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Luz de vida (de Javier)


Jurozu es uno de los pocos bodhisattvas del dojo (y menos que va a haber porque seguro que cualquier día de estos se hace con un kesa y muta a monje)... bueno, que Jurozu tiene un amigo que es su Amigo y este Amigo tiene un hijo normal y corriente si no fuera porque, pese a que estudia informática como casi todo el mundo joven, también entrena poesía y presenta a concurso sus letras bien cosidas en palabras.

Por ejemplo al de microrrelatos de Ávila.

Y va y gana, hale, por hacerlo bien!

Total, que Jurozu lo envió al musgo como regalo de Año Nuevo y al musgo le parece que éste es de los nuestros, o sea, que va a terminar sentado.


LUZ DE VIDA

Cada paso era hermoso, caminaba descalzo y no tenía prisa, mi destino no dependía del espacio ni del tiempo.

Sentí paz, y me sentí bien, así que dejé de caminar y me limité a sentir. Sentí cómo la brisa acariciaba mi rostro con ternura, meciéndome en la infinitud del instante eterno. También sentí cómo mi cuerpo se encendía y rebosaba luz de vida.

Aquella luz era parte de mí, maravillado la contemplé, y por primera vez pude ver.

¡Amigo... Qué belleza oculta descubrí!

Así, sintiendo entendí, y sin buscar me encontré. 
Javier Dapena Velázquez

Feliz Navidad


La "cosa" del tiempo de la Navidad es ésta.

Reconciliemos el alma y el cuerpo,
contemplemos en reposo la llegada del Espíritu celeste.



No tiene un estilo zen y no estoy segura de si es cristiano o pagano. Al final da lo mismo porque Lo que Es lo es igual para unos que para otros y en todos los tiempos.

Dicen que es durante el solsticio de invierno cuando La Puerta se abre y el Espíritu lo tiene más fácil para encarnar en humano.

Pienso yo que lo que nos querían decir los antiguos es que éste es el tiempo más propicio y favorable para que anide Lo que necesita de quietud y silencio para hacerse cierto y traducirse momento a momento todos los días en todo cuanto hacemos.

Sea como sea: que si puedo aliviar, que alivie; que si puedo animar, lo haga; que si puedo dejarme catapultar por el Espíritu al infinito, rechace la tentadora oferta y me quede aquí para llevarme conmigo el universo entero. Más que nada porque así lo prometo zazen a zazen y me sienta mal saltarme una palabra de honor dada libremente.

Inspirado en Arte Sacro

Las investigaciones de Roberto Poveda


Como los de blogspot dicen (y dicen verdad ¡! en este caso) que el gadget "últimos comentarios" está estropeado y que de momento no consiguen arreglarlo; por si acaso no habéis visto éste en relación a la anterior entrada zazen, natural. Porque no tiene desperdicio y merece una entrada permanente y porque una de las intenciones iniciales del musgo era ser portal de entrada de las buenas cosas que circulan por la red... ahí van los resultados de las investigaciones de Roberto Poveda, que mantiene y alimenta Huellas del zen (buen, buen, buen, blog. Recomendado por el musgo y muchos otros blog hermanos).

"¿Era zazen, quiero decir shikantaza, el zazen de Nyojo y Dogen, lo que buscaba tu amiga? ¿O, tal vez, se había equivocado de sitio? Con frecuencia, tristemente con demasiada frecuencia, por no decir casi siempre, tiendo a pensar que los supuestos practicantes que se adhieren a la corriente iniciada por Dogen, en Japon, en el ss. XII, y rehabilitada por Kodo Sawaki, también en Japón, en el ss. XX, en realidad están ahí por error.



