Pensamiento mágico



Que no sé qué le ha dado a todo el mundo con el pensamiento mágico que es como que le tienen alergia.

Aparente. Porque bien que ciñen las muñecas con amuletos de todo tipo, sitúan piedras energéticas de chakra en chakra con los colores adecuados a cada uno, abrazan árboles, se encomiendan a Santa Bárbara cuando truena, anudan a su cintura mandiles (masones) y cordones (franciscanos, aunque últimamente a Rafu se le ve con uno de ellos), cuelgan del cuello cruces, se adornan con cascabeles chamánicos o, si han cambiado de tercio y de occidente han pasado a venerar el oriente...

Como sí soy de las del pensamiento mágico, antiguo y aceptado (encantada), me lo puedo permitir. Incluso me puedo permitir ninguna de esas cosas si se diera el caso. No es que domine del todo los dos pensamientos pero me apaño más o menos y más o menos tengo claro cuándo procede uno y cuándo procede el otro.

Para las cuestiones económicas no valen las señales celestes, en general, pero, pongamos por ejemplo, si he perdido algo importante y lo he buscado con toda mi racionalidad y de todos modos se escabulle... ahí voy con las ayudas sobrehumanas, que ya hemos quedado en que no sobrenaturales, y entonces un padrenuestro a San Antonio que todo lo encuentra, lo dejo trabajar en paz y tranquilo y... ¡bingo! no pasa mucho tiempo sin que aparezca.

Dicen que es un santo tacaño y que exige que se le compense con un donativo. Bueno, yo nunca le he pagado con nada más que con otro padrenuestro, siempre sorprendido y agradecido por la ayuda.

Como lo digo en alto muchas veces por ser fan y grouppie del santo, suelo ser blanco de risas y comentarios de más de una sobremesa. Quieren convencerme aportando datos racionales, explicaciones psicológicas...... vale, que sí, que también. Pero de todos modos.

Y tengo una buena colección de magias cotidianas de lo más espectacular :)

5 pensamientos +:

Ladrón de Guevara dijo...

Me siento completamente audido en cuanto a lo del santo. Aún así lo hago con agrado. Jeje.

Sigo pensando que todo lo mágico y lo divino no son más que consuelos, pero nadie dijo nunca que los consuelos no fuesen buenos para quien le sirvan.

Cuídate.

ane dijo...

jajaja!

Créeme ciencia y magia no son distintas. Me parece. Es sólo que admitimos bien las afirmaciones extravagantes de la física cuántica y mal las de la magia. Tal vez porque suenan a religión rancia. Pero al final el asunto es el mismo: ¿funciona?

bss, Ladrón y cuídate mucho :)

Roberto Poveda Anadón dijo...

Funciona es un término relativo, lo cual no quiere decir que los seres humanos podamos prescindir de los términos relativos. Digo relativo porque "funciona" remite al "¿qué es lo que funciona?", "¿respecto a qué funciona?", "¿para quién funciona?", etc. es decir términos, relativos, dualistas, que diferencian per se a un objeto y a un sujeto, que tienen una estructura dualista y que al oponer yo y el/lo otro son necesariamente egocentricos. Es en ese plano en el que hemos de movernos los seres humanos, pero (aquellos que practicamos zazen) procuramos remitirlo siempre a un fondo que no es relativo (para qué, si no, hacemos zazen). Dicho con el lenguaje de los antiguos, aunque el océano este agitado por las olas, su fondo es tranquilo.

En este fondo, que es absoluto, que es la realidad, que es el universo entero, todo funciona siempre, necesariamente. Nada está perdido, nada es encontrado.

Ni con la ciencia, ni con la magia podemos acceder a ese plano. Ambas son construcciones de nuestra mente, limitadas, más pequeñas siempre que la verdad. Inclinarnos por una o por otra es una cuestión de culturas, de épocas, de preferencias personales. Pero lo importante es ir más allá, hacia la realidad tal como es. Para dar ese salto ni la ciencia, ni la magia nos sirven, tan solo confiar cuando se ha llegado a la cima de los árboles que construimos con las palabras y, dejando de lado la palabras y las cosas, y nuestro deseo de retener esas palabras y esas cosas, dar un pasito más alla, hacia el vacio, confiadamente, sin miedo. Entonces podremos descubrir que en realidad todo funciona, perfectamente.

ane dijo...

Un día supe que no existe eso que llamamos sepración. Sólo un día y por un momento, agradecidamente, bien largo. Como lo supe, lo recuerdo. No me ha vuelto a suceder.

Las cosas como son, no lo persigo porque supe que es algo que no se puede encontrar, algo que solamente puede ser que te alcance. Pero sí me ocupo de ponerme a tiro de la muerte verdadera que no es la muerte de morirse. ¿Sabéis, no?

Roberto Poveda Anadón dijo...

En eso estamos _/\_

:)

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