Sesshin con Comando Dharma
A lo mejor tenías pensado hacer nada.......
o cuidar tus flores........
o saltar olas.......
o tumbarte al sol.......
o cocinar delicias............ y comértelas.......
o arreglar el mundo con media docena escasa de amigos de los de verdad y en serio ........
o dormir hasta que el mundo despierte y te llame de nuevo a la acción ........
o.......
¿sentarte sin más y a secas?
En cualquier caso..............
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La lógica de la naturaleza
La naturaleza no entiende de justicia, ni de bondad, ni de merecimiento; sólo entiende la lógica de la causalidad, el equilibrio y la adaptación.
(Adicción al pensamiento. Pedro Jara)
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A la Vida se la obedece
Dentro de un dojo uno aprende a obedecer a la Vida y obedece. Será porque se dice que con la Vida no se hace nada, a la Vida se la obedece.
Le dicen que quieto y uno se queda quieto aunque le duela el alma o le tiemblen hasta las pestañas.
Que estirado y, atento al estiramiento, de vez en cuando, enderezará la espalda hasta parecer que quiera desplazar de su sitio al mismísimo cielo.
Que el mentón hacia dentro y uno lo hace aunque con ello aumente una antiestética papada de la que se arrepentirá, seguro que se arrepentirá.
Que respire con la tripa y también lo hace y también le crecerá la barriga de tanto empujarla hacia dentro y hacia fuera.
Que no cruce el altar y aunque no sepa por qué esotérica razón, motivo o circunstancia, no sea reglamentario atravesar ese espacio que es la línea más recta hacia su zafu, se abstendrá de hacerlo.
Que no apague las velas del altar a soplidos y nada, lo hace dando papirotazos al aire con la mano (que hay que ver lo que cuesta apagarlas de esa extravagante manera)... y así con todo.
En el dojo.
Y como
resulta que dentro del dojo uno se pone de acuerdo y conforme con la Ley,
curiosa y paradójicamente, cuando sale del dojo a la vida de todos los días,
a uno no le queda más remedio que desobedecer las leyes pequeñas para seguir obedeciendo la Ley grande.
Le dicen que quieto y uno se queda quieto aunque le duela el alma o le tiemblen hasta las pestañas.
Que estirado y, atento al estiramiento, de vez en cuando, enderezará la espalda hasta parecer que quiera desplazar de su sitio al mismísimo cielo.
Que el mentón hacia dentro y uno lo hace aunque con ello aumente una antiestética papada de la que se arrepentirá, seguro que se arrepentirá.
Que respire con la tripa y también lo hace y también le crecerá la barriga de tanto empujarla hacia dentro y hacia fuera.
Que no cruce el altar y aunque no sepa por qué esotérica razón, motivo o circunstancia, no sea reglamentario atravesar ese espacio que es la línea más recta hacia su zafu, se abstendrá de hacerlo.
Que no apague las velas del altar a soplidos y nada, lo hace dando papirotazos al aire con la mano (que hay que ver lo que cuesta apagarlas de esa extravagante manera)... y así con todo.
En el dojo.
a uno no le queda más remedio que desobedecer las leyes pequeñas para seguir obedeciendo la Ley grande.
Erguido ante otro humano erguido, apostando por la igualdad esencial de su naturaleza humana.
Entrado el mentón afirmando su determinación de hacer lo que hay que hacer.
Aireando las tripas donde almacena y esconde los olores que peor huelen.
Evitando cortar el cordón que une el altar donde simbólicamente consagra sus mejores aspiraciones y su pequeño mundo egoísta. Y que ambos vuelvan a ser uno.
Moviendo el aire, tan sólo el aire, sutil y perfumado, para apagar los fuegos con el gesto preciso y contundente de una sola mano una sola vez. Como son las cosas en realidad.
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Reset
Solamente una palabra verdadera. Solamente una y ya voy con seis......
Como soy persona, sueño y el sueño es el último enlace que nos queda a todos con lo sagrado que es la real realidad más allá de lo que las cosas y nosotros aparentamos ser. Eso es lo que me han asegurado y no encuentro ningún motivo para contradecirlo.
Y cuando un sueño deja en el cuerpo el imperativo de parar y recomenzar, yo voy y paro y recomienzo. Me la juego poco con según qué cosas poderosas.
Dice: elige una sola palabra verdadera y llévala hasta el final. No porque nada sino porque sí y porque sea verdad (en este tiempo, en este instante, que diría Silvio Rodríguez), que ya luego el orden de las cosas se encarga del resto, dicen. Y me dan ganas de hacer caso y lo hago.
Podría decir muchas palabras pero casi todas son demasiado largas para ser verdaderas porque las palabras que son de verdad nunca tienen más de cuatro letras y el resto es añadido y el cuatro es el número que le corresponde a la tierra; eso que pasa cuando al círculo del cielo le añadimos carga en cuatro puntos y lo convertimos así en cuadrado, nada que rueda sino algo que se establece y queda. Probablemente esto no lo entienda nadie que no haya hecho ganchillo y percibido cómo hace para cambiar el círculo inicial en un cuadrado final.
De todos modos y con las palabras, mira a ver, haz la prueba y verás que miento poco, casi nada.
Sí
No
Tao
Paz
Dios
Amor
Vale
Vete
Mea
Come
Luna
Sol
Uf
Plas
pon
suma
más
¿qué pasa con quita y menos? habrá que dejarlas en kita y mens, por ejemplo :)
Ver
Hay
Caca
Ten
Dame
Toma
Bobo
Día
Hoy
Soy
Es
Va
Ven
Sol id dar y dad (esta me encanta)
Ya.............
Finalmente elijo ésta: ya
Que tiene sabor de final y no sé por qué también de futuro.
Ya.
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