¿Sabe la gente que si lo que busca son iluminaciones, el satori, el kensho, las cumbres, los éxtasis, pueden dirigirse, por ejemplo muy cerca de España, en Francia, al templo "La Falaise Verte", perteneciente a la escuela del Zen Rinzai, donde les dirán como orientarse, por medio de los koan, en esa dirección? (pincha aquí para visitar su web)



¿Sabe la gente que si lo que desea es la llamada "iluminación" junto con relatos orientales, unida a un cristianismo renovado, probablemente menos decepcionante de aquel del que huyeron para después sentirse huérfanos y perdidos, pueden dirigirse, esta vez sin necesidad de salir de España, al Znedo Betania, dirigido por Ana María Schlüter, perteneciente a la escuela Sambo Kyodan, donde también encontraran koan y búsqueda del kensho, de la iluminación? (pincha aquí para visitar su web)





¿Saben que si tan solo necesitan sentirse un poquitín "espirituales" en un ambiente "japonés" pueden inscribirse en clases de ikebana, que no sólo no produce "tedio", sino que sirve para tener preciosa la casa?






¿Saben que, si necesitan hablar de "sus cosas", existen grupos de psicodrama? ¿Qué si necesitan sentirse miembros de un grupo existen los movimientos asociativos, los club de fútbol, los grupos excursionistas, etc., dependiendo de los gustos de cada cual? ¿Que si necesitan amigos, hay estupendos manuales de cocina que, tras practicarlos un tiempo con atención, nunca suelen fallar como reclamo?






¿Saben que para experiencias "intensas" y "trascendentales", con logros rápidos y garantizados, existe una substancia llamada LSD?, aunque creo que últimamente su calidad ha bajado mucho, pero buscando seguro que hay alternativas en el comercio.





El zen de Dogen, es decir el budismo según Dogen, (aviso para navegantes informados: digo Dogen y Nyojo e, intencionalmente, no añado Keizan Jokin) es un zen sin "iluminaciones", sin trasformaciones milagrosas, sin obtener nada, que se desarrolla en la cotidianeidad y en el silencio interior. O, como dice Ane: "hay un momento [...] en el que zazen se incorpora él solito a la lista no escrita de necesidades básicas y fisiológicas que ni se ponen en duda ni se eligen tales como cocinar y comer, procurarse techo y cama y dormir, respirar, comprar (pedir prestado o robar) ropa y vestir, llorar, reír"... 

Quién no esté interesado en esto, mejor sería que buscase en otro lugar, así no perdería su tiempo ni nos lo haría perder.

Y quien tenga piedad haría bien en informar de estas cosas a la gente... aunque los dojos se queden semidesiertos como la cueva de Bodhidharma".

Pequeño buda



También tú has tenido la inmensa fortuna  de ser amado sin condiciones ni peros? o de amar así, al estilo de los budas?

El texto es de Ladrón de Guevara.

Hoy es cuatro de diciembre en Madrid.
Tú tendrías once años, y seguirías siendo una sombra en blanco y negro acurrucada en la cama, buscando brazos moteados de pecas y nuestro calor.

Ahora estarías dormido cerca del radiador, friolero,
tratando de conciliar el sueño, pero atento a sus gestos cómplices.
Dispuesto a seguirla, con paso firme, hasta el fin del mundo.
Yo os estaría observando desde cerca, amando ese mundo que es sólo vuestro.

Hoy es cuatro de diciembre en Madrid,
y aunque parezca extraño, se echan de menos tus ladridos,
los gruñidos al quitarte tu hueco en el sofá, justo entre los dos,
llevándote toda la manta y las caricias, y su sonrisa.

Me gustaría que la vieses ahora, infinitamente hermosa,
aunque echándote de menos cada día. Doliéndole tu nombre,
tu ausencia, tu recuerdo, el botón que movías cuando te abrazaba 
o regresaba a casa.

Siento que no estés en tu cumpleaños, pero en casa, te espera una vela encendida.

Para Mar

La gota que moja y suena






de maremoto6 en flickr. Tiene una forma de mirar y ver que deshace el mundo y lo vuelve a construir en un momento repleto de esperanza. Esas son sus credenciales.

Quédate cinco minutos mirándola y verás lo que pasa........ suena y moja.

