esperar con una actitud correcta. Esta actitud correcta es la de la independencia interior y el estado de alerta. Mantenemos el corazón firme independientemente del tiempo requerido para lograr los cambios. Tal firmeza interior acumula un gran poder creador; este poder sólo puede ser mantenido con una estricta disciplina interior y al adherirnos firmemente a nuestros principios.

El corazón que vacila nos traiciona, como cuando dudamos del camino elegido o como cuando al castigar a alguien alejándonos, lo hacemos con un sentimiento de venganza. Con tales pensamientos, abusamos de nuestro poder personal y creamos más obstáculos. El secreto de todo progreso se basa en controlar nuestro yo interior, simbolizado aquí por la imagen de poner orden en el ejército.

El ejército hace referencia a adquirir la relación correcta entre lo superior y lo inferior de nuestra personalidad. Nuestra personalidad (el ejército) requiere un conductor (el hombre superior) que tiene una actitud fuerte y perseverante porque la fortaleza es requisito en estas situaciones en las que el indisciplinado y consentido niño que llevamos dentro intenta imponer su voluntad. Cuando el niño mimado gobierna es como si el sargento hubiese convencido a los soldados rasos de que él es el mejor para conducir el ejército. Al no tener una visión global, lo lleva a la derrota en tiempos de guerra. Cuando la tropa es guiada por el hombre superior (la naturaleza superior que está en cada uno de nosotros), el ejército avanza y se retira según las condiciones de la situación. Al usar los medios correctos, sirve al bien y permanece firme conforme a los principios.

El hombre superior prepara las tropas para las batallas venideras explicándoles la necesidad de disciplina bajo el fragor del combate; tienen que actuar sólo cuando él lo ordene y les informa de las consecuencias de la batalla si se dejan llevar por las emociones o los impulsos inmediatos, ciegos y egoístas.

Los inferiores (nuestra naturaleza egoica, infantil y egoísta) parecen ser un cuerpo carente de inteligencia. Las células del cuerpo nos informan de sus necesidades; nos damos cuenta de una forma inconsciente de estos sentimientos no verbalizados a pesar de que también son verbalizados como voces interiores. Si los ignoramos se vuelven persistentes: "tengo hambre", "estoy cansado". Pero también responde a la información dada por el hombre superior como cuando les aseguramos que la comida llegará y aceptan ser pacientes. Los médicos usan estas técnicas par adquirir la cooperación de los inferiores para soportar el dolor o la incomodidad, algo que hacen cuando comprenden que es por su propio bien y se les hace entender que se trata de algo temporal y soportable.

En este hexagrama, la guerra se refiere a los conflictos que subsisten mucho tiempo entre nosotros y a otros que se originaron como litigios. Un pleito que ha sido resuelto por la fuerza deviene en guerra. Aunque hayamos ganado el caso como cuando llevamos nuestras penas a los juzgados y se falla a nuestro favor, el hecho de haber usado tales medios ocasiona una guerra que se prolongará, quizás, durante años.

La guerra también se refiere a pequeñas batallas en las que somos desafiados por la gente que duda de nosotros o que está envidiosa de nuestra independencia. Nos prueban para ver si nuestros valores son firmes y reales. Alguna gente tiene egos que parece que van de caza: atacan allí donde perciben áreas de debilidad. Parece como si quisieran demostrar que el bien desinteresado realmente no existe y así quedan exonerados de seguir el bien ellos mismos.

Las guerras también tienen lugar entre nosotros y nuestro hombre inferior. Nuestro ego intruso plantea dudas que algunas veces deben ser combatidas y ante las que en otras ocasiones debemos retirarnos.

En todas las situaciones de guerra la victoria llega cuando nos distanciamos de la situación. Esto es posible si volvemos a alcanzar la calma interior simbolizada por la serenidad de un lago luminoso; en este estado de claridad mental se recobran la fortaleza interna y la independencia emocional.

Siguiendo los principios del I Ching, todos los desafíos deben ser superados con medios modestos. Toda guerra, en conjunto, debe ser ganada con un incremento de beneficio laboriosamente establecido.

