¿Y cómo llegaste hasta un dojo?


En serio:

¿No sabías nada de ZN o ya estabas "marcado" (quiero decir: leído, informado..., ya sabes)?
 

10 pensamientos +:

Kyosaku dijo...

Dice una canción de unos que se llaman
"La excepción", quizás algunos la conozcan:
"Marcao pá to la vida"
Provengo de una familia muy religiosa pero a la vez muy abierta en cuanto a los temas de espiritualidad. Desde pequeña he oido hablar en mi casa sobre estos temas, mi tio ya era profesor de yoga hace 40 años, y el fue quien con mis pocos 12 años empezó a leerme el Tao te Kin, Alan Watts y otros.
Y desde chica con esta inquietud...
No perdí la orientación durante años, pero la vida me tenía preparadas muchas sorpresas para despistarme.
Despues de mucho trillar llegué hasta un acupuntor ( amigo ahora )que me ofreció meditar en un pequeño grupo que el había formado. Entre él y Ane consiguieron sacarme del abismo. Ahora, todavía me sumerjo a veces ,pero saco la cabeza rápido.
Gracias a ellos tenemos ahora el grupo de meditación Zen de Valladolid.
Pues eso que, marcao pá to la vida.

Ane dijo...

A mí me lo dijo "mi primo" muiso,que por entonces se llamaba de otra forma.

No sabía nada del ZN cuando llegué al dojo. Por no saber no sabía ni que existía. Es más, la primera vez que me senté tampoco sabía que estaba haciendo zazen, de eso me enteré más tarde.

En fin, viejas historias que ahora se me vienen a la cabeza del primer dojo que pisé, del primer monje que vi, de la primera maestra que pasó cerca en la primera sesshin, la primera vez que no pude aguantar la risa dentro del dojo...

gyoko dijo...

Recuerdo mis primeros contactos con el ZN.Como si fueran ahora, como cuando ves a esa chica y dices esta es la mujer de mi vida, no es una opción racional, al menos en mi caso.

Mi querido Silvio lo expresa perfectamente en este verso

De niño, te conocí
entre mis sueños queridos.
Por eso cuando te vi
reconocí mi destino.
Cuando pensaba que ya no iba a ser,
lo que soñara de pronto, vino.
Tanto que yo te busqué
y tanto que no te hallaba,
que al cabo me acostumbré
a andar con tanto de nada.
Cuánto nos puede curar el amor,
cuánto renace de tu mirada.
Te conozco,
te conozco desde siempre, desde lejos
Te conozco,
te conozco como a un sueño bueno y viejo.
Es por eso que te toco y te conozco.

Kyosaku dijo...

Muy bonito Gyoko.
¿Será que en el fondo estamos predestinados?
Creo personalmente que todos somos "los llamados" pero pocos los que responden.

gyoko dijo...

El destino es algo muy romántico, pero prefiero pensar que la llamada, ese reconocimiento íntimo de las cosas, forma parte de algo superior al destino, esa llamada es la Libertad de ser lo que se es.
Reconocer el rostro Original, la Naturaleza Original. Ese Rostro que teníamos antes de que nacieran nuestros padres.

Anónimo dijo...

La verdad es que quien ha vivido un "reconocimiento" sabe que es una cosa que para el tiempo y quita el aliento y, una vez producido el encuentro, no hay forma humana de romper el sello reunido. "El que lo probó, lo sabe", que dice la poesía.

Ane

Anónimo dijo...

Hi, gyoko. Te estoy "viendo" y me alegra encontrarte por aquí. Preciosos (también por valiosos) comentarios. Gracias y saludos.

Ane

gyoko dijo...

Saludos,vosotros también sois una parte preciosa de la Práctica
Toni

Anónimo dijo...

Mi primer contacto, en un supermercado haciendo la compra, un encuentro, hablando, hablando la conversación llevo a donde debía de llevar y me interese por lo que me contaron. Esa fue la forma de pisar un dojo, el interés se había despertado mucho antes, no por el zen, no por nada en especial, esa búsqueda que te llama y aflora poco a poco, no sabes que es, sientes unas inquietudes un poco distintas y pruebas cosas con las que sintonizas. No tenía a nadie que me indicara los pasos a seguir en estas búsquedas así que no conocía nada, llegue para probar, soy uno de tantos que llega un día al dojo a ver que pasa, me quede. Aquí encontré un camino. Pienso que existen distintos caminos y conducen a lo mismo, cada uno buscando el suyo de la mano de todos. Sólo queda dar gracias por la ayuda recibida.
Iñaki

Kyosaku dijo...

Y te quedaste.
Y con todos los agobios, dudas y quebrantos ocasionales,como nos pasa a todos, sigues estando.
Y yo estoy contenta de que andes por aquí en el blog, que ya te vale, pero mas me gusta que sigas en el dojo, compañero.
Gasso.

Publicar un comentario