No fui capaz de comprender que dos gotas de agua nunca son iguales,
mientras unas se cuelgan de lo incierto,
otras buscan su futuro rompiendo el presente.


Texto de Ladrón de Guevara (www.pintoresde.blogspot.com)

Bussho Kapila para un susshi de morcilla

  

Sutra de la comida 
Bussho Kapila 

Buda nació en Kapila
Tuvo el satori en Nagada
Enseñó en Harana
Entró en el nirvana en Kuchira
Los cuencos del Tathagatha (el Perfecto)
ahora los abrimos.

Que podamos, junto a todos los seres, alcanzar el nirvana y despojarnos de las tres manchas.

La pureza universal del Buda Vairocana
La forma universal del Buda Vairocana
Todos los fenómenos son Buda;
El Buda Maitreya que nacerá en el futuro,
Todos los Budas pasados, presentes y futuros en las diez direcciones
El dharma y la comunidad de los monjes
El Gran Bodhisattva de la Sabiduría, Manjusri
El Gran y Perfecto Bodhisattva Samantabhadra
Avalokitesvara, el Bodhisattva del amor universal
Todos los Bodhisattva y los Patriarcas.

El Sutra de la Sabiduría que va más allá

1º. Mi reconocimiento va a todos los seres que contribuyeron a darme este alimento
2º. Recibo este don de alimento considerando mis imperfecciones
3º. Detener la cólera y los deseos es la verdadera religión
4º. Este alimento debe tomarse como un medicamento para la salud del cuerpo
5º. Tomo este alimento para perfeccionarme en la Vía

A vosotros, todos los muertos y todas las existencias animales (pretas) ahora os ofrezco este alimento.
Que se expanda en todo el universo.
Espero comer con vosotros.
Para el Buda, para el Dharma y para la Shanga.
Para la sociedad y la humanidad entera.
Para los inocentes y aquellos que no pueden ayudarse a sí mismos.
Para todas las existencias del universo, que este alimento se ofrezca y se coma.

La primera cucharada es para cortar el mal.
La segunda es para practicar el bien.
La tercera para ayudar a todos los seres.

Juntos seguiremos la Vía de Buda.
Lavo este cuenco con agua.
Sabe a néctar celeste.
Se la ofrezco a todos los muertos.
Que les sirva de alimento.
Que les quite la sed como el rocío de la mañana.

Susshi de morcilla



El material usado:
- Colador
- Cazuela
- Batidora y su vaso

Los ingredientes:
- Morcilla de Burgos Ríos
- Alga nori
- Mango
- Pera (lo más dulce posible)
- Manzana (lo más ácida posible)
- Jengibre
- Miel de flores
- Maizena
- Agua

El proceso:
Lo primero que hemos de hacer es sacar la morcilla de su tripa y desmigarla todo lo que podamos. Esta morcilla será lo que sustituya al arroz del sushi, así que cuanto más desmenuzada esté, mejor.

El siguiente paso es preparar las frutas. Unos bastones de mango, unos bastones de manzana y un puré de pera. Todas las frutas peladas, por favor, dado que eso hará más agradable la experiencia.

Una vez hecho esto, prepararemos la salsa en la que mojaremos nuestro sushi. Puré de pera, agua, una buena cucharada sopera de miel de flores y jengibre al gusto. Esta mezcla la dejaremos hirviendo y reduciéndose. La batiremos, colaremos, y la volveremos a echar en la cacerola junto con un vasito de agua fría y maizena. Dejaremos que espese y la serviremos a parte.

Ya sólo queda montar el sushi, y es mucho más fácil de lo que podría parecer. Ponemos una lámina de alga nori en una tabla de cortar (aunque lo más "correcto" sería hacerlo sobre una esterilla de sushi) y echamos la morcilla desmenuzada. La extendemos lo mejor y más uniformemente que podamos sobre el alga (uno de los lados tiene que quedar despejado un par de centímetros para poder cerrar el rollito) y repartimos en dos hileras los bastoncitos de mango y manzana.