Después de cada batalla consolidamos y protegemos nuestras ganancias retirándonos (recuperándonos) para reestablecer nuestra independencia y simplicidad. Esto requiere que sacrifiquemos todo sentido de poder alcanzado mediante la victoria. Nunca intentamos hacer cambios al por mayor, saltarnos pasos o detenernos a disfrutar de lo conseguido sinoque debemos dejarnos ser guiados hacia adelante ininterrumpidamente, conscientes de lo que ha sucedido pero no prolongándolo. Impedimos que nuestro ego se apodere de nada de ello.

Claves
.Descubrir y asumir desde el inicio cuál es la función que nos corresponde en cualquier situación que nos encontremos.

.Desempeñar ese rol sin eludir las responsabilidades que implique y sin perder de vista el objetivo a lograr.

.Asegurarnos de que no sean el estrés, el orgullo, el egoísmo, la envidia, la vanidad o la impaciencia quienes controlen en realidad la situación en la que nos encontremos.

.Aprovechar las posibilidades que nuestra posición nos otorgue y también reconocer y renunciar a lo que esté fuera de nuestro alcance o posibilidades.

.Desempeñar nuestra función sin dejarnos llevar por la rabia y por tanto la ofuscación, ante posibles injusticias o abusos.

.Siempre tener en cuenta que desempeñar el rol que nos corresponde no significa que seamos merecedores de ningún premio, recompensa o distinción especiales. Es decir: cumplir la función independientemente de los reconocimientos a los que creamos tener derecho.


Mushotoku

53.- Chien (El progreso paulatino)

  
Pongamos que hemos salido del agotamiento y la opresión del hexagrama 47, K'un siguiendo los consejos del I Ching (entrada del 1 de agosto de 2010)

53.- Chien (El Progreso Paulatino, La Evolución o Evolucionando Lentamente) se refiere a una situación en la que:

La evolución es el desarrollo del hombre de toda la perfección de que su naturaleza es capaz. (Inmanuel Kant)

Este hexagrama asegura que el cambio se está produciendo. Sin embargo, así como en otros momentos lo que el I Ching denomina la fuerza del cielo interviene con su forma de hacer rápida, irónica, paradójica y sorprendente, aquí el proceso que está en marcha es orgánico, se desarrolla como las cosas lo hacen en la naturaleza, como se forma un ser humano en el vientre de la madre, como la oruga se transforma en mariposa. Sin prisa y sin pausa para obtener un resultado sólido y duradero.

Que hay que darle, generosa y confiadamente, tiempo al tiempo mientras lo ayudamos menteniendo nuestro rumbo y orientación, (vale decir nuestra ética más genuina) y preguntándonos cosas como:

- ¿Aprendo de las críticas constructivas y positivas que los demás pueden hacer en relación a mis actitudes o a mi forma de pensar y actuar?

- ¿Comparto con los demás las ventajas y beneficios que obtengo como consecuencia de mi evolución?

- ¿Fuerzo el ritmo de mi evolución con la pretensión de obtener la confianza y el respeto de los otros, precipitadamente y sin tener en cuenta las consecuencias?

- ¿Sé como encontrar la actitud adecuada para evitar que las circunstancias influyan negativamente en el sentido o el ritmo de la evolución (personal y colectiva)?

- ¿Intento superar la desconfianza, la duda y los malentendidos que puedan surgir en el transcurso de mi vida, actuando según los principios más elevados?

- ¿A qué fin y de qué manera quiero obtener la confianza y el respeto de quienes me rodean (si ese fuera el caso)?
  

47.- K´un (La opresión, el agotamiento)

 
(Con las reglas del I Ching en la mano, vistas las mutaciones obtenidas y haciendo caso de sus recomendaciones, se llegaría al hexagrama 53: El desarrollo, el progreso paulatino)


47.- K'un (La opresión, el agotamiento)
No creemos que alguien pueda cambiar o que cambie nunca o creemos que es demasiado tarde para rectificar la situación o para influir sobre ella.

Recibimos este hexagrama cuando nuestro espíritu se siente oprimido por ciertas creencias falsas: cuando creemos que el poder supremo no existe; cuando dudamos de su excelencia porque las cosas han ido mal; cuando sospechamos que no nos ayudará o que no puede ayudarnos o que la ayuda llegará demasiado tarde; cuando sospechamos que el destino está conspirando contra nosotros o que la situación es demasiado complicada y que no tenemos los medios para enfrentarla.

