Invisibles





El clan de los invisibles está compuesto de esos que por más que salten y brinquen, levanten el dedo afanosamente para hablar y hasta la voz finalmente desesperados, ni se les ve ni se les oye ni se les tiene en cuenta; de los que, más se esfuerzan en ser simpáticos para que los quieran, menos caso les hacen.


Siempre a la cola de aplausos y parabienes que no llegan nunca y que generalmente creen que necesitan como se necesita el aire para vivir y en tanto vivo, tener un sitio.

Si viviéramos en un entorno culturalmente taoísta el asunto no sería grave sino todo lo contrario porque los taoístas adoran la invisibilidad y la bruma. Pero el nuestro es un tiempo-mundo en el que solo vale lo que más brilla si bien, como la vida se ha encargado de dejarme bien clarito, no siempre es lo mejor aunque a veces incluso coincida.

Conozco a más de uno y de dos así, de esta manera. 

Pero también conozco a otro que de pronto un día debió de ser que se levantó rebelde y levantisco y se dijo: "basta y hasta aquí hemos llegado, que si no me quieren no me merecen. Y no me esfuerzo más", añadió. 

Entonces ése que conozco soltó de su espalda el anhelo de reconocimiento ajeno y se dedicó al propio y todos los días desde entonces fueron una fiesta porque...
  

3 pensamientos +:

Luis Cano Ruiz dijo...

Supongo que lo mejor sería aprender uno para uno, sin buscar la aprobación de los demás. Pero a menudo confundimos valía con popularidad, y nos dejamos engañar por la fama efímera.

Cuídate.

nubeaguablog dijo...

Cómo le gusta al ego el reconocimiento. Es hasta capaz de mendigarlo en silencio
Bss y buen finde
j

mikaela dijo...

Mala cosa mendigar, mala cosa confundir...

bss ^^

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