Enrollamos cuidadosamente el alga, y el trozo que quedaba sin morcilla, lo pegaremos al rollo con un poquito de vinagre (al menos es lo que he usado...)

La finalización:
Cuando tengamos hecho el rollito, lo cortaremos en porciones de dos centímetros aproximadamente y lo serviremos en un plato. Acompañaremos de la salsa previamente reservada...y a disfrutar.

¿Y cuál es la sensación?
Esta receta nos daba "un poco de miedo" por el alga nori. No teníamos muy claro cómo iba a reaccionar la morcilla y no la incluímos en la cata que realizamos. Era todo un misterio y al final ha salido bien.

La experiencia de comer un sushi de morcilla es muy completa. Según entra en boca, lo primero que notas es la salsa de pera, miel y jengibre. De repente aparece el sabor a pescado del alga. Según vas masticando, aparece el crujiente de la manzana con su acidez, la dulzura y lo blandito del mango y, finalmente, cuando crees que ya nada más puede sorprenderte, un arrasador sabor a morcilla.

Si después de esto no te animas a comerlo...llámanos y nosotros lo haremos por tí :)............ dice La cocina del mapache feliz.

Buen provecho!!!

Esto también pasará

 
Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte:

- Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.

Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total. Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.

El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:

- No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje (el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey). Pero no lo leas -le dijo- manténlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación.

Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino.

De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso. Simplemente decía:

Esto también pasará.

Mientras leía estas palabras sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos.

El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes. Él se sentía muy orgulloso de sí mismo.

El anciano estaba a su lado en la carroza y le dijo:
- Apreciado rey, le aconsejo leer nuevamente el mensaje del anillo.
- ¿Qué quieres decir? -preguntó el rey- Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta. No estoy desesperado y no me encuentro en una situación sin salida.
- Escucha – dijo el anciano – este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas. También es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “esto también pasará”, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Lo bueno era tan transitorio como lo malo.

Maestro: todas las situaciones (agradables y desagradables) son transitorias; pasarán y harán lugar para algo nuevo. Encontrarás la paz si logras tomar distancia de estas situaciones y si las aceptas como parte de la dualidad de la naturaleza.

Fuente: Internet, autor desconocido

¿Cómo diablos me transformo?

    
He añadido al "Círculo de la Común-Unión" la página ¿Cómo diablos me transformo? (lo digo porque sé que generalmente uno no se pasea por esa sección de los blog). 
El caso es que de vez en cuando la visito porque, ya sea por coincidencia o por oposición, consigue espolearme. De una forma u otra hace que revise tópicos y desactive esquemas. Eso es bueno.
Dejo aquí una de sus entradas por si os sirve y para que os hagáis una idea de la línea que sigue. Se llama:

"5 promesas falsas de la meditación" y es opinable, matizable, argumentable en voz alta o baja, listo para destruir e incluso anatemizable por hereje.

"Unos viejillos pioneros meditaron más de la cuenta y descubrieron cosas que la gente normal por ahora no quiere descubrir.

Desde entonces, la meditación gira entorno a un esoterismo complicado. Es la “misa en latín” de nuestros días. Alejada del dominio convencional e idealizada por los pseudo-espirituales.

Les cuento una historia: Yo empecé a meditar para estar “iluminado” y purgar todos los problemas de mi vida.

La fantasía no me duró mucho. Mis aspiraciones grandilocuentes se disiparon y ahora tengo un motivo más realista: Medito para mantener mi cerebro saludable y lo más lúcido posible.

600 horas de meditación después, no me cabe duda que esta ha sido la práctica que más ha impactado mi forma de ver el mundo.

Pero como todo en la vida, hay un lado oscuro. Las promesas más atorrantes de la meditación pueden socavar tu transformación personal por largos días:

1. Serás espiritual y no religioso: Momificarte como imbécil 20 minutos al día no te hace más espiritual. La meditación no es una práctica espiritual ¡La vida es una práctica espiritual! Meditar sólo te ayuda a darte cuenta de eso.


