Bodhisattvas y Templarios

  
Y todo lo anterior y lo siguiente que venga, ni quita ni pone para que....

Dicen que los Templarios (adivina si es verdad aunque da lo mismo porque me parece una buena idea) antes de realizar cualquier cosa (que casi seguro que era matar a diestro y siniestro) rezaban un padrenuestro.

Yo, desde hace dos días que se me ocurrió por la noche casi de madrugada, antes de:


Hablar (que demasiadas veces es hablar sobre otros), recito los votos del bodhisattva.

Dormir, recito los votos del bodhisattva.

Escribir una entrada, recito los votos del bodhisattva.

Ir a trabajar, recito los votos del bodhisattva.

Comentar en fb, recito los votos del bodhisattva.

Cada dos horas de alarma de móvil, recito los votos del bodhisattva.

Ducharme a la mañana, limpiar la casa, encontrarme con alguien, cocinar, coser, leer... recito los votos del bodhisattva. 

Vamos que me paso el día recitándolos y.................. no me sienta mal, no. Me sienta bien. Llevo poco tiempo con esta práctica pero he notado que muchas veces no hablo, o no escribo o no comento. O hablo, escribo y comento. Desde luego que duermo a pierna suelta, trabajo con más eficacia, me limpio por dentro y por fuera, la comida sabe a más, la costura es más bella, la lectura.......

SHUJO MUHEN SEI GAN DO
Por numerosos que sean los seres, hago votos de salvarlos a todos.
BONNO MUJIN SEI GAN DAN
Por numerosas que sean las ilusiones, hago votos por vencerlas a todas.
HO MON MURYO SEI GAN GAKU
Por numerosos que sean los Dharmas, hago votos de obtenerlos a todos.
BUTSU DO MUJO SEI GAN JO
Por perfecta que sea la Vía del Buda, hago el voto de realizarla.
  

14 pensamientos +:

El Ermitaño. dijo...

Yo recito los míos interiormente al levantarme. Me siento en el borde de la cama y me digo por este orden y en silencio:
1.- Atención. Para darme cuenta.
2.- Asombro. Al descubrir tantas cosas y personas maravillosas que me rodean.
3.- Alegría. Alegría por poder disfrutar de ellas.
4.- Agradecimiento. Que nace desde el corazón.

Al recitar cada una de estas cuatro palabras, creo el estado de ánimo correspondiente a cada una de ellas y me levanto de la cama agradecido y con una sonrisa interior.

unsui dijo...

La verdad es que vivimos la vida, o más bien la vida nos vive a nosotros,mientras nosotros estamos en otra cosa, (generalmente del pasado o del futuro), no prestando atención a la actividad, el pensamiento o la sensación que hay justamente en el momento presente... y pasa lo que pasa...
Tanto recitar los votos del bodhisattva o la propuesta del Ermitaño, me parecen excelentes sistemas para estar atento, viviendo, (no siendo vivido), cada momento.
Lo voy a poner en práctica.
Muchas gracias por recordarlo.
Hablando de los templarios y su Padrenuestro, había una definición de "requeté" que lo definía como "animal pirenaico, que una vez confesado y comulgado, ataca al hombre".

Una vez más gracias
j

Siddharta dijo...

Ane, de verdad que me siento muy contento de que hayas hallado esta práctica que seguro es muy beneficiosa. ¡Enhorabuena! No lo digo por hacer la pelota (he visto algunos comentarios que hay por ahi estos dias). Lo siento realmente. Comparto sinceramente muchas de las cosas que pones en tu blog. No puedo evitarlo, lo siento (en los dos sentidos, ja, ja). Y me gusta decirlo.

Y lo mismo digo de tu práctica, Ermitaño. Gracias por compartir vuestra práctica con todos nosotros. ¡A ver quien se anima!

Una abrazo a los dos.

Anónimo dijo...

Tanto recitar los votos me recuerda a mi abuela que se pasa todo el día rezando el rosario.

Tampoco veo claro que tanto recitar te haga estar más en contacto con el presente (al contrario), en definitiva, muy mal debe estar la cosa cuando se necesita estar constantemente recordando los votos.

Siddharta dijo...

¡Interesantísimo comentario! Estoy de acuerdo, cuando estas bien, no hace falta recitar nada. Simplemente soltar (= entregarse o rendirse interiormente) y poner la atención. Y quedarse AQUI. En el momento de hablar, al ir a dormir, al escribir, al ir a trabajar, al ir al baño, etc. O ni eso. Creo que hay un momento que no hace falta NADA.

Pero me pasa que no siempre experimento ESO. Entonces me va muy bien recitar, como dice Ane. O simplemente hacer gassho, delante de un arbol, delante del bol cuando voy a desayunar, delante de mi ordenador cuando me pongo a trabajar. Es simplemente un gesto.

O sea que yo creo que no es incompatible, si se tiene claro que recitar, en si, no tiene valor. Todo depende de la actitud. Y recitar o un gesto puede ayudar a estimular la actitud adecuada, para que llegue un momento que no sea necesario recitar nada. Ane, intuyo que vas por ahi.

ane dijo...

Gracias Siddharta. Exactamente a eso me refiero. Estaba pensando a ver cómo lo decía mejor y me lo has ahorrado :)

Es lo que tienen los comentarios: lo que no termina uno de decir del todo, lo completa otro y otro y así...

Anónimo dijo...

Yo tengo una forma muy precisa de estar en el presente, totalmente, y es mi cuerpo el que me ayuda a ello. La primera conciencia que tengo del nuevo dia, al despertarme, es un auténtico ramalazo de presencia en el aquí y ahora: O voy corriendo a mear o me meo encima. ¡¡¡¡ Puñetera próstata ¡¡¡¡ jajajajajjajajaaaja Y así, hora tras hora a lo largo del dia jajajajjaja uuuuuffff Casi que me voy a pasar a la recitación de los votos.

ane dijo...

