¿Cómo diablos me transformo?

    
He añadido al "Círculo de la Común-Unión" la página ¿Cómo diablos me transformo? (lo digo porque sé que generalmente uno no se pasea por esa sección de los blog). 
El caso es que de vez en cuando la visito porque, ya sea por coincidencia o por oposición, consigue espolearme. De una forma u otra hace que revise tópicos y desactive esquemas. Eso es bueno.
Dejo aquí una de sus entradas por si os sirve y para que os hagáis una idea de la línea que sigue. Se llama:

"5 promesas falsas de la meditación" y es opinable, matizable, argumentable en voz alta o baja, listo para destruir e incluso anatemizable por hereje.

"Unos viejillos pioneros meditaron más de la cuenta y descubrieron cosas que la gente normal por ahora no quiere descubrir.

Desde entonces, la meditación gira entorno a un esoterismo complicado. Es la “misa en latín” de nuestros días. Alejada del dominio convencional e idealizada por los pseudo-espirituales.

Les cuento una historia: Yo empecé a meditar para estar “iluminado” y purgar todos los problemas de mi vida.

La fantasía no me duró mucho. Mis aspiraciones grandilocuentes se disiparon y ahora tengo un motivo más realista: Medito para mantener mi cerebro saludable y lo más lúcido posible.

600 horas de meditación después, no me cabe duda que esta ha sido la práctica que más ha impactado mi forma de ver el mundo.

Pero como todo en la vida, hay un lado oscuro. Las promesas más atorrantes de la meditación pueden socavar tu transformación personal por largos días:

1. Serás espiritual y no religioso: Momificarte como imbécil 20 minutos al día no te hace más espiritual. La meditación no es una práctica espiritual ¡La vida es una práctica espiritual! Meditar sólo te ayuda a darte cuenta de eso.


2. Querrás dejarlo todo para entregarte a una vida de devoción célibe: La “espiritualización” de la meditación es parte de las razones por las que la gente “racional” le rehúye. Meditar es una simple técnica de concentración. Lo espiritual es la intención, pero tu intención puede empezar siendo mundana, carnal y ególatra.

3. Todo será color de rosa: Meditar te ayuda a mirar el lado espinoso de la vida con otros ojos. Pero las espinas nunca desaparecerán, más bien, se harán más presentes con tu práctica meditativa.

4. Destruirás tu ego: La meditación más bien engorda tu ego. Esta práctica te hace más consciente. Al percatarse de esto, tu ego dice: “Oh, qué inteligente soy, ahora tengo una consciencia que los demás no tienen.” Las tradiciones miran este fenómeno sólo como una fase en el camino hacia la iluminación. Pero para meditadores de 20 minutos al día como tú y yo, esta nueva egolatría podría durar… ¡Toda la vida!

5. Alcanzarás estados alterados de conciencia: Ten cuidado. Tu presunto “estado alterado de consciencia” podría ser otro escondite más para evadir tus esqueletos en el clóset.

Desde luego que estas no son promesas de la meditación. Son promesas de tu ignorancia. Y la promesa más burda de todas es el pecado de querer liberarte de la responsabilidad de tu transformación sólo porque cierras los ojos 20 minutos al día.

Sigue meditando, pero transfórmate en el camino."


Al principio


Al final


Siempre

7 pensamientos +:

Xaro La dijo...

Se me ocurre la frase de una camiseta que adquirí dice:
"Meditación no es lo que estás pensando".
Un abrazo Musgo

Anónimo dijo...

Zassss, en toda la boca!!!

Que saludable es la libertad de expresión y que bien que en el Musgo se de voz a todas las opiniones.

Impensable una entrada como esta en otros blogs sobre Zen. Entre Panchos, anónimos y opiniones heterodoxas este blog me está deparando muy buenos momentos.

Gracias.

ane dijo...

Bien clarita la frase, Xaro La. Copiada y colgada en lugar preferente. Me ha encantado.

Un abrazo.

ane dijo...

Eso pensé cuando leí la entrada, Anónimo: justo en plena línea de flotación!... en la mía, claro, jajaja!

Anónimo dijo...

Este es el tipo de arquitecto que necesitamos para el futuro:

1. Religioso no, pero tampoco espiritual: Eso que llamamos “espiritualidad” ha degenerado en pura religión tradicional con rituales “a la moda”. Verdadera espiritualidad no es cambiar el rosario por la meditación, el amén por el Namasté, el sermón de Jesús por el de Buddha, la Biblia por los Upanishads.

Verdadera espiritualidad es cambiar tu forma de vivir y tu forma de morir. Este mundo no necesita gente espiritual, tampoco religiosa. Necesita espíritus en acción.

http://www.comodiablos.net/2011/10/las-4-facultades-de-los-verdaderos.html

Que buena recomendación el blog!!!!

Anónimo dijo...

Y muy buenas las imágenes de "al principio", al "final", "siempre". Sobretodo ese SIEMPRE.

Besos.

ane dijo...

Ese "siempre", para mí, guarda algo parecido a esto que encontré en fb de la mano de "Huellas en el Camino" y que parece que dijo un monje cualquiera:

"No es forzosamente sabio y consciente quien de entrada se separa de los asuntos de esta tierra. Los Cristos y los Budas que han pisado nuestro suelo nunca se han comportado como meros visitantes, sino como hombres implicados en una gigantesca acción de reforma, tanto a nivel de los pequeños gestos cotidianos como del pensamiento global.

Vuestro recorrido interior no puede ignorar las llagas humanas.

Evidentemente, la conciencia tiene necesidad de fases de retiro y de silencio, pero si tales movimientos traducen una huida y si esa huida se prolonga, el alma se parapeta entonces tras unas barreras invisibles que le costará mucho dejar.

La búsqueda del silencio en uno mismo purifica el canal del corazón, pero una sed inextinguible de silencio podría esconder algunos miedos...

Cuanto más avanzamos, vemos mejor que el miedo es la emboscada suprema, el origen casi seguro de todos nuestros comportamientos erróneos."

Casi seguro.

Y seguro del todo que tras el zazen hay que salir a la calle y hacerlo cierto.

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