2. Querrás dejarlo todo para entregarte a una vida de devoción célibe: La “espiritualización” de la meditación es parte de las razones por las que la gente “racional” le rehúye. Meditar es una simple técnica de concentración. Lo espiritual es la intención, pero tu intención puede empezar siendo mundana, carnal y ególatra.

3. Todo será color de rosa: Meditar te ayuda a mirar el lado espinoso de la vida con otros ojos. Pero las espinas nunca desaparecerán, más bien, se harán más presentes con tu práctica meditativa.

4. Destruirás tu ego: La meditación más bien engorda tu ego. Esta práctica te hace más consciente. Al percatarse de esto, tu ego dice: “Oh, qué inteligente soy, ahora tengo una consciencia que los demás no tienen.” Las tradiciones miran este fenómeno sólo como una fase en el camino hacia la iluminación. Pero para meditadores de 20 minutos al día como tú y yo, esta nueva egolatría podría durar… ¡Toda la vida!

5. Alcanzarás estados alterados de conciencia: Ten cuidado. Tu presunto “estado alterado de consciencia” podría ser otro escondite más para evadir tus esqueletos en el clóset.

Desde luego que estas no son promesas de la meditación. Son promesas de tu ignorancia. Y la promesa más burda de todas es el pecado de querer liberarte de la responsabilidad de tu transformación sólo porque cierras los ojos 20 minutos al día.

Sigue meditando, pero transfórmate en el camino."


Al principio


Al final


Siempre

Hasta de nuestra sombra nos reímos!

 
Un Anónimo dijo:

"Discutir por quien realiza más o menos sueños, por quien actúa o quien contempla, por quien es valiente o quien es cobarde... es cierto, no cambia nada. Sólo es discutir.
Actuar, no es explicar lo que se actúa. Una acción no es criticable, no es deducible, no es ni siquiera pensable.
Todo lo que rodea a la acción, no es ya la propia acción, es su manifestación. Ya no es la propia acción fotografiarla, difundirla, hablar de ella, justificarla, alabarla... Esas, ya no son la acción. Tampoco es la acción sentarse en la posición del loto, ni cerrar los ojos en silencio. Tampoco lo es hacerlo al aire libre en un lugar prohibido, ni tampoco lo es hacerlo para manifestar que no hay nada que manifestar.
 Tampoco es la acción el objeto de la acción.
 Esas cosas, esas actitudes, no pueden ser la acción, la única acción. Única en forma, única en fondo.
Pues todo eso es lo que unos y otros ven, lo que unos y otros discuten, siempre lo que unos y otros creen, son, o creen que son.
La acción no proviene de fuera, no está allí, no estará mañana y no estuvo ayer.
Tampoco está ahora, tampoco es ahora, tampoco es aquí y ahora. No está dentro de uno, ahí, tampoco hay nada. Ninguna acción ocurre ahora, nada actúa aquí. No hay acción realmente, es sólo su rastro actuando como tal.
Y sin embargo...
La acción que uno percibe cuando la siente, es simplemente la acción, toda la acción. Completa. No falta nada, no sobra nada. Es perfecta así.
Por eso la acción no es nada que puedas decir, sin tener que callar. Y tampoco es algo que puedas ver sin pestañear. La acción es también tu silencio, también es apartar tu mirada.
La acción incluye también a los policías, no sólo a los detenidos, también incluye a la violencia, no sólo al pacifismo.
La acción también incluye a su imagen y a su difusión. También incluye a quienes la vemos y la comentamos, también a quienes pensamos y la criticamos. La acción incluye a todo aquel que la comprende.
Y cuando aquel comprende que toda acción le comprende a él, entonces, sólo entonces, la acción incluye toda acción. Y entonces, siempre entonces, siempre es entonces. 

Todo el rastro de la acción es toda la acción."