Mucho romanticismo alrededor de los Templarios, es verdad j. y qué buena definición de un "requeté" y a lo mejor también de un templario.

Anónimo: mi abuela también rezaba -y me obligaba a hacerlo con ella- el rosario. Que no me hacía ninguna gracia, las cosas como son. Mucho tiempo después, pasando un "mala" entre los dedos, y por más de una lectura sobre su significado para el budismo tibetano y de lo que quería simbolizar, caí en la cuenta de un par de cosas. Una de ellas fue que todas las religiones tienen los mismos elementos. Luego me pregunté por qué. Y me he ido formando un idea aproximada. Como hace el Ermitaño con su práctica y tantos otros con las suyas, son "medios hábiles" particulares.

No puedo recurrir al truco de la próstata :)))

Saludos

Anónimo dijo...

El ser humano es asi, torpe, solemos inclinarnos a que en el día algo saldrá mal, por raro que parezca no somos capaces de creer que algo va a salir bien del todo, ¿por qué? porque la perfección absoluta no existe hasta que no te des cuenta que depende simple y llanamente de como quieres interpretarla TU y como también nos caracterizamos en poseer una curiosa avaricia, interpretamos que lo que tenemos en el momento presente no es suficiente como para poder sentise bien.

Después de poner al ser humano fino fino, diré que esa inclinación hacia lo malo, lo podemos suplir con ciertas prácticas (recitales), que por pequeñas e insignificanteS que parezcan te puede llegar a crear una 'disposición de..' ese dejar que vengan esas sensaciones positivas pueden llegar a ser muy importantes para poder interpretar que ese día gris a lo mejor puede llegar a ser un dia gris claro, puede ser? :)

Gracias Ane...

Salud y III ^^

Anónimo dijo...

No te esfuerces en explicar lo del rosario y la mala, que no hace falta (hasta ahí llego).

En todo caso deberías matizar el término que utilizas: "medio hábil" o UPAYA para los que dominan lenguas raras. No se refiere a estas técnicas (algo folclóricas para mí gusto) que utilizas para mantener la concentración, sinó
a "otra cosa" que dada mi pereza dharmica no logré entender cuando me lo explicaron en el cole.

Humildemente te rogaría una próxima entrada sobre el tema, a ver si me entero de una vez.

Antes del despertar dijo...

La sintonía parece que marca el camino.

Parece que si uno sintoniza con algo, entonces ese es el camino para encontrarse. Y si uno no sintoniza, es que no es el camino.

Por ello, cuando uno no sintoniza con su situación, cuando se encuentra mal, busca la forma de encontrarse bien. Busca sintonizarse con lo que hace.
Pero uno, se encuentre bien o se encuentre mal... justamente se encuentra.

Uno cree que hace su camino entre bandazos, entre el bien y el mal. Da la impresión que el camino está justo entre esos bandazos cuando en realidad son los propios bandazos el camino que está dibujando. Éstos que uno dá son los límites de su camino, son las trayectorias de éste, y son la única vía que existe. Parece haber muchos caminos, pero sólo hay uno. Parece diferente para cada uno, pero es el mismo para todos. Y en él nos encontramos todos.

Encontrarse es el fin de buscarse, pero también es el principio de esa búsqueda. Entre el principio y el fin, es en realidad donde uno se encuentra. Y siempre se está ahí, pero parece que no. Parece que hay que recordarlo.

Si recordar los votos te detiene en tu camino, ese recuerdo te refleja a ti misma en movimiento. Y eso puede ser meditar. Meditar como recordarse detenida en pleno movimiento, como encontrarse en el medio de tu búsqueda.

Desde ese momento ya está surgiendo el nuevo juego para completar al viejo. Porque si algún día recordar los votos ya no te detiene totalmente en tu camino, es que ese recuerdo se ha convertido en parte de tu búsqueda, en el motivo de tu movimiento, para así haber dejado otra vez de pertenecer al encuentro.

Y es que ane, si antes de hablar, antes de dormir, antes de comer y antes de trabajar recitas los votos del bodhisattva, entonces.... qué recitas antes de recitarlos?

Gracias por compartir tu manera de ser feliz de forma tan humilde. Sólo puedo que agradecértelo así.

ane dijo...

No, los "medios hábiles" que usan los maestros no son "mi medio hábil particular". Toda la razón, por eso escribí "particular" :)

Y que me da la sensación de que sí sabes bien a qué se refiere el término de marras. Buena idea la de una entrada sobre eso. Con una pizca de humor un poco "acidillo" puedo reírme mucho mientras la escribo. Yo, muchos y me parece que tú también eres de esa condición ;)

1saludo

Y a los de la III: Salud y III ^^!

ane dijo...

Mi atasco-en-proceso-de-camino-dando-bandazos-entre-recitaciones-y-no-recitaciones es que conceptualmente comprendo muchas cosas. A la hora de bajarlas a la arena del circo..., bueno, digamos que es como si no las hubiera comprendido. Total, que no vale para nada tanta abstracción.

Utilizo la recitación de los votos porque consigo más ajuste entre lo que digo y lo que hago. Que soy humana, vaya.

Por cierto: ¿cómo lo haces para que aparezca una frase distinta en tu usuario? Me hace muchísima gracia :))

Anónimo dijo...

Esa curiosa avaricia del ser humano que un anónimo señalaba, hace que interpretemos que nunca estamos suficientemente bien. Estoy de acuerdo. A mí me sirven poco las oraciones. Tomar conciencia de la avaricia y de que todo es una interpretación mía está más cerca de mi forma de ver.

Julio Segurado

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