El poder supremo (el sabio, el cosmos), es la fuente de todo alimento espiritual. A este alimento o energía esencial, se le llama chi. El chi fluye primero a nuestra naturaleza superior a través del cuerpo. Cuando somos genuinos con nosotros mismos, el chi fluye sin resistencia, sin obstáculos. Cuando no lo somos, la energía chi no fluye debidamente. Lo sabemos porque mantener una creencia falsa genera el conflicto interior y la depresión. Si la discontinuidad en el fluir de este alimento, de esta energía, persiste, experimentamos lo que este hexagrama denomina "la opresión", que afecta tanto al yo esencial como al cuerpo.

Las interrupciones en el fluir del chi se presentan cuando abrigamos ideas que son extrañas a la suprema verdad. Este hexagrama nos aconseja sobre las maneras y medios para liberarnos de la opresión de las falsas ideas.
Es bien sabido que una conmoción emocional tal como la pérdida de uno de nuestros padres es seguida por una enfermedad mayor. Nuestra tendencia es reaccionar a la conmoción preguntándonos acerca de nuestro propósito en la vida y dudando de nuestra relación con el poder supremo. Esta actividad nos lleva a la duda y a la desesperación y, en consecuencia, a una pérdida de la voluntad de vivir. De forma similar, durante un cierto periodo de años podemos adoptar ideas falsas que oprimen nuestra salud de forma crónica hasta que llegamos a enfermar. Para recobrar la salud necesitamos sacar todas esas ideas a la superficie y liberarnos de sus efectos depresivos.

Todas las ilusiones son peligrosas para nuestra personalidad. La principal entre las ideas negativas es la de ver el poder supremo de forma negativa o perder la esperanza en poder potenciar al gran hombre que hay en los demás.

Cuando dudamos que las cosas puedan funcionar, realmente dudamos del poder creador del cosmos. Tal duda obstruye la aceptación de la forma en que las cosa están sucediendo y el poder correctivo que posee tal aceptación. No nos permite darnos cuenta que al seguir nuestro camino provocamos un impacto aunque éste no sea evidente.

Necesitamos darnos cuenta de que no podemos juzgar las cosas por su apariencia porque el cosmos trabaja en zig-zag, de manera sutil. Logra los cambios permaneciendo fuera de la vista y más allá del alcance de la interferencia de nuestras expectativas y nuestras manipulaciones egoístas. Es capaz de beneficiar a todo y a todos simplemente invocando su acción correctiva. Sólo necesitamos ser pacientes y no bloquear el proceso creador con la duda. (Estar a la espera de los resultados, por ejemplo, es una forma de dudar). Debemos percatarnos de que aunque sólo por nosotros mismos no tenemos los medios necesarios, la ayuda del poder supremo no está fuera de nuestro alcance.

Invocar la ayuda del poder supremo requiere adquirir una actitud correcta. No es necesario adoptar un punto de vista o hacer algo específico; sólo necesitamos dejar de hacer aquello que bloquea nuestra relación natural con el poder supremo. Necesitamos liberarnos de la negación, la desconfianza y dispersar todos los indicios de la duda. No sustituimos el creer por la incredulidad o reemplazamos la duda con la fe. Simplemente nos desembarazamos de la incredulidad para tener una mente más amplia. Cultivamos una "suspensión voluntaria de la incredulidad". El resultado es una mente natural y amplia que, al haber invocado los poderes titánicos y creadores del cosmos, es capaz de "mover montañas", mientras que al acogernos a la duda, incluso a una tan pequeña como una semilla de mostaza, es posible que suspendamos el progreso.

Las mutaciones
Segunda línea: Uno se siente oprimido mientras come y bebe. Es propicio ofrendar un sacrificio. Una obstrucción en nuestra actitud nos impide progresar. Debemos sacrificar los sentimientos impacientes y las exigencias internas de que haya un progreso visible como resultado de nuestros esfuerzos. Si dudamos de alcanzar nuestro objetivo, de que los asuntos puedan cambiar o de que sea posible una relación correcta con los demás, la fuerza oscura estará operando y la fuerza de la luz permanecerá oculta. Al sacrificar las opiniones negativas que nos consuelan, nos liberamos de la opresión que obstaculiza la unidad con el sabio.