Toda la razón. Toda, toda. Hasta aquí la parte seria porque es una reflexión importante, las cosas como son.




Y entonces otro Anónimo, como un estudiante aplicado haciendo sus deberes y esquemas, preguntó:


"Entonces una acción es ella y sus circunstancias ¿no? Es por resumir."





Dada la costumbre de los anónimos de no numerarse no tenemos forma de saber quién de los dos (el estudiante aplicado o el maestro) dijo:

"Resumiendo... no lo sé."




Lo que sí sabemos es que la comunidad del musgo recibió el regalo que el Buda guarda para sus mejores amigos:


¡¡¡¡¡¡¡ JAJAJJAJAJAJAJAJAJA ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ JAJAJAJAJAJAJAJJAJA ¡¡¡¡¡
¡¡¡¡¡¡¡ JAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJA ¡¡¡¡¡¡ (rió muiso sin poder parar ni contenerse)



Y no tuvieron más remedio que, agradecidos, hacer un buen Gasshô
ante los Anónimos participantes por la mejor secuencia de comentarios que se haya visto nunca. El original está en la entrada de Pancho Ramos.



Pancho Ramos

 
Anonymous dijo:


"Por si le interesa a alguien el "meditador indignado" de la foto se llama Pancho Ramos, es estudiante de astrofísica, y la "broma" podría costarle la deportación de los Estados Unidos.
Para los que dominan el ingles paso el link con el video de la detención y una entrevista con el "sin papeles"

Y lo dejo en entrada permanente para que no se pierda.


Hale, por actuar en conciencia! Que estamos tontos, si es que estamos tontos...


Por cierto, que comprendo poquito porque para mí van muy deprisa. Si alguien puede traducirlo o hacer un resumen... seguro que obtiene buen karma :))


Y un enlace para saber más sobre esto. Podríamos ser cualquiera de nosotros:
http://www.impre.com/elmensajero/noticias/2011/11/20/pancho-ramos-fue-liberado-283022-1.html

Así

     
A través de To Kai que nos la regaló (y de Isa que la colgó en fb)
Él dice: "Impagable"
Llevo un buen rato mirándola y se me ocurre de todo y todo bueno.


Así se dice no. Así se dice sí. Así se resiste. Así se construye. Así se derriba. Así se avanza. Así se retrocede. Así estamos juntos. Así estamos solos. Así dejamos paso a la luz. Así dejamos paso a la noche. Así combatimos y así nos rendimos, nos recuperamos y recomenzamos...


......Así.......



¿Jugar solo?

     
Muchas más veces de las convenientes mis neuronas hacen asociaciones cuánticas casi incomprensibles para mí y del todo incomprensibles para casi todos. Ésta es una de esas ocasiones.

El caso es que Roberto Poveda (Huellas del Zen) comentó en la entrada anterior Los Sin Nombre (Anónimos):

"Que zazen sea una práctica colectiva es algo que no está claro. Hay ejemplos innumerables de lo contrario. Desde los comienzons del budismo, pasando por lo 9 años frente al muro de Bodhidharma, hasta los mil dias de meditación solitaria de Kodo Sawaki.

Ya en el Dhammapada uno de los textos mas esclarecedores y antiguos del budismo antiguo (valga la redundancia) podemos leer:

«Si para practicar uno encuentra a un amigo
prudente, sabio y de buena conducta,
atento y feliz, superará todos los problemas,
viviendo con él.


Si para practicar uno no encuentra a un amigo
prudente, sabio y de buena conducta,
que sea como un rey que abandona el país conquistado,
o como un elefante que se pasea solitario en el bosque.


Es mejor vivir solo.
No hay amistad con un tonto.
Evitando el mal y libre de preocupaciones,
es mejor, como un elefante, pasearse solo en el bosque"

Es una suerte si uno puede encontrar una buena shanga, pero si no se tiene esa suerte hay que continuar solo, y, de todas formas, nadie puede hacer zazen por nosotros, más que nosotros mismos."

..... y recordé un correo que recibí de la más pequeña de todas mis hijas, (¡como si tuviera más de dos!) por sobrenombre Libertad. Éste que me encanta. No es que tenga que ver del todo con lo que comenta Roberto, pero algo sí.

Los Sin Nombre (Anónimos)

 
El blog está repleto de buenos comentaristas (deben serlo porque siempre los abro con respeto, sé que pueden sacudir tanto como animar). Son realmente buenos, reflexiones que han logrado que cambiara posiciones, palabras de aprobación, de reprobación, reclamos y empujones para mayor coherencia, puntos de vista que ni se me habían ocurrido. Cada uno un descubrimiento. Éste es uno de los muchos. No he pedido permiso para transformarlo en entrada y ni falta que hace. Creo. Cuando era pequeña decíamos que lo que hay en el "cole" es de todos.


Zazen es una práctica colectiva, advirtieron los budas y patriarcas. Y me lo he creído. Y me gusta poner los pies sobre sus huellas. Es mi elección. Me gusta ser sangha que abarca sin exclusión. Me gusta que todo deje de ser mío en el mismo momento que sale de mis manos. Me gusta recoger lo que cualquiera suelta. 


Aparte de todo: ¡Seguid votando para poder suprimir el sonidito  "democráticamente"!

La campanita anónima dijo...

"Uno siempre es en parte anónimo cuando se pronuncia. Siempre hay una parte de lo que dice que no es del todo cierta, una parte quizá adornada para aparentar quien no es. Es irremediable, inevitable.

Su anonimato siempre permanece, unas veces en mayor y otras en menor medida, pero no se conoce a nadie nunca del todo, jamás toda su identidad se revela a nadie. Nadie lo permite, siempre se desconoce más de lo que se conoce.

Así es porque esa identidad cambia, nunca es fija. Tardamos tanto en mirar que cuando lo hacemos ya no está ahí. Entonces sólo nos queda colocar la nuestra en su lugar. Pero la nuestra también cambia. Vamos tras ella pero nunca es quien buscamos, siempre queremos otra diferente de la que tomamos. Por eso cambia, por eso cambiamos.

Quien firma como anónimo no es tal completamente. Sólo hay que leer sus palabras para identificar a quien está detrás de esa firma. Un comentario a un texto puede identificar mucho más a una persona que todo su álbum familiar. Cada uno puede ver su propio prejuicio cuando alguien critica algo esencial de él mismo. Esa es la señal que te envía tu maestro. Él, por supuesto, también cambia continuamente... o iba a ser tan sencillo como encontrar una representación fija? Alguien maduro y experimentado que te guíe, por ejemplo? No no no... no es tan sencillo. Y tan sencillo es, pues basta con observar a tu alrededor para encontrar al maestro. Y fija es su representación, pues siempre representa lo mismo: a ti.

Por eso siempre me quedo con la reflexión. Esto es, lo que se refleja de todo ello. Pues esa identificación que hacemos del anónimo o de quien firma con su DNI y su huella dactilar, no es ni más ni menos que la vuestra propia, que la nuestra propia, que la mía propia... porque soy sólo yo quien está pretendiendo que seais vosotros quienes pretendéis que sea yo, sólo yo doy validez a lo que veo, a lo que creo, sólo doy validez a lo que vale.

Qué importa mi nombre, qué mis antecedentes, qué mis aventuras amorosas, qué si mi culo tiene cien o ciento un pelos?

Son en cambio las vuestras, vuestras miserias, las que os esperan mientras escuchais a los otros.

Nada más lejos que tú de mi. Nada más lejos del anonimato que alguien que declara ser anónimo.

Un nombre, ya sea propio o común, no significa más que una palabra cualquiera, es algo completamente anónimo si puedes verlo.

Y un anónimo puede significar todas las palabras que te identifican a ti ahora, a todo tu mundo, a todo el universo en un instante. Si se presta atención, un anónimo puede ser sinónimo de uno mismo."