"... Oprimido mientras come y bebe" también se refiere al estar oprimido aunque nada nos haga falta. Una depresión puede sobrevenir si todavía no sabemos el propósito de nuestra vida o si hemos decidido que simplemente no hay propósito; la depresión se presenta cuando percibimos que no hay progreso. Aunque tengamos la ayuda a nuestro alcance, no la apreciamos; aunque haya progreso, lo ignoramos. Algunas veces tememos que haya algún progreso porque nos hemos ido acostumbrando a la situación.

Tercera línea: Oprimido por una roca. Confiamos en el esfuerzo en lugar de confiar en el no-esfuerzo y así interferimos en las fuerzas beneficiosas que removerían las obstrucciones. Puede ser que no consigamos esta ayuda mientras sigamos dudando del camino.

La roca oprime porque es inerte. Cuando decidimos que algo o alguien es imposible, los ejecutamos en nuestras mentes; es opresivo verlos muertos. "Se apoya en espinas y cardos" significa sentir las punzadas de la falsedad, especialmente de la falsedad de la duda, ya sea que esté relacionada con nosotros mismos, con los demás, con el sabio, con nuestro camino o con la situación. Cuando no confiamos en el potencial para el bien que tienen los demás, no podemos verlos. Cuando los hemos declarado muertos al dejar de importarnos, no están nunca más para nosotros. Todo lo que queda es un sentimiento depresivo.

Una roca también simboliza una forma de ver la situación peor de lo que es en realidad.

La afirmación de que somos oprimidos por cosas que "no deberían oprimirnos", hace referencia a deprimirnos porque sabemos que necesitamos corregir un hábito mental pernicioso o desapegarnos de una persona que no es receptiva con nosotros.

Cuarta línea: Oprimido en un carruaje de oro. Un carruaje de oro puede simbolizar alguna de estas posibilidades:
- dar rienda suelta a las ideas negativas como si autocastigásemos al ego que busca minar nuestra voluntad para seguir adelante.
- adoptar una idea negativa de forma fija acerca de lo que está sucediendo imaginándonos un mal final para una cierta secuencia de acontecimientos.
- pensando lo peor acerca de alguien y así ser duros en su contra.

Las ideas fijas son cercos que ponemos en contra de lo desconocido. Son opresivas por naturaleza y mantenerlas resulta agotador.

Perdemos nuestro camino cuando tenemos dudas acerca de lograr algo, cuando nos dejamos desanimar por la opresión de los inferiores de otra gente o cuando titubeamos porque pensamos que no tenemos la resistencia necesaria para perseverar hasta el final. Abandonarse a esta clase de alimentación perjudicial es asociarse con "personas poderosas y ricas" en forma de ideas. Podemos superar este peligro si renovamos la aceptación de nuestro camino y nuestra decisión de resistir a la duda dentro de nosotros. Es importante pedir la ayuda del sabio.

Sexta línea: Oprimido por lianas. Las lianas simbolizan la forma en que los sentimientos negativos más mínimos, crecen sin ser notados hasta que usurpan nuestra actitud y vencen nuestra resolución. Entonces empezamos a dudar de que podamos tener éxito. Lo inferior siempre nos da la impresión de que estamos indefensos para hacerle frente, pero si somos decididos, nos daremos cuenta de que sólo es una ilusión. La resolución rompe ese hechizo de indefensión que lanza el ego sobre nosotros.

Si dudamos de que una persona pueda superar su yo inferior, nuestra incredulidad sólo hará más difícil su camino. Éstas son las lianas que sofocan la verdad.

Las lianas también se refieren a no darnos cuenta de que se nos está ayudando y de que ha habido progreso. Caer en la cuenta de ello es superar las lianas de la duda y sus efectos negativos.

Sigo sin resaltar frases o palabras y... ¡ay lo que me cuesta! pero de momento, una promesa es una promesa :((